Mesiánicos

¿Mesiánicos en Susya?

PROPAGANDA MISIONERA DESENMASCARADA: ¿”Mesiánicos” en Susya? 





Los misioneros están usando un video de arqueología de Susya para decir que los “primeros mesiánicos” fueron judíos y vivieron como judíos aún en el siglo III y IV EC. Analicemos esta supuesta evidencia:


La inscripción es esta (ver imagen) y dice “Sea recordado para bien y consuelo (menajama) Yeshua el mártir y consuelo para…”

Primer punto: Se trata en realidad de una práctica muy común en esa época que consistía hacer una la lista memorial de personas que murieron como mártires judíos en la época romana, y pedir por su recuerdo para bendición y consuelo para sus familias. Otra cosa: el nombre Yeshu (Yeshua) era muy usual en ese tiempo.

Segundo punto: la inscripción habla de alguien muerto, dice:
“sea recordado para bien…”: o sea, no hay dudas de que la persona falleció y no existe más
“y consuelo…”: es decir, se desea que sus dolientes tengan consuelo por la pérdida de esta persona.
Esto último es un hecho claro que demuestra que no se trata de Yeshu el nazareno, pues según sus creyentes él no está muerto, él resucitó, por tanto sería completamente ilógico que un grupo de sus discípulos lo trataran como alguien fallecido que sólo puede ser recordado y cuya muerte es tan eterna que desean el consuelo (menajama) propio de dolientes que saben que su ser querido no volverá a estar con ellos nunca más.

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Saulo: respuesta a Jose Luis Gálvez

RESPUESTA SOBRE SAULO



Me invitaron a leer un artículo de Jose Luis Gálvez en facebook titulado “Shaliaj Shaul Talmid de yeshua” en el cual se desea dar respuestas a las incongruencias publicadas en este blog sobre la vida de Pablo de Tarso.  Daré unas breves respuestas a los principales puntos que se presentan en el texto:



1. El artículo parte en sus primeras páginas de afirmar que fue Voltaire el que comenzó la idea de que Tarso no era una colonia romana para la época en que supone el relato neotestamentario.  En realidad no es así, Voltaire no se estaba inventando nada, estaba haciendo eco a la misma interrogante que desde hace siglos han tenido los historiadores de la iglesia por saber el verdadero origen familiar y de la ciudadanía romana de Pablo, para muestra la cita de la página 116 de “A Supplement to Palaeromaica” (Rev. Connybeare. Londres, 1824)







Es muy clara la cita: Tarso no fue colonia (“Tarsus colonia non fuit”).

Así pues vemos que esta discusión no nace del vacío, y si investigamos bien, el testimonio de Plinio es una de las raíces principales pues él escribió: “Pero Tarso no era una colonia, sino una ciudad libre” (Atqui Tarsus non colonia erat, sed libera civitas):







Otro testimonio que me gustaría traer es la cita de John Aiton (“Saint Paul and his localities”) quien propone la hipótesis de que Saulo tuvo que haber comprado la ciudadanía romana y que ésta no le pudo ser dada desde su nacimiento (como él mismo lo afirmó en Hechos) en las páginas 21 y 22:







“Pero Tarso no era un municipium ni una colonia… era una Urbs Libera (ciudad libre) como la Antioquía Siria.  Este tipo de ciudades tenían el privilegio de estar gobernadas por sus propios magustrados y estaba excenta de la ocupación de una guarnición romana… sus ciudadanos no necesariamente poseían la civitas (ciudadanía) romana”





2. Lo más importante es que se desmiente lo que dice Hechos sobre que Pablo era ciudadano de nacimiento:

-Si nació en Giscala de Judea, entonces hay un problema: a los judíos no se les daba la ciudadanía por nacimiento.

-Si nació en Giscala de Judea y sufrió la deportación, se suma otro problema: según la ley romana es imposible darle la ciudadanía a los deportados.

-Si sus padres fueron Judíos de Giscala y fueron deportados a Tarso donde lo tuvieron a él, entonces a los dos problemas anteriores se suman dos más: primero, que los hijos de deportados no tienen derecho a la ciudadanía y segundo, que Tarso fue hecha colonia romana mucho tiempo después (casi 100 años después) pues en esa época estaba bajo yugo romano, pero como Urbs Libera (ciudad libre) no con la categoría de Colonia (y consecuentemente los derechos que tal estatus daba a sus habitantes) como ya lo demostré con las citas anteriores.



En las páginas siguientes el artículo da un repaso por la historia de Tarso, lo cual es interesante, pero obvia de manera muy libre la historia del estatus legal romano de la ciudad durante toda la época de dominación romana; y allí donde se comete otro error, pero esta vez de fondo diferente porque el escritor debe ser consciente de que no basta con abrir wikipedia y escribir un resumen de la historia.  Si se desea discutir sobre ciudadanía y ley romana en la época de la ciudad entonces es necesario analizar el estatus que tenía tal territorio para la ley romana pues como sabemos, de ello dependen los derechos y deberes de sus ciudadanos, punto que en este caso que estamos tratando es esencial para entender el asunto.



Luego continúa dos páginas relatando sobre ciudadanía doble, sobre qué era ciudadanía romana y comentando sobre ella, pero nuevamente cae en el mismo error: no aplica lo comentado al caso particular de Saulo.  En pocas palabras, más texto que puede hacer que el lector se pierda, y que agrega un valor académico a la respuesta, pero que no aporta pruebas a la hipótesis que plantea pues interesantemente obvia el hecho de que a un ciudadano romano se le obligaba participar en los cultos y rituales paganos a los dioses y al emperador, y que en dicha época cuando un judío aceptaba tal “dignididad” se le expulsaba del pueblo mediante jerem.   Así, el artículo propone de buena fe resolver la cuestión con una “doble ciudadanía” pero olvida que los elementos legales de la época hacen que para este caso sea imposible aplicarla.





Para terminar, nacido en Giscala de Judea y proveniente (no nacido) en Tarso, en la época y presunta familia de Saulo, le hacen imposible que lleve la ciudadanía de nacimiento.  Entonces ¿qué está mal? uno de los dos: o su origen, o su filiación de nacimiento; y de allí viene el tercer punto, pero antes terminemos con una perla: los habitantes de Giscala deportados a Tarso, como todos los deportados, se consideraban bajo la ley romana como esclavos del César a perpetuidad y se les asignaba un lugar de vivienda del cual no podían moverse. Eso hace imposible que Saulo se hubiera podido trasladar a Jerusalem a aprender “bajo los pies de Gamaliel” como dice Hechos.



Analizando el libro de Hechos bajo la lupa de la historia (el no ser azotado, el haber sido llevado, el haber podido apelar varias veces incluso hasta llegar a Roma, el ser acusado de no adorar a los dioses ni al emperador como era la obligación de un ciudadano…) podemos dar mayor fe de su ciudadanía, que de su filiación familiar, y de allí se desprende todo un intrincado material de posibles conexiones porque una vez nos liberamos del dogma eclesiástico de que Saulo era de familia judía, todas las características legales que le impone el libro de Hechos calzan sin ninguna contradicción para decirnos que efectivamente era un ciudadano romano, pero ¿entonces de dónde viene?



3. En la página 14 el escrito comienza a centrarse en la familia de Saulo afirmando que “pariente” debe entenderse como pariente biológico sino como compañero, lo cual es cierto, pero tampoco contradice el hecho de que sí refiera a los parientes biológicos (ver el texto griego de Juan 8:33, Hechos 17:26, Romanos 9:3, Filipenses 3:5 y demás).
Consideremos una pista importante: dice Hechos que Saulo lideraba la persecusión contra los “primeros cristianos” y entre ellas la del “primer mártir”, Esteban, de quien dice Hechos que Saulo fue el que la presidió.  Esas cosas no las tenían a cargo simples “judíos”, mucho menos dignidades tales como poder solicitar carta para perseguir gente en Damasco (que no daba el cohen gadol por cierto, porque según la ley de la época no tenía autoridad para tales cosas pues eso sólo estaba reservado para funcionarios del imperio).
Gracias a la documentación de la época, se sabe que el único dignatario que era ciudadano romano y que tenía la facultad militar y de gobierno para desarrollar tal actividad, y que al mismo tiempo se llamara Saulo (Pablo como lo pondrían los cristianos cuando cambiaron su nombre) era Saulo el idumeo, hermano de Costabaro, nietos ambos de la hermana de Herodes el Grande, que había sido criado con Menahem y Herodes el Tetrarca y de quien se pueden encontrar menciones en los libros de Flavio Josefo (Guerra de los Judíos II, 31.)
Cuando se investigan los familiares de este Saulo idumeo, curiosamente se encuentran los mismos nombres que Hechos y que las Epístolas aparecen descritos como “parientes” de Pablo.  Y pasamos entonces a otro asunto que para el lector puede pasar desapercibido: el Saulo de Hechos dice que “tejía lonas para tiendas” (Hechos 18:3).  Este arte sólo era conservado por las familias idumeas, es más,  en los escritos de Flavio Josefo (Guerras de los judíos, I, 6) a Saulo y sus familiares se los referencia como parte de las iluestres  familias idumeas y nabateas conocidas como “los señores de las grandes carpas (tiendas)”. Muy curioso: Pablo y Saulo ideumeo tienen los mismos familiares (parientes), por tanto el indicio de que se trata del mismo personaje es altamente probable… a menos claro que los defensores de la judeidad de Pablo ahora propongan que clonaron a toda la familia y que se copiaron los nombres y parentescos tal cual. Hasta el día de hoy no he conocido de dos personajes cuyos nombres sean iguales, sus parientes se llamen iguales y sus amigos y conocidos se llamen igual.

Hagan la prueba, tracen los “parientes” de Saulo bar Antipater en la historia secular, luego miren en los Hechos y Epístolas los nombres de los parientes, amigos y conocidos de Saulo. Las piezas encajan como un rompecabezas.



Conclusiones:



1. El artículo propone una ciudadanía doble imposible para el caso citado.

2. El parentesco de Saulo es incongruente con los datos que presentan Hechos y las Epístolas.

3. El artículo desconoce por completo la evolución del estatus legal de Tarso y por ende falla al concluir sobre la ciudadanía de sus habitantes, como ya se ha demostrado.

4. Los manuscritos 5.500 de la Iglesia no son una fuente fiable para concluir sobre la verdadera historia de Saulo, al revés, es por sus incongruencias que hoy podemos plantear la tesis de que Saulo no era judío sino idumeo.

5. Los nuevos grupos misioneros, heredan el canon del NT hecho autoridad por la orden papal; y en obediencia a ella es por eso que lo conservan y lo tratan de “re-traducir” y “re-interpretar”, por eso no dudan del dogma contenido en él.  Una vez que se descubren sus incongruencias y se analiza el asunto a la luz de las pistas que los historiadores nos han dejado sobre los personajes citados, se desenmaraña muy fácil el asunto de Saulo.  Por eso mi motivación en la última parte del escrito es que el lector investigue por sí mismo la historia de los familiares de Saulo y se ayuden con la lista de amigos, parientes y conocidos que logró quedar en las Epístolas luego del amaño de los editores eclesiásticos.


PARTE 2: RÉPLICAS Y RESPUESTAS

Jose Luis Gálvez realiza los siguientes comentarios, a los cuales se les da su respectiva respuesta:


Jose Luis dice: “En el caso que nos ocupa; el Sr. Ambelain ni es historiador, ni es hebraísta, ni experto en semíticas ni manuscritos antiguos; por lo tanto CARECE DE AUTORIDAD. Esto ya sería argumento más que suficiente, para que el autor enmascarado en el pseudónimo, no pregunte a ocultistas y masones sobre la historia de nuestro pueblo ISRAEL.”


RESPUESTA: Hace usted uso de la falacia ad hominem, que pretende desacreditar una idea atacando a la persona que la dice en lugar de atacar el argumento que plantea. Eso es algo sucio y desleal en un debate, pues a primera regla de la lógica dice que la razón, los argumentos y la verdad deben recibirse de quien venga, pues valen por sí mismos. Si Ambelain fue masón no importa. Le invito a que en cuestiones de debates académicos use más la razón y menos la pasión pues puede caer en el dogmatismo y fanatismo.




Jose Luis dice:





RESPUESTA:  No basta con buscar “los judíos” en una concordancia.  Si usted lee las citas que está mencionando del Tanaj ve que se habla de un grupo particular de judíos por su época o por su lugar de residencia.  NO ASÍ lo que ocurre con Pablo, que en sus escritos habla GENÉRICAMENTE de los judíos y se aprecia en su lenguaje un corte, él no se considera tal.  Por eso es que sus epístolas parten de esa “ruptura” y el cristianismo le tiene como modelo de conversión para olvidar la filiación judaica y pasar a ser algo nuevo, un “cristiano”.  La única vez que Pablo menciona su filiación judaica es para pretender darse un derecho mayor o exaltarse a sí mismo para que sus lectores vean en él precisamente lo que ya acabo de explicar: alguien que abandona la judeidad y al filiación con el pueblo para “convertirse” en el paradigma de “nuevo hombre” cristiano fiel a un nuevo pueblo, llamado “iglesia”.




Jose Luis dice:  (por favor leer sus comentarios abajo)


RESUESTA: Jose Luis acaba de pegar su escrito.  Invito a los lectores a que lo miren detalladamente y contrasten con las respuestas que se le dieron en este post del blog.   Así no habrá excusa para que luego digan que acá en el blog lo amañamos o lo torcimos.  Allí está el escrito y arriba en este post están las observaciones y errores que se le señalan… a la luz de todos.

Shem tob: la lista griega y hebrea

UN EJEMPLO DE LA INCAPACIDAD DE LOS MISIONEROS NATZRATIM PARA ANALIZAR TEXTOS ANTIGUOS

Por: Irving Gatell.

 

 

Jose Luis Galvez (en facebook usa “Yosef ben Levi”) y yo nos enfrascamos en un debate sobre el manuscrito Shem Tob, una versión del evangelio de Mateo en Hebreo. Resumiendo la situación, estamos así:

 

a) Él apela a que en el Shem Tob se conserva la versión más próxima al original de Mateo.

b) Yo digo que no; que el Shem Tob no deja de ser una variante más del Mateo griego del Nuevo Testamento.

c) Él insiste en que el texto no fue traducido desde el Mateo griego, sino que en medios judíos de algún modo se conservó el texto original hebreo.

d) Yo digo que no; que el Shem Tob fue traducido al hebreo desde otra fuente; defitivamente, no desde el Mateo griego, pero según los especialistas que han analizado el caso, desde las Armonías Medievales de los Evangelios, principalmente la Armonía de Lieja.

e) Él sabe que ningún especialista acepta la postura Nazarena, según la cual el Shem Tob preserva el original de Mateo.

f) Yo he citado a varios y respetables biblistas que asumen la relación entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja.

g) Él considera que las opiniones de los especialistas valen un carajo, y que yo asumo una postura vacía y sin sentido cuando apelo a ellos.

h) Yo creo que los especialistas saben más del tema que Yosef.

 

Ahora bien: TODA la argumentación de Yosef se basa única y exclusivamente en una lista a la que siempre regresa, sin importar el punto del tema que se esté tratando. Según él, esta lista DEMUESTRA su punto: que el Shem Tob no fue traducido desde el griego, sino que es una copia de un manuscrito en hebreo, que a su vez debió ser también una copia de otro manuscrito en hebreo, y así sucesivamente hasta llegar al original en hebreo de Mateo.

 

¿En qué consiste esta lista?

 

En 28 ejemplos (en realidad 27, debido a que uno es completamente erróneo) en los que se ha detectado una lectura alternativa en hebreo. Según la perspectiva de Yosef, recuperada a su vez de los escritos de su maestro Avdiel Frías, las implicaciones son las siguientes:

 

a) El texto hebreo original fue leído mal o entendido mal por quien hizo la traducción al griego.

b) Al confundir una palabra o un concepto, redacto el texto griego con un contenido distinto.

c) El Shem Tob preserva el hebreo original.

 

Pongo un ejemplo: en Mateo 6:32, el texto griego dice “porque los gentiles buscan todas estas cosas”, mientras que el Shem Tob pone “porque los cuerpos buscan todas estas cosas”.

 

¿De dónde viene la diferencia? Que si nos imaginamos el texto griego en hebreo, “gentiles” se escribe הגוים; Shem Tob, en ese punto, pone הגופים. Entonces, se deduce que el traductor leyó mal “los cuerpos” y puso en el griego “los gentiles”.

 

Esto no puede explicarse al revés, porque las palabras en griego para “cuerpos” y “gentiles” son completamente diferentes. Entonces, en estos 27 casos detectados en donde la diferencia entre el Mateo griego y el Shem Tob se explican por la similitud entre dos lecturas posibles y muy parecidas en el hebreo, demuestran -a gusto de Yosef y similares- que el Shem Tob es la preservación del texto hebreo, y que fue el griego el que se tradujo desde allí.

 

LOS ESPECIALISTAS Y EL SHEM TOB

 

Aquí hay algo que me sorprende en la actitud de Yosef: se comporta como si los especialistas NUNCA hubieran analizado este detalle, tan relativamente fácil de detectar.

 

La realidad es que sí lo han hecho, y resulta que NINGUNO comparte el punto de vista de los Nazarenos. Yosef, en una postura verdaderamente delirante, lo más que logró argumentar fue que los especialistas se conducen con miedo en estos temas para no darle la razón a los seguidores de Yeshúa.

 

Dejando atrás semejante estupidez, paso a explicar la postura de los especialistas: esos 27 casos de lecturas alternativas NO SON TODOS LOS PROBLEMAS filológicos que ofrece el Shem Tob. Y, por regla, un especialista sabe que UNA OPINIÓN OBJETIVA DEBE SURGIR DEL ANÁLISIS DE TODOS los posibles problemas del asunto. De lo contrario, la hipótesis ofrecida no va a soportar el menor análisis.

 

Como sucede en el caso de la lista de Yosef. Me senté a analizarla a detalle, y la cierto es que no soportó el análisis (sin necesidad de contratar a un especialista; yo solo, en la soledad de mi recámara de estudio, pude con el asunto).

 

¿Qué es lo que falla en la perspectiva de Yosef y los Nazarenos?

 

Algo muy simple, en realidad banal, y que es sorprendente que no hayan logrado ver: el hecho de que haya lecturas alternativas NO SIGNIFICA EN AUTOMÁTICO que la lectura correcta es la del Shem Tob. Hay muchas razones por las cuales la lectura correcta podría ser la del Mateo griego.

 

Para explicarme, hay algunas ideas que deben quedar bien claras:

 

a) La discusión no es si el original de Mateo se elaboró en hebreo o en griego; hay suficientes evidencias documentales que apuntan a que se elaboró en hebreo (o arameo), y de ello se deduce que el griego es una traducción. Pese a que Yosef suele mencionar ese punto como si nos estuviera iluminando con algo nunca admitido por los especialistas miedosos, la pueril realidad es que todos los especialistas están conscientes de esto, y aceptan sin reparo el dato: el original de Mateo NO SE ESCRIBIÓ EN GRIEGO. Pero repito: eso NO ES lo que está en debate.

b) El debate es distinto: se trata de decidir SI EL SHEM TOB ES LA PRESERVACIÓN DE ESE ORIGINAL en hebreo, o cabe la posibilidad de que sólo sea una traducción medieval desde cualquier idioma al hebreo.

 

Tomando en cuenta lo anterior, la inmediatez con la que los Nazarenos concluyen que las lecturas del Shem Tob son las originales se desmorona por un razonamiento fácil. Lo podemos resumir en dos alternativas:

 

a) En la primera, sucede lo que afirman los Nazarenos: el original en hebreo es mal leído, y el traductor al griego escribe algo distinto que, por lo tanto, pasa a todos los manuscritos en griego posteriores; en el otro extremo, los judíos que preservan el texto original conservan las lecturas correctas, hasta que Shem Tob ben Itzjak ben Shaprut incluye el evangelio en su obra Even Boán, en 1380.

b) En la segunda, sucede lo contrario: el Mateo hebreo original es traducido correctamente al griego, y por lo tanto el Mateo griego preserva las lecturas correctas; en algún momento durante un período de más de mil años, alguien retraduce el texto griego al hebreo, y un copista posterior se equivoca al hacer su copia, haciendo una mala lectura del hebreo retraducido del griego, y produciendo una nueva variante con la lectura inexacta; de copia en copia, estas variantes inexactas llegan al manuscrito de Shem Tob.

 

Si entre el posible Mateo original en hebreo y el manuscrito de Shem Tob no hubiera demasiado tiempo de diferencia, esta última hipótesis sería difícil. Pero resulta que hay alrededor de 1300 años, por lo que, guste o no, es una posibilidad, y los verdaderos especialistas saben que siempre tienen que considerar TODAS las posibilidades.

 

Hay una tercera, todavía más complicada:

 

El Mateo hebreo original no fue traducido sólo una vez directamente al griego, sino varias veces. La mayoría de ellas al griego, pero no se puede descartar la posibilidad de que también se haya traducido directamente al arameo y al latín. En este caso, pudieron darse mezclas de los dos anteriores: traductores que se equivocaron al leer el hebreo, o retraducciones desde el griego, arameo, latín, copto, eslavo, o lo que gusten, hacia el hebreo, donde un copista de segunda generación (en adelante) pudo cometer la lectura erróneo y filtrar una variante incorrecta.

 

En TRECE SIGLOS, todo esto es posible.

 

Por eso, un especialista primero se sienta a analizar TODAS las aristas del asunto, y no se queda nada más con 27 ejemplos para intentar ofrecer una conclusión absoluta y definitiva. Menos aún, si dicha conclusión es tan arbitraria como suponer en automático que las lecturas correctas deben ser las del hebreo.

 

Y es que hay varias razones para poner bajo un severo cuestionamiento semejante criterio. Vamos a revisar los 27 ejemplos de la lista de Yosef, para identificar en cuáles funciona su razonamiento y en cuáles no, organizándolos en cinco diferentes tipos de caso.

 

PRIMER CASO: DIFERENCIAS QUE NO NOS PERMITEN IDENTIFICAR EL ORIGINAL

 

En estos casos, ciertamente se puede detectar una lectura paralela que pudo surgir de una diferencia ortográfica en hebreo, pero NO EXISTEN elementos para decidir que la versión del Shem Tob, FORZOSAMENTE, TENGA QUE SER LA LECTURA CORRECTA.

 

En realidad, son casos que se pueden reducir a una mera coincidencia, porque la lectura en el griego es tan lógica como la lectura alternativa en hebreo (de hecho, el significado o sentido de la frase ni siquiera cambia), por lo que no es posible DETERMINAR que la diferencia se origina en una mala lectura del original, con la consecuente traducción errónea.

 

Los Netzaritas apelan a que esto es una prueba de que el Shem Tob preserva la lectura original, pero su única base es la idea PRECONCEBIDA de que si el original de Mateo estuvo en hebreo, entonces el Shem Tob TIENE QUE SER ese original, o lo más parecido a él.

 

Pero veamos los casos, nueve en total, que resultan completamente neutros y, por lo tanto, incapaces de ofrecernos una conclusión definitiva.

 

a) Mateo 7:4

 

En griego: “Déjame (התר) sacar la paja”

Shem Tob: “Espera (כתר) a que saque la paja”

 

Las dos lecturas son lógicas. No existe NINGUNA razón para suponer una más lógica que la otra.

 

b) Mateo 7:6

 

En griego: “No deis lo que es santo (אשר קדש) a los perros”

Shem Tob: “No deis la carne santa (בשר קדש) a los perros”

 

Otra vez, un caso donde las dos lecturas son lógicas. En griego, la lógica se sustenta en que la siguiente frase dice “ni vuestras perlas a los cerdos”, mientras que en Shem Tob sólo dice “ni lo vuestro a los cerdos”. Sin embargo, no hay modo de decidir de manera absoluta cuál sea el original.

 

c) Mateo 11:8

 

En griego: “¿O qué salistéis a ver? ¿Un hombre cubierto de vestiduras finas (רכים)?

Shem Tob: “¿O qué salistés a ver? ¿Ustedes piensan que Yojanan fue un hombre vestido con ropa noble (רבים)?”

 

En realidad, la diferencia interesante es la redacción, no si el texto original dijo “finas” o “nobles”. Respecto a eso, cualquiera de las dos versiones es igualmente viable. No hay modo objetivo de decidir que la correcta es la de Shem Tob.

 

d) Mateo 18:30

 

En griego: “fue y lo echó (וישליכהו) en la cárcel”

Shem Tob: “fue y lo llevó (ויוליכהו) a la cárcel”

 

Imposible saber cuál es la lectura original. Las dos son igualmente coherentes.

 

e) Mateo 22:23

 

En griego: “Aquél día se le acercaron (קרבו) los Saduceos”

Shem Tob: “Aquél día le salieron al encuentro (קראו) los Saduceos”

 

Idem. No hay absolutamente nada que nos obligue a decidir cuál es la original.

 

f) Mateo 23:37

 

En griego: “y apedreas (ימסקלת) a los que te son enviados”

Shem Tob: “y expulsas (ימסלקת) a los que te son enviados”

 

Las dos lecturas son lógicas. Imposible determinar cuál es la original.

 

g) Mateo 24:6

 

En griego: “Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os alarméis” (תבהלו)

Shem Tob: “Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os llenen de vanas esperanzas” (תהבלו)

 

La versión del griego parecería más lógica, pero la referencia inmediata anterior (versículo 5) de que vendrán falsos Cristos hace que cualquiera de las dos lecturas sean coherentes con el contexto. Imposible determinar cuál es la original.

 

h) Mateo 25:33

 

En griego: “Y pondrá (והציב) las ovejas a su derecha”

Shem Tob: “Y colocará (ויציג) las ovejas a su derecha”

 

Una absoluta ociosidad. El sentido de la frase no se altera en lo mínimo. Imposible decidir cuál sería la lectura original.

 

i) Mateo 26:53

 

En griego: “¿Acaso piensas que no puedo rogar a mi Padre…?” (לפגוע באבי)

Shem Tob: “¿Acaso piensas que no puedo enfrentar a mis enemigos…?” (לפגוע באויבי)

 

Las dos lecturas son perfectamente lógicas en el contexto del arresto de Yeshúa. Imposible determinar cuál es la original.

 

Como hemos visto, la ambigüedad en estos casos (surgida del hecho de que el sentido no se altera en ninguno de los casos) no nos permite decidir cuál sea la versión original. Ni siquiera es posible afirmar que fueron “errores” en la traducción. Pueden ser simples coincidencias.

 

SEGUNDO CASO: DIFERENCIAS EN LAS QUE LA LECTURA GRIEGA ES MÁS LÓGICA

 

El hecho de que se pueda detectar una lectura alternativa en hebreo no significa que esta sea la original, y que la lectura en griego automáticamente deba ser considerada como consecuencia de un error de traducción.

 

En los siguientes once casos, la lectura en griego RESULTA MÁS LÓGICA que la alternativa del Shem Tob, por lo que no se pueden usar como argumento para asegurar que el griego se tradujo desde el hebreo.

 

a) Mateo 3:11

 

En griego: “Porque ciertamente yo los bautizo en agua (בימי) para arrepentimiento…”

Shem Tob: “Porque ciertamente yo los bautizo en días (במים) de arrepentimiento…”

 

¿Cuál es la versión correcta? En realidad, las dos son razonablemente lógicas. Sin embargo, la griega tiene una ventaja: en la literatura apocalíptica de la época, preservada en Qumrán, se habla específicamente de la inmersión en agua como expresión de arrepentimiento: “Su carne será pura cuando su alma se someta a todos los preceptos de D-os. Sólo después será bañado en las aguas lustrales y será santificado por LAS AGUAS DEL ARREPENTIMIENTO…” (Regla de la Comunidad de Qumrán IQS, IV).

 

b) Mateo 5:4

 

En griego: “Bienaventurados los que lloran” (הבוכים)

Shem Tob: “Bienaventurados los que esperan” (החוכים)

 

¿Cuál es la versión correcta? Por lógica, TENDRÍA QUE SER LA DEL GRIEGO, porque la frase que sigue es “porque serán confortados”. Es más lógico prometer consuelo a quienes lloran que a quienes esperan.

 

c) Mateo 6:6

 

En griego: “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento” (משכן)

Shem Tob: “Pero tú, cuando ores, ve a tu lecho” (משכב)

 

Lo mismo: la versión más coherente es la griega, porque la frase inmediata es “cierra las puertas detrás de ti”, y es un hecho demostrado por la experiencia que los aposentos tienen puertas, pero los lechos no.

 

d) Mateo 7:11

 

En griego: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis (תבינו) dar buenas dádivas”

Shem Tob: “Pues si vosotros, siendo malos, vienen (תבואו) a dar buenas dádivas”

 

Muy forzado el caso, porque el error de lectura implica dos letras bastante distintas (Yod-Nun por Vav-Alef). En realidad, es más lógica la lectura en griego.

 

e) Mateo 7:29

 

En griego: “les enseñaba con autoridad, y no como (כאשר) los escribas (GRAMATEIS)”

Shem Tob: “les enseñaba con autoridad, y no como el resto (כשאר) de los sabios (JAJAMIM)”

 

Otra vez, ambas frases son lógicas en su contexto. Sin embargo, hay un detalle que hace más lógica la frase en griego: supongamos que el original es el de Shem Tob, y dice “y no como el resto de los sabios”. El traductor al griego confunde las palabras y pone “y no como…”. ¿Por qué habría de cambiar “sabios” (JAJAMIM) por “escribas” (SOFRIM)? No tiene sentido. En cambio, si el original dice “como los escribas”, el traductor al hebreo debió preservarlo así; un copista posterior pudo confundirse al copiar el texto, y leer “como el resto de los escribas”. Sabiendo que Yeshúa NUNCA ES PRESENTADO COMO UN ESCRIBA, simplemente sustituyó “escribas” por “sabios”, sospechando que estaba haciendo una corrección. Entonces, si pensamos en un original en hebreo mal traducido al griego, tenemos una alteración sin sentido (“sabios” por “escribas”). Si pensamos en un original griego traducido al hebreo, tenemos una corrección razonable (“escribas” por “sabios”) en función de un error de lectura (“como el resto” en vez de “como”) por un copista posterior.

 

f) Mateo 8:26

 

En griego: “¿Por qué temen (תיראו), hombres de poca fe?”

Shem Tob: “¿Por qué miran (תראו), hombres de poca fe?

 

La lectura de Shem Tob no tiene mucho sentido. El relato cuenta cómo los discípulos estaban aterrados ante una tormenta, al punto que en el versículo anterior le dicen “¡Señor! ¡Sálvanos porque morimos!”. La versión del griego es perfectamente coherente con esta situación. La del Shem Tob no.

 

g) Mateo 9:34

 

En griego: “Por el príncipe (בשר) de los demonios echa fuera demonios”

Shem Tob: “En el nombre (בשם) de los demonios echa fuera demonios”

 

Ambas son lógicas, pero el griego tiene una ventaja: el uso del plural y singular en Shem Tob no es coherente. La frase lógica debía ser “por LOS NOMBRES de LOS DEMONIOS”, o incluso “en EL NOMBRE del príncipe de los demonios”, pero no “en el nombre de los demonios”. La inconsistencia se refuerza en que el relato no sugiere que Yeshúa haya pronunciado ningún nombre para ejecutar un milagro. En cambio, la idea de “por el príncipe de los demonios” es perfectamente lógica en su relación entre un singular y un plural.

 

h) Mateo 10:37

 

En griego: “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí (אינו ראוי לי)”

Shem Tob: “El que ama a padre o madre más que a mí, no soy conveniente para él (איני ראוי לו)”

 

La traducción presentada aquí es incorrecta, y me atrevo a decir que manipulada. El hebreo איני ראוי לו se traduce como “no soy digno de él”, no como “no soy conveniente para él”. Alterar ese detalle es para amortiguar el hecho de que, por mucho, la lectura más lógica es la del texto en griego: el que no está a la altura del compromiso, no es digno de seguir a Yeshúa.

 

i) Mateo 11:5

 

En griego: “los pobres reciben las buenas nuevas” (מתבשרים)

Shem Tob: “los pobres son absueltos” (מתפשרים)

 

Este pasaje cita Isaías 61:1, que dice “…me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos…” y más adelante agrega “…libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel…”. 

 

La primera razón por la cual Shem Tob está en desventaja es que fusiona las dos ideas al anunciar “libertad” para los “pobres”. En ese caso, ha sustituido “buenas nuevas” por “libertad”, o más seguramente, “abatidos” por “pobres”. Ninguno de los casos tiene sentido.

 

Probablemente, los partidarios del Shem Tob se basan en que el original en hebreo no dice “buenas nuevas”; simplemente, dice “predicar a los abatidos”. Pero eso no representa ninguna duda: la especificación de “buenas nuevas” está tomada de la Septuaginta, que agrega la palabra EVANGELISASTAI, por lo que resulta totalmente improcedente suponer que la diferencia se deriva de un error de traducción por parte del autor del Mateo griego. Se deriva de la Septuaginta.

 

En contraparte, NO SE PUEDE DECIR que Shem Tob tome su rasgo característico (“los pobres son absueltos”) del Texto Hebreo del Tanaj. Isaías, para decir “libertad a los cautivos” usa לִשְׁבוּיִם דְּרוֹר, mientras que Shem Tob, para mencionar la “absolución” de los pobres usa מתפשרים. Es claro que NO HAY UNA RELACIÓN ENTRE SHEM TOB Y LA BIBLIA HEBREA. Por ello, en este caso sí es posible determinar que el error de lectura aparece en Shem Tob, que INVENTA UNA FRASE O IDEA QUE NO EXISTE EN LA BIBLIA HEBREA, mientras que el Mateo griego reproduce correctamente una idea que SÍ ESTÁ PRESENTE EN LA SEPTUAGINTA.

 

j) Mateo 11:13

 

En griego: “Porque todos los profetas y la Ley profetizaron hasta (עד) Juan”

Shem Tob: “Porque todos los profetas y la Torá hablaron acerca de (על) Yojanan”

 

Las dos frases son lógicas por sí mismas, pero la del Shem Tob tiene un inconveniente externo: en el siguiente versículo, Yeshúa menciona que Yojanan es el Elías prometido. Ahora bien: el ÚNICO libro que aborda eso es Malaquías, por lo que es COMPLETAMENTE INEXACTO que TODA LA TORÁ Y LOS PROFETAS hablaran de Yojanan. En realidad, SÓLO MALAQUÍAS lo habría hecho según la lógica de Mateo. Por lo tanto, aunque la idea es lógica, Shem Tob contiene un dato INEXACTO, por lo que es más probable que la lectura original sea la del griego.

 

k) Mateo 28:6

 

En griego: “Venid, ved el lugar donde yacía (מעד) el Señor”

Shem Tob: “Venid, ved el lugar donde se levantó (עמד) el Señor”

 

Aunque las dos lecturas son lógicas, la lectura en griego tiene más sentido porque las mujeres esperaban encontrar el cuerpo inerte de Yeshúa (es decir, “el lugar donde yacía” el cuerpo).

 

En estos once casos, la evidencia nos indica que la lectura del Mateo griego tiene más posibilidades de ser la original. Esto significa dos cosas: o bien el texto en griego fue traducido al hebreo y un copista posterior cometió los errores de lectura, o bien el texto hebreo fue obtenido de fuentes diferentes al griego donde ya se habían cometido los errores a la hora de traducir (fuentes que podrían ser arameas o latinas). Más adelante explicaremos por qué la segunda opción es la más probable.

 

Por el momento, también hay que señalar que entre los nueve casos iniciales y estos once, llevamos 20 en total, lo que reduce la lista de Yosef a apenas SIETE CASOS que podrían servir para demostrar que el Shem Tob conserva las lecturas originales. Pero la lista se va a seguir reduciendo.

 

TERCER CASO: SEÑALAMIENTOS FALACES O EQUIVOCADOS

 

Hay lecturas alternativas en hebreo que son una absoluta ociosidad, o surgen de un señalamiento falaz, generalmente porque la lista de Yosef cita inexactamente al Mateo griego o al Mateo hebreo. En este caso, lo que se vislumbra es o bien la ineptitud de quien se sentó a hacer esta lista (porque no pudo hacer el trabajo correctamente), o bien su deshonestidad intelectual (porque manipuló la información). Son cinco casos en total.

 

a) Mateo 8:21

 

En griego: “Otro (אחר) de sus discípulos”

Shem Tob: “Uno (אחד) de sus discípulos”

 

En el Shem Tob, “uno de sus discípulos” no está escrito con אחד, sino וא׳ מתלמדיו . Es evidente, entonces, que la diferencia no viene de una lectura equivocada en el texto hebreo a la hora de traducirlo al griego, sino de un error -voluntario o no- del que preparó esta lista.

 

b) Mateo 11:28

 

En griego: “Venid a mí (אלי) todos los que estéis trabajados y cansados”

Shem Tob: “Vayan a Él (אליו) todos los que estéis trabajados y cansados”

 

George Howard traduce בואו אליו como “venid a mí”. Suponer que debe traducirse “Vayan a Él” surge de un prejuicio teológico muy arraigado en los Netzaritas, obstinados con eliminar cualquier indicio descarado de Cristianismo. Sin embargo, la traducción de Howard -la que sirvió como punto de referencia a todos los enamorados del Shem Tob- contradice al autor de esta lista, 

 

c) Mateo 13:48

 

En griego: “y lo malo lo echan al mar (לחוף)”

Shem Tob: “y lo malo lo echan afuera (לחוץ)”

 

Otro caso falaz. El texto griego de Mateo dice “y lo malo lo echan afuera”, exactamente igual que en Shem Tob. No sé de dónde se sacaron este caso.

 

d) Mateo 26:23

 

En griego: “El que mete la mano conmigo en el plato, ese me traicionará” (ימסרני)

Shem Tob: “El que mete la mano conmigo en el plato, ese me venderá” (ימכרני)

 

Falaz. El griego παραδώσει no se traduce como “me venderá” (tal y como el autor de esta lista quiere hacernos creer), sino como “me entregará en las manos de otro”, lo que puede ser un equivalente claro de “traicionará”. Generalmente, es traducido como “me entregará”. De todos modos, las dos lecturas tienen sentido si tomamos en cuenta que en el párrafo anterior, Judas ofrece ENTREGAR a Yeshúa por 30 piezas de plata. En el mejor de los casos, es imposible determinar cuál es la lectura original.

 

e) Mateo 26:30

 

En griego: “Y cuando cantaron (וישרו) el himno, salieron al Monte de los Olivos”

Shem Tob: “Y cuando retornaron (וישבו), salieron al Monte de los Olivos”

 

Falaz. Shem Tob no dice eso. De acuerdo a la traducción de George Howard, Shem Tob sólo dice “Y salieron al Monte de los Olivos”, en hebreo, וילכו ויצאו להר הזתים. En realidad, la diferencia es que el griego menciona que antes de salir al Monte cantaron un Himno. Las dos lecturas son lógicas. Imposible determinar cuál es la original.

 

En estos cinco casos, el error no está en una lectura inexacta del traductor (sin importar de qué idioma a qué idioma tradujo), sino en una lectura inexacta del autor de la lista. O peor aún: en un intento por manipular los datos.

 

Con estos, van un total de 25 casos descartados como prueba de que el Shem Tob sea la preservación de un original en hebreo. Y todavía vamos a quitar uno más, estrictamente falaz -deberíamos haberlo incluido en este bloque- pero que, por su gravedad, merece consideración aparte.

 

CUARTO CASO: LA CITA DEL SHEMÁ

 

En Mateo 22:37 se cita el segundo párrafo del Shemá, y es un hecho que hay un error en el Mateo griego. El texto en hebreo dice “con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. El Mateo griego dice “con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”. El Shem Tob no cae en ese error, pero eso no siginifica que haya un error de traducción desde el pretendido original hebreo a la versión en griego. Según el autor de la lista de Yosef, la diferencia es esta:

 

Mateo 22:37

 

En griego: “con toda tu mente” (מדעך)

Shem Tob: “con toda tu fuerza” (מאדך)

 

¿Qué es lo que nos obliga a descartar que el error se deba a una lectura incorrecta del hebreo? En principio, que en el hebreo antiguo NO SE USA el concepto de “mente”. Las pocas veces que en la Biblia Hebrea se quiere hacer referencia a la “mente”, se usa la palabra “riñón”. La palabra דעה, “mente”, es propia del hebreo moderno.

 

Entonces, no necesariamente se tendría que asumir que el Shem Tob preservó el texto correcto original. Simplemente, pudo suceder que el autor del Shem Tob se topó con este error Y LO CORRIGIÓ.

 

Pero la realidad es que ni siquiera hay que especular. Lo que sucede en este punto es, más bien, un caso donde no nos queda más alternativa que asumir una descarada y voluntaria intención de manipular la información, por parte del autor de la lista de Yosef. La verdades que el Shem Tob NI SIQUIERA DICE ESO.

 

El texto real del manuscrito Shem Tob es el siguiente: “Y les dijo: amarás al Señor con todo tu corazón”. En hebreo, אמר לו ואהבת את ה״ אלקיך בכל לבבך וכו. Shem Tob NO MENCIONA “con toda tu alma y con toda tu fuerza”.

 

La gravedad de este caso es que estamos hablando de un versículo trascendental para la tradición judía, ya que es el segúndo párrafo del Shemá. De hecho, esa es la razón por la que el autor del Shem Tob habría corregido el error en el griego, porque se estaba citando incorrectamente un verso de la Torá. Entonces, sorprende que el autor de la lista de Yosef se haya comportado tan ingenuamente al pensar que su manipulación podría pasar desapercibida.

 

Lamentablemente, su descaro ha sido demasiado fácil de detectar, y su deshonestidad intelectual ha quedado expuesta. Con esto, hemos ya descartado 26 de 27 supuestas pruebas.

 

QUINTO CASO: DIFERENCIAS EN LAS QUE ES MÁS LÓGICA LA LECTURA DE SHEM TOB

 

Este es el único caso donde la lectura del Shem Tob se antoja más razonable que la del texto en griego.

 

Mateo 6:32

 

En griego: “Porque los gentiles (הגוים) buscan todas estas cosas”

Shem Tob: “Porque los cuerpos (הגופים) buscan todas estas cosas”

 

Sin embargo, hay un detalle que señalar: la lectura en griega no es ilógica. Es bastante coherente. Entonces, por mucho que la lectura del Shem Tob parezca más adecuada, no se trata de un argumento determinante para “demostrar” las pretenciones de los Nazarenos.

 

Esa es la lista que nos ofreció Yosef ben Levi, una lista que -en términos simples- no demuestra nada, salvo una injustificable incapacidad de los Nazarenos para analizar la información.

 

Y lo verdaderamente criticable es esto: el Shem Tob tiene más características especiales, y también deben ser analizadas. Vamos a ver algunos ejemplos de estas.

 

SEXTO CASO: PARALELISMOS ENTRE EL SHEM TOB, EL EVANGELIO DE TOMÁS Y LA ARMONÍA DE LIEJA

 

Este es un punto que, a lo largo del debate, Yosef nunca entendió. Me reclamó que cómo era posible creer que el Shem Tob fuera una copia del Evangelio Gnóstico de Tomás o de la Armonía de Lieja, evidenciando que el tema le quedó demasiado grande, porque no conozco a nadie que, en sus cinco sentidos, haya dicho semejante aberración.

 

Yosef se confundió con un tema abordado por William Petersen y George Howard, en el que se analizan las SIMILITUDES (que de ningún modo se deberían entender como “copias”) que hay entre el Shem Tob y el Evangelio Gnóstico de Tomás.

 

De hecho, Yosef debería tener mucho aprecio por este punto, porque -en realidad- es en el que se basan los que defienden que el Shem Tob, de uno u otro modo, refleja un tipo de variante textual MUY ANTIGUA, ubicable en el siglo III. La lógica es la que sigue: debido a que el Evangelio de Tomás fue un texto proscrito por la Iglesia en occidente, dejó de circular en el siglo III, a más tardar el IV. Por lo tanto, encontrarnos con ciertas variantes en donde una versión de Mateo (el Shem Tob en este caso) es SIMILAR a Tomás, evidencia que son variantes que debieron surgir en el siglo III -a más tardar-, porque después de ello fueron puestas fuera de circulación.

 

¿A qué nos referimos con esas “similitudes”?

 

Por ejemplo: En Mateo 13:48, donde el griego nos dice que “… la sacan a la orilla, y sentados, recogen lo bueno en cestas…”. El Shem Tob agrega “… los pescadores recogen lo bueno en cestas…”. Esta parábola de la red también aparece en el Evangelio Gnóstico de Tomás y, curiosamente, hace un añadido casi idéntico, poniendo “… el pescador recoge lo bueno en cestas…”.

 

Este tipo de rasgos representa una mejor prueba de la antigüedad del Shem Tob que la lista que nos ofreció Yosef. En primer lugar, porque de los 27 versículos ofrecidos por Yosef, apenas UNO cumple con los requisitos para ser tomado en cuenta, sin que de todos modos ofrezca un argumento contundenten. En cambio, en este tipo de detalles observamos que el Shem Tob preserva rasgos que dejaron de circular en occidente hacia el siglo III.

 

Por eso, estos detalles SÍ SON TOMADOS EN CUENTA POR LOS ESPECIALISTAS, mientras que la lista que nos ofreció Yosef LES RESULTA IRRELEVANTE.

 

Ahora bien: muchas de las similitudes con el Evangelio Gnóstico de Tomás han sido cuestionadas por otros especialistas, que han señalado que, en realidad, la similitud no es con Tomás, sino con la Armonía de Lieja.

 

Por ejemplo, en este caso de Mateo 13:48, Shem Tob se diferencia del griego en que pone “los pescadores recogen…”. Lo mismo Tomás, que pone “el pescador recoge…”. Pero la Armonía de Lieja pone “los pescadores recogen…”, exactamente igual que el Shem Tob. Entonces, vamos por partes.

 

¿Qué es la Armonía de Lieja?

 

Una “Armonía” es un trabajo en donde se fusionan (armonizan) los cuatro evangelios. La primera en escribirse fue el llamado Diatesarón de Taciano (hacia el año 165), en arameo siriaco. Se trata de un asunto complicado, porque el evangelio de Juan describe la vida de Jesús de Nazaret de un modo muy distinto a Mateo, Marcos y Lucas (empezando por el hecho de que en Juan el relato se extiende a tres años; en los otros, a unos ocho o nueve meses). Entonces, primero hay que seleccionar el orden de los relatos; luego, en los relatos que aparecen en dos o más evangelios, escoger cuál va a servir como base; finalmente, seleccionar los elementos de los otros relatos con los que se va a completar el relato base. El resultado es, literalmente, un texto NUEVO en donde se integran todos los textos previos (técnicamente, una RECENSIÓN).

 

Durante la Edad Media se elaboraron muchas Armonías, la mayoría de ellas en lenguas vernáculas. Pero hay un detalle extra, sumamente interesante, que es lo que hace que el tema de las Armonías venga a importar en el asunto del Shem Tob: la mayoría de las Armonías medievales NO USARON COMO PUNTO DE PARTIDA LOS EVANGELIOS EN GRIEGO.

 

Debido a que siempre se tomó como referente al Diatersarón de Taciano, con mucha frecuencia los autores medievales de estas Armonías se basaron en las versiones de los evangelios conocidas como Vetus Syra, que son las elaboradas en arameo entre los siglos III y IV. También usaron las del Vetus Latina, elaboradas hasta antes del año 382.

 

Es un dato importante, porque muchos de los manuscritos del Vetus Syra y el Vetus Latina tienen diferencias trascendentales con los manuscritos griegos.

 

La Armonía de Lieja se elaboró en Bélgica el siglo XIII en una variante dialectal del Holandés, el Lingburgués. A los especialistas que han analizado el tema del Shem Tob les ha llamado la atención que muchas de las supuestas similitudes entre el Shem Tob y el Evangelio Gnóstico de Tomás, en realidad son similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja.

 

Por ejemplo, en el caso que ya mencionamos de Mateo 13:48, donde en la parábola de la red Shem Tob agrega la palabra “los pescadores…”, Tomás agrega “el pescador…”. Hay una diferencia de número (plural y singular, respectivamente). La Armonía de Lieja dice “los pescadores…”. Entonces, la similitud del Shem Tob no es con Tomá, sino con la Armonía de Lieja.

 

Y están estos otros casos:

 

Mateo 13:48

 

Es el mismo versículo. Donde el griego dice que los pescadores “escogen”, el Shem Tob y Tomás ponen “cultivan”. La Armonía de Lieja también.

 

Mateo 7:3

 

El Mateo griego pone, literalmente, “¿Por qué te das cuenta de la paja en el ojo ajeno, pero no te das cuenta de la viga en tu ojo?” Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja sustituyen las dos veces “dar cuenta” por “ver”.

 

Mateo 5:14

 

Donde el griego pone “una ciudad que esta construida encima de una colina”, Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja ponen “está colocada”.

 

Mateo 5:15

 

En este versículo, Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja agregan las palabras “en un lugar oculto”, que no existen en el Mateo griego.

 

¿Por qué son importantes estas similitudes?

 

Como habíamos señalado, el hecho de que Shem Tob tenga rasgos similares al Evangelio de Tomás, sugiere que el Shem Tob conserva variantes textuales muy antiguas (recuérdese que el Evangelio de Tomás dejó de circular en occidente en el siglo III). De hecho, estos rasgos -y no la inútil lista ofrecida por Yosef- son los que daban uno de los mejores argumentos para suponer que el manuscrito de Shem Tob preservaba una versión muy antigua de Mateo.

 

Pero las cosas cambian al corroborar que las similitudes entre Shem Tob y Tomás también aplican a la Armonía de Lieja, porque de esta última sabemos -desde hace siglos- que preserva muchos rasgos antiguos (de los siglos II y III) que no son parte del texto griego. Entonces, el hecho de que la Armonía de Lieja haya sido elaborada un siglo antes de que Shem Tob ben Itjzak ben Shabrut haya incluido una versión en hebreo de Mateo en su obra Even Boán, abre la posibilidad de que su Mateo Hebreo haya COPIADO esos rasgos distintivos de la Armonía de Lieja, y no de una supuesta preservación del texto original de Mateo.

 

Siguiendo esta línea de investigación, los especialistas han detectado otras singularidades en el Shem Tob donde, nuevamente, evidencia una similitud sospechosa con la Armonía de Lieja. Veamos algunos ejemplos.

 

SHEM TOB Y LA ARMONÍA DE LIEJA

 

Mateo 3:10

 

Aquí sucede algo muy interesante: en el texto del Mateo Hebreo aparece una frase que, en realidad, pertenece a Lucas 3:10. El Mateo griego sólo dice: “Ya el hacha está puesta en la raíz del árbol; aquel que no produce buenos frutos será cortado y quemado en el fuego”. Pero en el Shem Tob se agrega un versículo de Lucas (3:10): “La gente le pregunto: entonces, ¿qué debemos hacer? Juan les contestó: el que tiene dos prendas, dé al que no tiene ninguna”.

 

No es un rasgo que sorprenda, porque esta misma situación la encontramos en las Armonías árabes y persas (similares a la de Lieja), en el Códice Fuldensis (latín), en el Códice Sangallensis (antiguo Alto Alemán), y en la Armonía de Toscana.

 

¿Acaso significa que el autor del Shem Tob tuvo acceso a alguno de estos extraños documentos? No necesariamente. Curiosamente, esta variante también aparece en la Armonía de Lieja, y es bien sabido que los autores de las Armonías Medievales con mucha frecuencia revisaron y usaron otras Armonías, de tal modo que los especialistas han detectado una gran cantidad de rasgos característicos QUE NO EXISTEN EN LOS EVANGELIOS EN GRIEGO, pero que aparecen en dos o más Armonías Medievales.

 

Por eso resulta tan significativo que también aparezcan algunos de estos rasgos en el Shem Tob. De entrada, evidencia que esta versión de Mateo en hebreo se elaboró a partir de las Armonías Medievales, y el hecho de que siempre salga a relucir la Armonía de Lieja, sugiere convincentemente que esta fue la que tuvo a la mano el autor del Mateo Hebreo que conocemos como Shem Tob.

 

Hay algo más que mencionar de este detalle: ¿cómo puede llegar un versículo de Lucas a una versión de Mateo (sin importar en qué idioma esté)? Los defensores del Shem Tob han ofrecido una respuesta pésima a este asunto: suponen que el original de Mateo tenía esta frase, y de algún modo los copistas cristianos la trasladaron a Lucas. Eso no tiene sentido, porque no se hizo sólo una traducción del supuesto Mateo hebreo original. Entonces, TODOS los copistas que hicieron TODAS las traducciones teníasn que haber cometido EXACTAMENTE EL MISMO ERROR, porque resulta que en TODAS las versiones en otros idiomas -griego, latín, arameo, eslavo, copto, etc.-, ese versículo aparece en Lucas y no en Mateo.

 

La respuesta es más simple: como explicamos previamente, en una Armonía SE FUSIONAN los cuatro evangelios, y por eso un versículo de Lucas aparece después de uno de Mateo. Claro, no todas las Armonías son idénticas. Por eso hemos señalado aquellas en las que la colocación de Mateo 3:10 y Lucas 3:10 es la misma (otras distribuyeron el material de manera distinta).

 

¿Qué fue lo que sucedió? Que alguien, al momento de intentar recuperar el material exclusivo de Mateo desde la Armonía de Lieja, falló en este punto y filtró una frase que, en realidad, corresponde a Lucas. Un error muy comprensible si se entiende que no es fácil recuperar el texto de un evangelio desde una Armonía.

 

Mateo 7:16

 

El Shem Tob y la Armonía de Lieja sustituyen la palabra “obras” por “frutos”. Esto también sucede en la llamada Versión de Georgia.

 

Mateo 8:1

 

Shem Tob, la Armonía de Lieja, la Armonía de Toscana, la Armonía de Venecia y la Vulgata Latina sustituyen “Jesús” por “él”.

 

Además, Shem Tob y la Armonía de Lieja sustituyen “multitud” por “multitudes”, y eso lo encontramos en el manuscrito griego MS 33, y en el manuscrito latino MS h (parte del Vetus Latina).

 

Mateo 9:23

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan la palabra “llanto” (que corresponde a Marcos 5:38 y Lucas 8:52). En esto son idénticos a las Armonías Persas, Árabes, de Venecia, de Toscana, de Zurich (en alemán) y la llamada Pepsyan (en inglés), y a los Códices Fuldensis y Sangallensis.

 

Mateo 12:1

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan las palabras “aplastarlos entre sus manos” (tomadas de Lucas 6:1), y ese añadido también aparece en el Vetus Latina (Msc) y en el Siriaco Curetoniano (SyrC), así como en las Armonías Árbaes, Persas, de Venecia, de Toscana, Pspysian, y los Códices Fuldensis y Sangallensis.

 

Mateo 22:4

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja ponen “aves” en vez de “becerros engordados”. Dicha sustitución también aparece en el Vetus Latina (MSS ff1aurL), en la Vulgata, en los Códices Fuldensis y Sangallensis, así como en las Armonías de Venecia y Toscana.

 

Mateo 24:31

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan “y con un gran grito” después de “con trompeta”, y esa misma interpolación aparece en muchos manuscritos griegos, el Vetus Latina, la Vulgata, los Códices Fuldensis y Sangallensis, y en la Armonía de Toscana.

 

Mateo 25:1

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan “y una novia” después de “novio”. La interpolación también se encuentra en los Códices Fuldensis y Sangallensis, y en la Armonía de Toscana.

 

Mateo 25:6

 

En el griego leemos: “… a media noche hubo un grito…”; el Shem Tob dice “… a media noche se escuchó una voz…”; la Armonía de Lieja dice “… a media noche vino un grito y una voz que dijo esto…”

 

Mateo 26:2

 

En griego se lee “… y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado…”, pero Shem Tob pone “… y el Hijo del Hombre será entregado en la mano de los judíos…”; la Armonía de Lieja pone “… y el Hijo del Hombre será entregado a los judíos…”.

 

Este rasgo aparece en otras Armonías que, según sabemos sin lugar a duda, fueron hechas a partir de la Armonía de Lieja: las Armonías de Stuttgart y La Haya, pero también en otra Armonía emparentada con la de Lieja, que es la Armonía de Zurich.

 

Algo más: es evidente el tono ANTI-JUDÍO de esta frase, donde no sólo se menciona a los judíos como un grupo ajeno (prácticamente como si Jesús mismo no lo fuera), y en un tono en el que se les hace responsables de cualquier cosa que le pueda suceder a Jesús. Por ello, los especialistas asumen que el texto de Mateo que se elaboró a partir de la Armonía de Lieja (y que luego llegó a manos de Shem Tob ben Itzjak) fue elaborado por NO JUDÍOS, o -en su defecto- por JUDÍOS CONVESOS AL CRISTIANISMO.

 

Con ello, se descarta que el Shem Tob sea el Evangelio de Mateo original preservado por judíos.

 

Estos son apenas algunos ejemplos. George Howard calculó que este tipo de similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja, que encuentran similitud con otras Armonías u otros manuscritos -especialmente del Vetus Syra y el Vetus Latina- son ALREDEDOR DE MIL (y se le ha criticado que fue demasiado conservador en su cálculo; hoy en día se sabe que son alrededor de 1,500).

 

Sin embargo, se han detectado alrededor de 200 casos en los que las similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja NO TIENEN PARANGÓN ALGUNO CON NINGÚN OTRO MANUSCRITO O ARMONÍA (a excepción de las Armonías que se elaboraron a partir de la Armonía de Lieja, como las de Stuttgart o La Haya).

 

Estas son las razones por las que los especialistas han determinado que el Shem Tob y la Armonía de Lieja están íntimamente relacionados.

 

¿Dónde queda la lista de Yosef, en medio de todo esto?

 

Bien: de entrada, hay que decir que su lista se redujo a apenas un versículo donde la lectura del Shem Tob parece ser más coherente que la del Mateo griego, pero sin que eso aporte evidencia contundente para asegurar que el Shem Tob preserva el texto original de Mateo, bajo la suposición de que diversos judíos fueron copiando en hebreo este texto durante un poco más de diez siglos.

 

En última instancia, el severo problema de la lista de Yosef es que NO CONTEMPLA los otros rasgos característicos del Shem Tob (de los que apenas hemos dado POCOS EJEMPLOS), por lo que la hipótesis implícita -manejada por Netzaritas- simplemente no tiene NADA que decir respecto al tema.

 

Esa es la diferencia evidente entre dos tipos de investigadores:

 

a) Los que investigan para encontrar argumentos a favor de lo que creen, y

b) Los que investigan para encontrar la verdad.

 

El resultado no necesita interpretarse, ya que sus implicaciones son obvia: en el mundo de los especialistas, NO EXISTE UNO SOLO que considere el Shem Tob como un manuscrito importante para la reconstrucción de la forma original de Mateo. Sólo es una curiosidad en el universo de las traducciones medievales.

 

Ante esto, Yosef y otros Netzaritas como él, sólo atinan a decir que los especialistas tienen miedo de enfrentar la verdad, porque sólo se dedican a cuidar sus salarios. Una respuesta tan patética como estúpida.

 

La evidencia allí está. El manuscrito de Shem Tob ha sido analizado A FONDO por muchos eruditos en la materia, y NO OFRECE NINGÚN MISTERIO QUE RESOLVER.

 

Concluyo con un significativo detalle que, por sí sólo, demuestra el origen NO HEBREO del Shem Tob. En Mateo 1:16 leemos (en el griego): “Y Yaacov engendró a Yosef, el esposo de María, de quien nació Jesús, llamado Cristo”.

 

Lo lógico sería que el Mateo original, en la frase final, no diga “… llamado Cristo”, sino “… llamado Mesías”. Pero ¿qué nos dice el Shem Tob?

 

הנקרא משיח ובלעז קריס״טוס …

 

Literalmente, dice “llamado Mesías, que significa KRISTOS”.

 

Saquen ustedes sus propias conclusiones.

Los falsificados orígenes del “nuevo testamento”


por Tony Bushby 
marzo 2007
Extraído de la Revista Nexus,
Volúmen 14, Número 4 (junio – julio de 2007)
traducción de Adela Kaufmann


Qué es lo que la Iglesia no quiere que usted sepa
Se ha enfatizado a menudo que la Cristiandad no es parecida a ninguna otra religión, ya que está de pie o se cae por ciertos eventos que se alega que han ocurrido hace unos 20 siglos, durante un corto período de tiempo. Esas historias son presentadas en el Nuevo Testamento, y cuando la nueva evidencia sea revelada, se pondrá en claro que no representan realidades históricas.

La Iglesia está de acuerdo, diciendo:

“Nuestras fuentes documentales de conocimiento sobre los orígenes de la Cristiandad y su desarrollo más temprano son principalmente las Escrituras del Nuevo Testamento, cuya autenticidad debemos, en gran parte, dar por concedida”.
(Enciclopedia católica, de Farley., vol. iii, pág. 712)
La Iglesia hace extraordinarias admisiones sobre el Nuevo Testamento. Por ejemplo, al discutir el origen de esas escrituras,
“el cuerpo más distinguido de opinión académica alguna vez congregado ” (Prefacio de las Enciclopedias católicas), admite que los Evangelios “no llegan hasta tan atrás, al primer siglo de la era cristiana”.
(Enciclopedia católica, Farley., volumen vi, pág. 137, el pp. 655-6).
Esta declaración entra en conflicto con las aserciones del sacerdocio, que los Evangelios más tempranos fueron progresivamente escritos durante las décadas que siguen a la muerte de Jesús Cristo.

En un notable apartado, la Iglesia admite más allá que,

“el más temprano de los manuscritos existentes [del Nuevo Testamento], es verdad que no fecha más atrás de mitades del siglo IV D.C.”.
(Enciclopedia católica, op. cit., pp. 656-7).
Estos son unos 350 años después del tiempo en que la Iglesia afirma que Jesús Cristo caminó sobre las arenas de Palestina, y aquí, la verdadera historia de los orígenes cristianos se desliza en uno de los agujeros negros más grandes de la historia. Hay, sin embargo, una razón por lo cual no hubo ningún Nuevo Testamento hasta el siglo IV: ellos no fueron escritos hasta entonces, y aquí nosotros encontramos evidencia de la mayor falsedad de todos los tiempos.

Flavius Constantinus (Constantino, originalmente Custennyn o Custennin) (272-337), británico de nacimiento, fue quien autorizó la recopilación de las escrituras llamadas Nuevo Testamento. Después de la muerte de su padre, en 306, Constantino se convirtió en Rey de Bretaña, Galia y España, y luego, después de una serie de batallas victoriosas, en Emperador del Imperio romano. Los historiadores cristianos dan poca o ninguna pista del tumulto de los tiempos, suspendiendo en el aire a Constantino, fuera de todos los eventos humanos sucediendo a su alrededor. En verdad, uno de los principales problemas de Constantino fue el indomable desorden entre los presbíteros y sus creencias en numerosos Dioses.

La mayoría de los escritores cristianos del día moderno suprimen la verdad acerca del desarrollo de su religión y ocultan los esfuerzos de Constantino para refrenar el desacreditado carácter de los presbíteros, llamados “Los Padres de la Iglesia” (Enciclopedia católica, edición Farley., vol. xiv , pp. 370-1). Ellos estaban “enloquecidos “, dijo él (Vida de Constantino, atribuida a Eusebius Pamphilius de Caesarea, c. 335, vol. iii, pág. 171; Los Padres Niceanos y post-niceanos, citados como N&PNF, atribuido a San Ambrosio, Rev. Prof. Roberts, DD, y Director James Donaldson, LLD, editores, 1891, iv vol., pág. 467).

El “tipo peculiar de oratoria” expuesto por ellos era un desafío a un orden religioso establecido (Diccionario de Mitología Clásica, Religión, Literatura y Arte, Oskar Seyffert, Gramercy, Nueva York, 1995, pág. 544-5). Los antiguos archivos revelan la verdadera naturaleza de los presbíteros, y la baja estima en la cual eran tenidos ha sido sutilmente suprimida por los historiadores modernos de la Iglesia.

En la realidad, ellos eran:

“…en su mayoría tipos rústicos que enseñaban extrañas paradojas. Ellos abiertamente declararon que nadie más que los ignorantes estaban encajados a oír sus discursos… nunca aparecían en los círculos de los más sabios y la mejor clase, pero siempre tuvieron cuidado de introducirse entre los ignorantes e incultos, paseandose entre ellos para hacer trucos en ferias y mercados… ellos metían sus delgados libros con la grasa de viejas fábulas… y todavía menos era lo que entendían… y ellos escribían estupideces detrás de velos…y todavía lo están haciendo, nunca terminan”.
(Contra Celsum [” Contra Celsus “], Origen de Alejandría, c. 251, Bk I, pág. lxvii, pág., Bk III, pág.l xliv, passim)
Se habían desarrollado grupos de presbíteros “muchos Dioses y muchos señores” (1 Cor. 8:5) y existían numerosas sectas religiosas, cada una con doctrinas que diferían (Gal. 1:6). Estos grupos de Presbíteros estaban en desacuerdo acerca de de los atributos de sus varios Dioses y “un altar era puesto en contra de otro altar”, compitiendo por la audiencia (Optatus de Milevis, 1:15, 19, principios del siglo IV). Desde punto de vista de Constantino, había varias facciones que necesitaba satisfacer, y él comenzó a desarrollar una religión que las abarcara a todas, durante un período de irreverente confusión. En una edad de espesa ignorancia, nueve décimas partes de los pueblos de Europa eran iletrados, por lo que los grupos religiosos estabilizadores eran solo uno de los problemas de Constantino.

La suave generalización que tantos historiadores están satisfechos de repetir, que Constantino “abrazó la religión cristiana”, y como consecuencia, garantizó la “tolerancia oficial” Esto es “contrario a los hechos históricos” y debe ser borrada para siempre de nuestra literatura (Enciclopedia católica, Pecci. ed, vol. iii, pág. 299, passim). Simplemente habría que poner que no había religión cristiana en el tiempo de Constantino, y la Iglesia reconoce que el cuento de su “conversión” y “bautismo” es “completamente legendario” (Enciclopedia católica, ed Farley., vol. xiv pp. 370-1).

Constantino “nunca adquirió un conocimiento teológico sólido” y “dependía muchísimo de sus consejeros en cuestiones religiosas” (Enciclopedia católica, Nueva Edición, vol. xii ., pág. 576, passim). SegúnEusebio (260-339), Constantino notó que entre las facciones presbiterianas,

“las discordias y desacuerdos se habían vuelto tan serios, que había necesidad de una vigorosa acción para establecer un estado más religioso”, pero él no podría provocar un arreglo entre las facciones rivales de Dioses.
(Vida de Constantino, op. cit., pp. 26-8).
Sus consejeros le advirtieron que las religiones de los presbíteros eran “sin fundamentos” y necesitaban estabilización oficial (ibid.).

Constantino vio en este confuso sistema de dogmas fragmentados, la oportunidad de crear una nueva y combinada religión Estatal, de concepto neutral, y protegerla por ley. Cuando conquistó el Este, en 324, envió a su consejero religioso, español, Osius de Córdoba, a Alejandría con cartas a varios obispos, exhortándolos a hacer las paces entre ellos. La misión falló y Constantino, probablemente, a sugerencia de Osius, emitió un decreto ordenando a todos los presbíteros y a sus subordinados “que monten en asnos, mulas y caballos que pertenecen al público, y viajen a la ciudad de Nicea”, en la provincia romana de Bithynia, en Asia Menor.

Les dieron instrucciones que trajeran con ellos los testimonios que ellos peroraban al populacho, “encuadernado en cuero” para protección durante la larga jornada, y rendírselos a Constantino a la llegada en Nicea (Diccionario católico, Addis y Arnold, 1917, “Concilio de Nicea” entrada).

Sus escrituras ascendieron a,

“por todas, dos mil doscientos y treinta y un pergaminos y cuentos legendarios de Dioses y salvadores, junto con un registro de las doctrinas peroradas por ellos “,
(La vida de Constantino, op. cit., vol. ii, pág. 73; N&PNF, op. cit., vol. i, pág. 518).
El Primer Concilio de Nicea y los “archivos” perdidos
Así, la primera reunión eclesiástica en la historia fue convocada y es hoy conocida como el Concilio de Nicea. Fue un evento bizarro que proporcionó muchos detalles sobre el pensamiento clerical temprano, y presenta un cuadro muy claro del clima intelectual prevaleciente en ese tiempo. Fue en esta reunión que nació la Cristiandad, y las ramificaciones de las decisiones hechas en ese tiempo son difíciles de calcular.

Aproximadamente cuatro años antes de presidir el Concilio, Constantino había sido iniciado en la orden religiosa del Sol Invictus, uno de los dos cultos lozanos que consideraron el Sol como el uno y sóloDios Supremo (el otro era el Mithraismo). Él le dijo a Eusebiuo que emplazara la primera de tres sesiones en el solsticio de verano, 21 de junio de 325, debido a su culto del Sol, (Enciclopedia católica, Nueva Edición, vol. i, pág. 792), y fue “sostenida en un pasillo del palacio de Osius” (Historia Eclesiástica, Obispo Louis Dupin, París, 1686, vol. i, pág. 598).

En una cuenta de los procedimientos del cónclave de presbíteros recogida en Nicea, Sabinius, Obispo de Hereclea quien estaba entre la asistencia dijo,

“Exceptuando al mismo Constantino y a Eusebio Pamphilius, ellos eran un grupo de analfabetos, simples criaturas que no entendían nada”,
(Los secretos de los Padres cristianos, Obispo J. W. Sergerus, 1685, 1897 reimpresión).
Ésta es otra luminosa confesión de la ignorancia y credulidad no crítica de los tempranos clérigos. El Dr. Richard Watson (1737-1816), un desilusionado historiador cristiano, y el Obispo de una-vez de Llandaff en Gales (1782), se refirieron a ellos como “un grupo de idiotas farfullantes” (Una Disculpa para la Cristiandad, 1776, 1796 reimpresión; también, los Tractos Teológicos, del Dr. Richard Watson, “Sobre la entrada a los Concilios”, vol. 2, Londres, 1786, reimpresión revisada 1791).
De su extensa investigación en los concilios de la Iglesia, el Dr. Watson concluyó que,
“el clero en el Concilio de Nicea estaban todos bajo el poder del diablo, y la convención estuvo compuesta de la canallada más baja, patrocinando las más viles abominaciones”
(Una Disculpa para la Cristiandad, op. cit.).
Fue ese cuerpo infantil de hombres quienes fueron responsables del comienzo de una nueva religión y la creación teológica de Jesús Cristo.
La Iglesia admite que elementos vitales de los procedimientos de Nicea están “extrañamente ausente de los canones” (Enciclopedia católica, Farley ed., vol. iii, pág. 160) Veremos brevemente lo que les pasó.
Sin embargo, según registros que han perdurado, Eusebio,
“ocupó el primer asiento a la derecha del emperador y dio el abordamiento inaugural en nombre del emperador”
(Enciclopedia católica, Farley ed., vol. v, pp. 619-620).
No había presbíteros británicos en el concilio, pero sí muchos “delegados griegos”. Setenta obispos orientales representaron las facciones Asiáticas, y pequeños números llegaron de otras áreas (Historia Eclesiástica, ibid.). Caecilio de Cartago viajó desde África, Paphnuto de Tebas, de Egipto, Nicasio de Dado (Dijon) de Gales, y Donnus de Stridon hizo la jornada desde Pannonia.

Era una asamblea pueril, y con tantos cultos representados, que un total de 318 “entre obispos, sacerdotes, diáconos, subdiáconos, acólitos y exorcistas” se reunieron para debatir y elegir un sistema unificado de creencia, que abarcaba un sólo Dios (Una Disculpa para la Cristiandad, op. cit.). Por este tiempo, un gran surtido de “textos salvajes” (Enciclopedia católica, Nueva Edición, “Evangelio y Evangelios”) circulaban entre los presbíteros y ellos apoyaban a una gran variedad de Dioses y Diosas Orientales y Occidentales:
Jove, Júpiter, Saleno, Baal, Thor, Gade, Apolo, Juno, Aries, Tauro, Minerva, Rhets, Mithra, Theo, Fragapatti, Atys, Durga, InDr.a, Neptuno, Vulcan, Kriste, Agni, Croesus, Pelides, Huit, Hermes, Thulis, Thammus, Eguptus, Iao, Aph, Saturno, Gitchens, Minos, Maximo, Hecla y Phernes
(El Libro de Dios de Eskra, anon., ch. xlviii, párrafo 36).
Hasta el Primer Concilio de Nicea, la aristocracia romana le rendía culto principalmente a dos Dioses griegos, – Apolo y Zeus – pero el gran volumen de gente común idolatraba a Julius César o Mithras (la versión romanizada de la deidad Pérsica, Mithra). César fue deificado por el Senado romano después de su muerte (15 de marzo de 44 A.C.) y como consecuencia lo veneraban como “el Divino Julio”. La palabra “Salvador” se fijó a su nombre, siendo su significado literal “aquel que siembra la semilla”, es decir, él era un Dios fálico.

Julius Caesar fue venerado como, “Dios hecho manifiesto y Salvador universal de la vida humana”, y su sucesor Augusto fue llamado el “Dios ancestral y Salvador de toda la raza humana” (El hombre y susDioses, Homer Smith, Little Brown & Cía., Boston, 1952).

El emperador Nerón (54-68) cuyo nombre original era Lucius Domitius Ahenobarbus (37-68), fue inmortalizado como el “Salvador de la humanidad ” (ibid.). El Divino Julio, como el Salvador romano y ” Padre del Imperio”, fue considerado “Dios” entre el vulgo romano por más de 300 años. Él era la deidad en algunos textos de presbíteros Occidentales, pero fue reconocido en las escrituras Orientales.

La intención de Constantino en Nicea era crear un completo y enteramente nuevo Dios para su imperio, que uniría todas las facciones religiosas bajo una sola deidad. Se les pidió a los Presbíteros debatir y decidir quién sería su nuevo Dios. Delegados discutían entre ellos, expresando motivos personales para incluir escrituras particulares que promovían los rasgos más finos de su propia y especial deidad.

A lo largo de la reunión, las aulladoras facciones se sumergieron en acalorados debates, y los nombres de 53 Dioses fueron puestos sobre la mesa para discusión.
“Como todavía, ningún Dios había sido seleccionado por el concilio, por lo que ellos votaron para determinar esa materia… Durante un año y cinco meses duró el sorteo…” (El Libro de Dios de Eskra, traducción del Prof. S. L. MacGuire, Salisbury, 1922, capítulo xlviii, párrafos 36, 41).
Al final de ese tiempo, Constantino regresó a la reunión para descubrir que los presbíteros no habían estado de acuerdo en una nueva deidad sino que habían resumido su lista a cinco prospectos:
  • César
  • Krishna
  • Mithra
  • Horus
  • Zeus (Historia Ecclesiastica, Eusebius, c. 325).
Constantino era el espíritu gobernante en Nicea, y él, finalmente, eligió un nuevo Dios para ellos. Para involucrar a las facciones británicas, él decidió que el nombre del gran Dios de los DruidasHesus, fuera unido con el Dios-Salvador OrientalKrishna (Krishna es Sánscrito para Cristo), y así Hesus Krishna sería el nombre oficial del nuevo Dios romano.

Fue tomado un voto, y era la de la mayoría de manos levantadas (161 votos a 157) para que ambas divinidades se volvieran un Dios. Siguiendo la antigua costumbre pagana, Constantino usó la reunión oficial y el decreto de apoteosis romano para deificar legalmente a dos deidades como una sola, y lo hizo por medio del consentimiento democrático. Un nuevo Dios fue proclamado y “oficialmente” ratificado porConstantino (Acta Concilii Nicaeni, 1618). Ese acto completamente político de deificación puso a Hesus y Krishna eficaz y legalmente entre los Dioses romanos, como un compuesto individual.

Esa abstracción prestó la existencia Terrenal a las doctrinas amalgamadas para la nueva religión del Imperio; y porque no había ninguna letra “J” en los alfabetos hasta alrededor del siglo nueve, el nombre subsecuentemente evolucionó a “Jesús Cristo“.

 


Cómo fueron creados los Evangelios 
Constantino, entonces, instruyó a Eusebio a que organizara la recopilación de una colección uniforme de nuevas escrituras, desarrollada de los principales aspectos de los textos religiosos sometidos al concilio.

Sus instrucciones fueron:

“Investiga estos libros, y cualquier cosa buena en ellos, retenla; pero lo que fuese malo, lánzalo lejos. Lo que sea bueno en un libro, únelo con lo que sea bueno en otro libro. Y lo que fuese que sea reunido, será llamado El Libro de Libros. Y será la doctrina de mi pueblo, que yo recomendaré hacia todas las naciones, que no habrá ninguna guerra más por causa de las religiones”.
(El Libro de Dios de Eskra, op. cit. Capítulo xlviii, párrafos 31)
“Hágales que se asombren”, dijo Constantino; y “los libros fueron escritos de acuerdo a esto.”
(La vida de Constantino, iv vol., el pp. 36-39).
Eusebio amalgamó los “cuentos legendarios de todas las doctrinas religiosas del mundo juntos como unidad”, usando los mitos estándares del Dios de los manuscritos de los presbíteros’ como ejemplares.

Uniendo las historias “sobrenaturales” del Dios Mithra y Krishna con las creencias británicas de Caldea, eficazmente unieron las oraciones de los presbíteros Orientales y Occidentales “para formar una nueva creencia universal”. Constantino creyó que la colección amalgamada de mitos uniría las variantes y opuestas facciones religiosas bajo una sola historia representativa.

Eusebio hizo los arreglos para que los escribas produjeran,

“cincuenta suntuosas copias… a ser escritas en pergaminos, de una manera legible, y en una forma portátil conveniente, por escribas profesionales completamente consumados en su arte.”
(ibid.). 
“Estas órdenes, “dijo Eusebi, “fueron seguidas por la ejecución inmediata del mismo trabajo… nosotros le enviamos [a Constantino] volúmenes magnífica y detalladamente elaborados y encuadernados, en forma de tres-y de cuatro pliegues.”
(La vida de Constantino, el iv del vol., pág. 36).
Ellos eran los “Nuevos Testimonios”, y ésta es la primera mención (c. 331) del Nuevo Testamento en el registro histórico.

Con sus instrucciones cumplidas, Constantino decretó, entonces, que los Nuevos Testimonios serían llamados la “palabra del Dios Salvador romano” (Vida de Constantino, vol. iii , pág. 29) y oficial para todos los presbíteros que predicaban en el Imperio romano. Luego ordenó que todos los manuscritos más tempranos de los presbíteros, y los registros del concilio fueran “quemados”, y fue declarado que “cualquier hombre que fuera encontrado ocultando escrituras debía ser herido en sus hombros” (decapitado) (ibid.). Como lo muestran los registros, las escrituras de los presbíteros anteriores al Concilio de Nicea ya no existían, salvo por algunos fragmentos que han sobrevivido.

Algunos archivos del concilio también sobrevivieron, y suministran alarmantes ramificaciones para la Iglesia. Algunos antiguos documentos dicen que el Primer Concilio de Nicea terminó a mediados de noviembre del año 326, mientras otros dicen que la lucha para establecer un Dios fue tan feroz que se extendió “durante cuatro años y siete meses” desde su principio, en junio de 325 (los Secretos de los Padres cristianos, op. cit.). Sin tener en cuenta cuando terminó, el salvajismo y violencia que abarcó, fue disimulado bajo el rimbombante título “Gran y Santo Sínodo“, asignado a la asamblea por la Iglesia en el siglo 18.

Sin embargo, clérigos más tempranos, expresaron una opinión diferente.

El Segundo Concilio de Nicea en 786-87 denunció al Primer Concilio de Nicea como,

“un sínodo de necios y locos” y buscó anular las “decisiones pasadas por hombres con cerebros emproblemados” (Historia de la Iglesia cristiana, H. H. Milman, DD, 1871).
Si uno escoge leer los registros del Segundo Concilio de Nicea y nota las referencias a “obispos miedosos” la “soldiery” (soldadesca?) necesitaba “sofocar los procedimientos”, las “declaraciones de los necios y locos” son ciertamente un ejemplo de la olla que ahuma y ennegrece la estufa.

Constantino murió en 337 y el crecimiento de las muchas ahora llamadas creencias paganas hacia un nuevo sistema religioso atrajo a muchos convertidos. Escritores más tarde, de la Iglesia, lo hicieron “el gran campeón de la Cristiandad” a la cual él dio “estatus legal como religión del Imperio romano”. (enciclopedia del Imperio romano, Matthew Bunson, Hechos en el Archivo, Nueva York, 1994, pág. 86).

Los registros históricos revelan que esto es incorrecto, ya que fue puro “interés egoísta” lo que lo llevó a “crear la Cristiandad” (Un Diccionario Clásico más Pequeño, la J. M. Dent, Londres, 1910, pág. 161). Aún no fue llamada “Cristiandad” hasta el siglo 15 (Cómo Murió el Gran Pan, Profesor Edmond S. Bordeaux [el archivista del Vaticano], Meditaciones Mille, EE.UU., MCMLXVIII, pp. 45-7).

Durante los siglos resultantes, los Nuevos Testimonios de Constantino fueron extendidos, se les agregaron “interpolaciones” y se les incluyeron otras escrituras (Enciclopedia católica, edición Farley., vol. vi, pp. 135-137; también, Pecci ed., vol. ii, p. 121-122). Por ejemplo, en 397, Juan “boca dorada” Chrisostoma reestructuró las escrituras de Apolonio de Tyana, una saga errante del primer siglo, y los hizo parte de los Nuevos Testimonios (Secretos de los Padres cristianos, op. cit.).

El nombre latinizado para Apollonio es Paulus (Diccionario latino-inglés, J. T. White y J. E. Riddle, Ginn & Heath, Boston, 1880), y la Iglesia hoy llama a esas escrituras las Epístolas de Pablo. El sirviente personal de Apolonio, Damis, un escriba Asirio, es Demis en el Nuevo Testamento (2 Tim. 4:10).

La jerarquía de la Iglesia sabe la verdad sobre el origen de sus Epístolas, puesto que el Cardenal Bembo (d. 1547), secretario del Papa Leo X (d. 1521), aconsejó a su socio, el Cardenal Sadoleto, hacer caso omiso de ellos, diciendo,

“guarde estas insignificancias, por tales absurdidades no se volverá un hombre de dignidad; ellas fueron introducidas más tarde, en la escena, por una furtiva voz del cielo”
(Cardenal Bembo: Sus Cartas y Comentarios sobre el Papa Leo X, .A. L. Collins, Londres, 1842 reimpresión).
La Iglesia admite que las Epístolas de Pablo son falsificaciones, diciendo,
“Incluso las genuinas Epístolas fueron grandemente interpoladas para dar peso a los puntos de vista personales de sus autores”.
(Enciclopedia católica, Farleyed., vol. vii, pág. 645).
Igualmente, San Jerónimo (d. 420) declaró que también los Hechos de los Apóstoles, el quinto libro del Nuevo Testamento, fue también “falsamente escrito”, (” Las Cartas de Jerónimo”, Biblioteca de los Padres, Movimiento de Oxford, 1833-45, vol. v, pág. 445).
 

El chocante descubrimiento de una antigua Biblia 
El Nuevo Testamento evolucionó, como consecuencia, a ser una empalagosa pieza de propaganda del sacerdocio, y la Iglesia afirmaba que registró la intervención de un Jesús Cristo divino en los asuntos Terrenales. Sin embargo, un espectacular descubrimiento, en un remoto monasterio egipcio, reveló al mundo la magnitud de falsificaciones más tardías de los textos cristianos, siendo éstos sólo una “recopilación de cuentos legendarios” (Encyclopédie, Diderot, 1759).

El 4 de enero de 1859 fueron descubiertas 346 hojas de un antiguo códice, en el cuarto de hornos del monasterio de Santa Catalina en el Monte Sinaí, y su contenido envió ondas de choque a través de todo el mundo cristiano. Junto con otros antiguos códices, estaban programados a ser quemados en los hornos para mantener el moderado calor invernal para los habitantes del monasterio. Escritos en griego, en piel de asno, llevaba ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamento, y más tarde en el tiempo, los arqueólogos fecharon su composición alrededor del año 380.

Fue descubierto por Dr. Constantin von Tischendorf (1815-1874), un brillante y piadoso estudioso bíblico alemán, y él lo llamó el Sinaíticus, la Biblia del Sinaí. Tischendorf era profesor de teología, y consagró su vida entera al estudio de los orígenes del Nuevo Testamento, y su deseo de leer todos los antiguos textos cristianos, lo llevó en la larga jornada, en un viaje montado en camello al Monasterio de Santa Catalina.

Durante su vida, Tischendorf tuvo acceso a otras antiguas Biblias que eran indisponibles para el público, como la Biblia de Alejandría (o Alexandrinus), que se cree es la segunda Biblia más antigua del mundo. Fue llamada así porque en 1627 se llevó de Alejandría a Bretaña como regalo para el Rey Charles I (1600-49). Hoy se exhibe junto a la Biblia conocida más antigua del mundo, el Sinaíticus, en la Biblioteca británica en Londres. Durante su investigación, Tischendorf tuvo acceso al Vaticanus, la Biblia Vaticana, que se cree es la tercera más antigua en el mundo y data desde mitades del siglo VI (Las Varias Versiones de la Biblia, por el Dr.Constantin von Tischendorf, 1874, disponible en la Biblioteca británica).

Fue guardada bajo llave aparte, en la biblioteca interna del Vaticano. Tischendorf preguntó si él podría extraer notas manuscritas, pero su petición fue rechazada. Sin embargo, cuando su guardia tomó descansos para refrescarse, Tischendorf escribió narrativas comparativas en la palma de su mano y a veces en sus uñas (Nuestros Evangelios “Son Genuinos o No? “, Disertación del Dr. Constantin von Tischendorf, 1869, disponible en la Biblioteca británica).

Hoy, hay varias otras Biblias escritas en varios idiomas durante los siglos V y VI, siendo ejemplos la Syriacus, la Cantabrigiensis (Bezae), la Sarravianus y la Marchalianus.

Un temblor de aprehensión se hizo eco a través de la Cristiandad en el último cuarto del siglo 19, cuando se publicaron versiones de la Biblia de Sinaí en el idioma inglés. Grabado dentro de estas páginas hay información que disputa la demanda de historicidad de la Cristiandad. A los cristianos se les suministró irrefutable evidencia de voluntariosas falsificaciones en todos los modernos Nuevo Testamentos. Tan diferente era el Nuevo Testamento de la Biblia de Sinaí de versiones que se publicaron entonces, que la Iglesia muy molesta anuló la dramática nueva evidencia que desafiaba su misma existencia.

En una serie de artículos publicados en la Revista Trimestral de Londres en 1883, John W. Burgon, Dean de Chichester, uso todos los dispositivos retóricos a su disposición para atacar la historia más temprana y contraria de Jesús Cristo, de la Biblia de Sinaítica, diciendo que,

“…sin una partícula de vacilación, la Biblia Sinaítica es escandalosamente corrupta… exhibiendo los textos más vergonzosamente mutilados que se pueden encontrar alguna vez; se han vuelto, por el proceso que fuese, depositarios de la cantidad más grande de lecturas fabricadas, antiguas equivocaciones y perversiones intencionales de la verdad, que son descubribles en cualquier copia conocida de la palabra de Dios “.
Las preocupaciones de Dean Burgon reflejan aspectos contrarios de historias del Evangelio entonces actuales, habiendo evolucionado ahora a un nuevo guión a través de siglos, para manosear con la fabricación de un documento que de por sí no es histórico.
 

Revelaciones de pruebas con luz ultravioleta

En 1933, el Museo británico en Londres compró la Biblia de Sinaí del gobierno soviético por £100,000 de lo cual £65,000 fue donado por medio de suscripción pública. Antes de la adquisición, esta Biblia fue exhibida en la Biblioteca Imperial en San Petersburgo, Rusia, y “pocos estudiosos habían puesto los ojos en ella” (El Diario Telégrafo y Diario de la Mañana, el 11 de enero de 1938, pág. 3). Cuando fue a exhibición en 1933 como “la Biblia más antigua del mundo”, se volvió el centro de peregrinación sin igual en toda la historia del Museo británico.

Antes de que resuma sus conflictos, debe notarse que este antiguo códice no es por ningún medio una guía fiable para estudiar el Nuevo Testamento, ya que contiene superabundantes errores y serias re-ediciones. Estas anomalías fueron expuestas como resultado de los meses de pruebas con luz ultravioleta, llevados a cabo en el Museo británico a mediados de los 1930s. Los resultados revelaron reemplazos de numerosos pasajes de por lo menos nueve diferentes editores.

Fotografías tomadas durante las pruebas revelaron que pigmentos de tinta habían sido retenidos en lo profundo de los poros de la piel. Las palabras originales eran legibles bajo luz ultravioleta. Alguien que desee leer los resultados de las pruebas, deben referirse al libro escrito por los investigadores que hicieron el análisis: los Guardianes de la Sección de Manuscritos en el Museo británico (Escribas y Correctores del Códice Sinaítico, H. J. M. Milne y T. C. Skeat, Museo británico, Londres, 1938).
 


Falsificación en los Evangelios

Cuando el Nuevo Testamento en la Biblia de Sinaí es comparado con un Nuevo Testamento de nuestros días modernos, unas 14,800 alteraciones editoriales pueden ser identificadas. Estas enmendaduras pueden ser reconocidas por un simple ejercicio comparativo que cualquiera puede y debe hacer. Los estudios serios de los orígenes cristianos deben emanar de la versión de la Biblia de Sinaí del Nuevo Testamento, no de las ediciones modernas.

Es de mucha importancia el hecho que la Biblia Sinaítica lleva tres Evangelios que fueron rechazados:

  1. el Pastor de Hermas (escrito por dos fantasmas resucitados, Charinus y Lenthius)
  2. la Misiva de Barnabás
  3. las Odas de Salomón
El espacio excluye la elaboración en estas extrañas escrituras y también discusiones en dilemas asociados con las variaciones de traducción.

Las Biblias modernas son cambios en la traducción de las ediciones tempranas, y las disputas arrasan entre traductores sobre las variantes interpretaciones de más de 5,000 palabras antiguas. Sin embargo, es lo que no está escrito en esa antigua Biblia lo que avergüenza a la Iglesia, y este artículo discute sólo algunas de esas omisiones.

Un brillante ejemplo es sutilmente revelado en la Enciclopedia Bíblica (Adán & el Charles Black, Londres, 1899, vol. iii, pág. 3344), donde la Iglesia divulga su conocimiento acerca de las exclusiones en las antiguas Biblias, diciendo:

“El comentario ha sido hecho hace tiempo y a menudo que, incluso como Pablo, aun los Evangelios más tempranos no conocieron nada sobre el milagroso nacimiento de nuestro Salvador”.
Eso es porque nunca hubo un nacimiento de una virgen.

Es muy aparente que cuando Eusebio congregó a los escribas a escribir los Nuevos Testimonios, él primero produjo un solo documento que proporcionó un ejemplar o versión maestra. Hoy es llamado elEvangelio de Marcos, y la Iglesia admite que fue “el primer Evangelio escrito” (Enciclopedia católica, ed Farley., vol. vi, pág. 657), aunque aparece de segundo en el Nuevo Testamento de hoy. Los escribas de los Evangelios de Mateo y Lucas eran dependientes en las escrituras de Marcos, que escribe como la fuente y armazón para la recopilación de sus trabajos. El Evangelio de Juan es independiente de esas escrituras, y la teoría de finales del siglo 15, es que fue escrita más tarde, para apoyar las escrituras más tempranas, es la verdad (La Crucifixión de la Verdad, Tony Bushby, Joshua Books, 2004, pp. 33-40).

Así, el Evangelio de Marcos, en la Biblia de Sinaí, lleva la “primera” historia de Jesús Cristo en la historia, una completamente diferente a lo que está en las Biblias modernas. Empieza con Jesús “como a la edad de treinta años” (Marcos 1:9), y no sabe de María, un nacimiento de una virgen o asesinatos en masa de bebés varones por parte de Herodes. Palabras que describen a Jesús Cristo como “el hijo deDios“, no aparecen en la narrativa de apertura, como lo hacen en las ediciones de hoy (Marcos 1:1), y el árbol genealógico moderno que rastrea un “linaje” mesiánico hasta atrás, al Rey David, es inexistente en todas las Biblias antiguas, como lo son las ahora llamadas “profecías mesiánicas” (51 en el total).

La Biblia de Sinaí lleva una versión contradictoria de eventos que rodean la “resucitación de Lázaro”, y revela una extraordinaria omisión, que más tarde se volvió la doctrina central de la fe cristiana: las apariciones de la resurrección de Jesús Cristo y su ascensión al Cielo. Ninguna aparición sobrenatural de un Jesús Cristo resucitado está grabado en ningún antiguo Evangelio de Marcos, sino una descripción de más de 500 palabras ahora aparece en las Biblias modernas (Marcos 16:9-20).

A pesar de una multitud de auto-justificaciones muy prolongadas por los apologistas de la Iglesia, no hay ninguna unanimidad de opinión cristiana respecto a la no-existencia de apariciones de “resurrección” en las cuentas de los antiguos Evangelios de la historia. Esas narrativas, no solo faltan en la Biblia de Sinaí, sino que están ausentes en la Biblia de Alejandría, en la Biblia Vaticana, la Biblia de Bezae y en un antiguo manuscrito latino de Marcos, llamado el código “K” por los analistas. Está faltándoles también en la versión Armenia más antigua del Nuevo Testamento, en los manuscritos del siglo VI de la versión Etíope y en las Biblias anglosajonas del siglo nueve. Sin embargo, algunos Evangelios del siglo 12 tienen versos ahora-conocidos de la resurrección dentro de marcas de asterisco usadas por escribas para indicar los pasajes espurios en un documento literario.

La Iglesia afirma que “la resurrección es el argumento fundamental para nuestra creencia cristiana” (Enciclopedia católica, ed de Farley., vol. xii, pág. 792), sin embargo, ninguna aparición sobrenatural de unJesús Cristo resucitado está registrado en ninguno de los Evangelios más tempranos, disponibles de Marcos. Una resurrección y ascensión de Jesús Cristo son el non de qua de seno (“sin eso, nada”) de la Cristiandad (Enciclopedia católica, ed de Farley., vol. xii, pág. 792), confirmado por palabras atribuidas a Pablo:

“Si Cristo no fue resucitado, tu fe es en vano “
(1 Cor. 5:17).
Los versos de resurrección en los Evangelios de hoy de Marcos, son universalmente reconocidos como falsificaciones y la Iglesia está de acuerdo, diciendo,
“la conclusión de Marcos es reconocidamente no genuina… casi la sección entera es una recopilación más tardía” (enciclopedia Bíblica, vol. ii , pág. 1880, vol iii , pp,. 1767, 1781; también, Enciclopedia católica, vol. iii, bajo el encabezado “La Evidencia de su Espurio”; Enciclopedia católica, ed. de Farley., vol. iii,l pp. 274-9 bajo encabezado “Cánones “).
Intrépidamente, sin embargo, la Iglesia aceptó la falsificación dentro de su dogma y la convirtió en la base de la Cristiandad.

La tendencia de narrativas ficticias sobre la resurrección continúa. El último capítulo del Evangelio de Juan (21) es una falsificación del siglo VI, una completamente consagrada a describir la resurrección de Jesús’ a sus discípulos.

La Iglesia admite:

“La sola conclusión que puede deducirse de esto es que el capítulo 21 fue agregado después, y por consiguiente, será considerado como un apéndice al Evangelio”
(Enciclopedia católica, ed de Farley., vol. viii, pp. 441-442; Nueva Enciclopedia católica (NEC), “Evangelio de Juan”, pág. 1080; también NEC, vol. xii, pág. 407).
 

“La Gran Inserción ” y ” La Gran Omisión ” 

Las versiones modernas del Evangelio de Lucas tienen unas 10,000 palabras más que el mismo Evangelio en la Biblia de Sinaí. Seis de esas palabras dicen de Jesús “y fue llevado hacia el cielo”, pero esta narrativa no aparece en ninguno de los Evangelios más antiguos, disponibles hoy, de Lucas (“Tres Modificaciones Doctrinales Tempranas del Texto de los Evangelios” [Three Early Doctrinal Modifications of the Text of the Gospels], F. C. Conybeare, El Periódico Hibbert, de Londres, Vol. 1, No. 1, Oct 1902, p. 96-113). Las versiones antiguas no verifican cuentas de los días modernos, de una ascensión deJesús Cristo, y esta falsificación indica una intención claramente de engaño.

Hoy, el Evangelio de Lucas es el más largo de los Evangelios canónicos, porque ahora incluye “La Gran Inserción”, una extraordinaria adición del siglo XV, totalizando a alrededor de 8,500 palabras (Lucas 9:51-18:14). La inserción de estas falsificaciones en ese Evangelio desconcierta a los analistas cristianos modernos, y de ellas, la Iglesia dijo:

“El carácter de estos pasajes hacen peligroso dibujar inferencias “
(Enciclopedia católica, Ed de Pecci., Vol. ii, pág. 407).
Así de notable, los Evangelios más antiguos de Lucas omiten todos los versos de 6:45 a 8:26, conocidos en los círculos de sacerdocio como “La Gran Omisión”, un total de 1,547 palabras. En las versiones de hoy, ese agujero ha sido “tapado” con pasajes plagiados de otros Evangelios. El Dr. Tischendorf encontró que tres párrafos en las más nuevas versiones del Evangelio de Lucas, de la Última Cena, aparecidas en el siglo 15, pero la Iglesia todavía pasa sus Evangelios como la pura “palabra de Dios” (“¿Son Genuinos Nuestros Evangelios o No “?, op. cit.)
 

El “Índice del Expurgatorio”
Como era el caso con el Nuevo Testamento, también habían escrituras perjudiciales de tempranos “Padres de la Iglesia”, modificadas en siglos de copiarse, y muchos de sus registros fueron intencionadamente vueltos a escribir suprimidos.

Adoptando los decretos del Concilio de Trento (1545-63), la Iglesia subsecuentemente extendió el proceso de borrar y ordenó la preparación de una lista especial de información específica a ser suprimida de las escrituras cristianas tempranas (Delineación del Catolicismo romano, Rev. Charles Elliott, DD, G. Lane & P. P. Sandford, Nueva York, 1842, pág. 89; también, Los Censores Vaticanos, Profesor Peter Elmsley, Oxford, pág. 327, fecha de publicación no disponible).

En 1562, el Vaticano estableció una oficina de censura especial llamada Index Expurgatorius. Su propósito era prohibir la publicación de “pasajes erróneos de los tempranos Padres de la Iglesia” que llevaban declaraciones opuestas a las doctrinas de los días modernos.

Cuando los archiveros Vaticanos vinieron por,

las copias “genuinas de los Padres”, ellos las corrigieron según el “Index Expurgatory” (El Index Expurgatorius Vaticanus, R. Gibbings, el ed., Dublín, 1837; La Política Literaria de la Iglesia de Roma, Joseph Mendham, J. Duncan, Londres, 1830, 2 ed., 1840; Los Censores Vaticanos, el op. el cit., pág. 328).
Este registro de la Iglesia proporciona a los investigadores con,
“dudas sobre el valor de todas las escrituras soltadas al público” (Prensa de Propaganda de Roma, Sir James W. L. Claxton, Libros Whitehaven, Londres, 1942, pág. 182).
Importante para nuestra historia es el hecho de que la Enciclopedia Bíblica revela que alrededor de 1,200 años de historia cristiana es desconocido:
“Desgraciadamente, sólo algunos de los registros [de la Iglesia] anteriores al año 1198 han sido soltados”.
No fue por casualidad que, en ese mismo año (1198), el Papa Inocencio III (1198-1216) suprimió todos los archivos de historia de la Iglesia más temprana, estableciendo los Archivos Confidenciales(Enciclopedia católica, ed de Farley. Vol. XV, pág. 287). Unos siete-y-un-medio siglos después, y luego de gastar algunos años en esos registros, el Profesor Edmond S. Bordeaux escribió Cómo Murió el gran Pan.

En un capítulo titulado “Toda la Historia de la Iglesia no es nada más que una Fabricación Retroactiva”, dijo esto (en parte):

“La Iglesia ante-fechó todos sus trabajos tardíos, algunos recientemente hechos, algunos revisados y algunos falsificados que contenían la expresión final de su historia… su técnica era hacer aparecer como que trabajos mucho más tardíos, escritos por escritores de la Iglesia, fueron compuestos un tiempo mucho más antes, para que pudieran volverse evidencia de los primeros, segundos o terceros siglos “.
(Cómo Murió el gran Pan, op. cit., pág. 46)
Los resultados de los descubrimientos del Profesor Bordeaux se apoyan en el hecho que, en 1587, el Papa Sixto V (1585-90) estableció una división oficial de publicación del Vaticano, y dijo en sus propias palabras,
“La historia de la iglesia será ahora establecida… buscaremos imprimir por nuestra propia cuenta “
(Encyclopédie, Diderot, 1759).
Los registros del Vaticano también revelan que Sixto V se pasó 18 meses de su vida como papa, escribiendo personalmente una nueva Biblia y luego introdujo en el Catolicismo una “Nueva Enseñanza” (Enciclopedia católica, ed de Farley, Vol. V, pág. 442, Vol. XV, pág. 376). La evidencia que la Iglesia escribió su propia historia se encuentra en la Encyclopédie de Diderot, y revela la razón por qué el Papa Clemente XIII (1758-69) ordenó la destrucción inmediata de todos los volúmenes después de su publicación en 1759.
 

Autores de los evangelios expuestos como impostores
Hay algo más involucrado en este escenario y está registrado en la Enciclopedia católica. Una apreciación de la mentalidad clerical surge cuando la misma Iglesia admite que no sabe quién escribió sus Evangelios y Epístolas, confesando que todas las 27 escrituras del Nuevo Testamento comenzaron su vida anónimamente:
“Aparece así, que los presentes títulos de los Evangelios no son identificables hasta los evangelistas mismos… ellos [la colección del Nuevo Testamento] son provistos con títulos que, aunque antiguos, no van tan atrás hasta los respectivos autores de esas escrituras”.
(Enciclopedia católica, ed Farley., Vol. VI, pp. 655-6)
La Iglesia mantiene que “los títulos de nuestros Evangelios no fueron pensados para indicar los autores literarios”, agregando que “los títulos… fueron pegados a ellos” (Enciclopedia Católica, ed. Farley., Vol. I, pág. 117, Vol. Vi., pp. 655, 656).
Por consiguiente, no son Evangelios escritos “según Mateo, Marcos, Lucas o Juan”, como se ha declarado públicamente. La fuerza completa de esta confesión revela que no hay ningún Evangelio apostólico genuino, y que las escrituras oscuras de la Iglesia hoy acuerpan las bases y pilares de los fundamentos cristianos y la fe.

Las consecuencias son fatales para la pretensión del origen Divino de todo el Nuevo Testamento, y exponen a los textos cristianos a que no tengan autoridad especial. Durante siglos, los Evangelios fabricados tenían la certificación autenticidad de la Iglesia, ahora confesada a ser falsa, y esto proporciona evidencia de que las escrituras cristianas son totalmente falacias.

Después de años de dedicada investigación del Nuevo Testamento, el Dr. Tischendorf expresó consternación a las diferencias entre los Evangelios más antiguos y los más nuevos, y tuvo problemas entendiendo…

“…cómo los escribas se pudieron permitir traer cambios aquí y allá, que no fueron simplemente verbales, sino que tales cambios afectaron el mismo significado y, lo que es aun peor, es que no vacilaron en recortar o insertar un pasaje”.
(Alteraciones a la Biblia de Sinaí, Dr. Consntantin von Tischendorf, 1863, disponible en la Biblioteca británica, Londres)
Después de años de validar la naturaleza fabricada del Nuevo Testamento, un desilusionado Dr. Tischendorf confesó que “las ediciones modernas de hoy en día han sido alteradas en muchos lugares” y “no serán aceptadas como verdaderas” (Cuándo Fueron Escritos Nuestros Evangelios?, Dr.Constantin von Tischendorf, 1865, Biblioteca Británica, Londres).
 

¿Simplemente que es la Cristiandad?

La pregunta importante, entonces, de hacer es la siguiente: Si el Nuevo Testamento no es histórico, ¿qué es?

El Dr. Tischendorf proporcionó parte de la respuesta, al decir, en sus 15,000 páginas de notas críticas sobre la Biblia de Sinaí que, “parece que el personaje de Jesús Cristo fue hecho narrador para muchas religiones”.

Esto explica cómo las narrativas de la antigua épica hindú el Mahabharata, aparezca literalmente en los Evangelios hoy (por ejemplo, Mateo 1:25, 2:11, 8:1-4, 9:1-8, 9:18-26), y por qué los pasajes de los Fenómenos del estadista griego Aratus de Sicyon (271-213 A.C.) están en el Nuevo Testamento.

Los extractos del Himno a Zeus, escrito por el filósofo griego Cleanthes (c. 331-232 A.C.), también se encuentra en los Evangelios, como también 207 palabras del Thais de Menander (c. 343-291), uno de los “siete hombres sabios” de Grecia. Citas del semi-legendario poeta griego Epimenides (7 o 6 siglo A.C.) son puestos en los labios de Jesús Cristo, y siete pasajes de la curiosa Oda de Júpiter (c. 150 A.C.; autor desconocido) están reimpresas en el Nuevo Testamento.

La conclusión de Tischendorf también apoya los descubrimientos del Profesor Bordeaux del Vaticano, que revelan la alegoría de Jesús Cristo, deriva de la fábula de Mithra, el divino hijo de Dios (Ahura Mazda) y Mesías de los primeros reyes del Imperio Persa de alrededor de 400 A.C.. Su nacimiento en una gruta fue asistido por magos que siguieron una estrella del Este. Ellos trajeron “regalos de oro, incienso y mirra” (como en Mateo 2:11) y el bebé recién nacido fue adorado por pastores. Él vino al mundo llevando la capa Mithráica, la cual los papas imitaron en varios diseños hasta bien entrado el siglo 15.

Mithra, uno de una trinidad, estaba de pie en una roca, el emblema de la fundación de su religión, y fue ungido con miel. Después de una última cena con Helios y con otros 11 compañeros, Mithra fue crucificado en una cruz, atado en lino, puesto en una tumba de roca y resucitó al tercer día o alrededor del 25 marzo (luna llena en pleno equinoccio de la primavera, un tiempo llamado Pascua ahora, en honor de la Diosa babilónica Ishtar).

La feroz destrucción del universo era una doctrina importante del Mithraismo – un tiempo en que Mithra prometió regresar personalmente a la Tierra y salvar las almas merecedoras. Los devotos de Mithra compartían en un sagrado banquete de la comunión de pan y vino, una ceremonia que es paralela a la Eucaristía cristiana y precedió la Eucaristía por más de cuatro siglos.

La Cristiandad es una adaptación del:

  • Mithraismo, soldado con principios Druídicos de los Culdeos
  • algunos elementos egipcios (el Libro pre-Cristiano de Revelación fue originalmente llamado Los Misterios de Osiris e Isis).
  • la filosofía griega
  • varios aspectos del Hinduismo

Por qué no hay ningún registro de Jesús Cristo
No es posible encontrar ningún legítimo escrito religioso o escrituras históricas compiladas entre el principio del primer siglo y bien entrado el cuarto siglo, de ninguna referencia a Jesús Cristo y los espectaculares eventos que dice la Iglesia que acompañaron su vida.

Esta confirmación viene de Frédéric Farrar (1831-1903) del colegio Trinity, de la Universidad de Cambridge:

“Es asombroso que la historia ni siquiera haya embalsamado para nosotros un dicho cierto o definido, o alguna circunstancia en la vida del Salvador de la humanidad… no hay ninguna declaración en toda la historia que diga que alguien vio a Jesús o habló con él. Nada en la historia es más asombroso que el silencio de los escritores contemporáneos acerca de los eventos relatados en los cuatro Evangelios”.
(La Vida de Cristo, Frédéric W. Farrar, Cassell, Londres, 1874)
Esta situación surge de un conflicto entre la historia y las narrativas del Nuevo Testamento. El Dr. Tischendorf hizo este comentario:
“Debemos admitir francamente que no tenemos ninguna fuente de información respecto a la vida de Jesús Cristo más que las escrituras eclesiásticas ensambladas durante el siglo IV”.
(Códice Sinaítico, Dr. Constantin von Tischendorf, Biblioteca británica, Londres)
Hay una explicación para esos centenares de años de silencio:
La estructura de la Cristiandad no empezó hasta después del primer trimestre del siglo cuatro, y por eso, el Papa Leo X (d. 1521) llamó a Cristo una “fábula”
(Cardenal Bembo : Sus Cartas…, op. cit.).


Conversación sobre Cristianismo, Avodá Zará y Antimisionerismo

Conversación sobre Cristianismo, Avodá Zará y Antimisionerismo

Recibí un mensaje de un misionero, no diré su nombre porque lo que importan son los argumentos, no la persona que los diga. Esta persona escribió varias cosas y comentaré. Voy a dividir por temas y en cada uno pondré el diálogo:

1. AVODÁ ZARÁ, ¿MEDIACIÓN O NO?

El misionero escribió:

El rambam no dice que tener un mediador es Abodá Zará. El Rambam dice claramente (Aboda Zara Perek Bet Halajá Alef) que la idolatria es el acto de adorar o servir a una de las creaciones. Tu te confundes con el principio de Hiljot Aboda Zara, donde explica porque el mundo llego a caer en la idolatria.

Le respondí:

El Rambam SÍ dice que tener un mediador es avodá zará, como él mismo lo escribe en More Nebujim 1:36
“Avodá zará se basa en la idea de que determinado ente sirve como agente mediador entre D-s y sus criaturas.”

Él replicó:

Solo puedo responder que eres un am haarets. Traes more nebujim para un tema halajico, el rambam NO dice que esa es la idolatria sino que es la base que desencadena la idolatria ( ver porfavor en mishne tora)

Mi respuesta:
¿Qué tiene de malo citar Moré Nebujim? ¿No estamos hablando de lo que el Rambam considera como base y esencia de la avodá zará?
La esencia misma de la avodá zará es la contraposición al pasuk (Shemot 2:20) que dice: “No existirá para tí otros poderosos ante Mí.” (לֹא-יִהְיֶה לְךָ אֱלֹהִים אֲחֵרִים, עַל-פָּנָי)
Implica que no se puede creer que existe un agente mediador entre D-s y la humanidad.

Hay cristianismo trinitario y hay cristianismo arriano, con frecuencia los adherentes a este último tipo de cristología argumentan no ser idólatras por no creer que Yeshu sea un dios, pero es errado. No será una idolatría tan obvia como la de los trinitarios, pero es una avodá zará de facto porque todos los cristianos sostienen como dogma que “hay un sólo D-s y un sólo mediador entre D-s y los hombres, Yeshu el hombre.” (Pablo, en 1 Timoteo 2,5).

Tú te niegas verlo, pero dices que el ignorante soy yo. Por más que pelees no puedes cambiar el hecho raíz de tu carta: has descubierto que halájicamente lo que crees es avodá zará, pero te resistes a aceptar esta realidad.

2. EL CRISTIANISMO, ¿ES IDOLATRÍA O NO?

El misionero escribió:

Tu extremismo solo causa que burles la seriedad de los sabios de Israel que dijeron que el cristianismo no es idolatria: Tosfot (Sanhedrin 63b) el mismo Shuljan Aruj (Siman 148) y ver alli el Shaj y el Darkei Moshe. El Maharal en Ber Hagola y muchisimos otros.

Le respondí:
Lamento mucho que te parezca extremista mi posición, pero si algo es intolerable para el judaísmo es la avodá zará. Te recomiendo que leas un artículo de Tzvi Freeman que responde a esa pregunta: “¿por qué el judaísmo es tan intolerante con la idolatría?”

Ahora voy a exponer una por una las citas que propones:

Tosafot sobre Sanhedrin 63B: se habla de si es posible aceptar que un gentil cuando pronuncie un voto en materia monetaria, mencione en él nombres de sus personajes sagrados JUNTO al Nombre de D-s (cosa prohibida para nosotros). Y se llega a la conclusión de que la mayoría de los gentiles no mencionan personas sagradas (sus fallecidos, por ejemplo) junto al nombre divino para hacerlos ver como dioses sino sólo para afianzar la firmeza personal de su voto y que por lo tanto, no se considera que si el judío acepta tal promesa esté motivando o alentando un acto de avodá zará.

¿Podrías decirme por favor las citas exactas del Shuljan Aruj y de los otros libros? Los mencionas, pero no das una cita exacta. Lo agradecería.

Él replicó:

El tosfot dice que shituf es permitido para los benei noaj, y shituf es poner alguien junto a Dios sin substituirlo. De ahi que muchos posquim digan que el cristianimo no es idolatria… Shuljan aruj iore dea 148 (ver shaj)

Mi respuesta:

Shituf (שיתוף‎) significa adjuntar, poner una cosa al lado de otra. Este término nace en los comentaristas medievales (tosafot) que explican sobre lo que dice el Talmud en masejet Sanhedrin daf 63 amud Bet. Como te había comentado, se refiere a la permisibilidad de tomar el juramento de un goy cuando éste en la formulación de su voto adjunta (shituf) los nombres de sus santos o venerables junto el Nombre Divino y la discusión nace porque se debate: ¿es permitido tomar de un gentil un voto así y en tal caso no se vería como si el judío consintiera una avodá zará?. Te explico el contexto: en la antigüedad los préstamos se garantizaban mediante un juramento o voto. Cuando el gentil iba a donde el judío a pedirle dinero prestado se protocolizaba la obligación del prestatario para con el prestador con la aceptación que hacía éste último de la garantía de pago (el juramento). En la edad media, los judíos se preguntaron: ¿si yo acepto un voto de un gentil en el cual él menciona sus santos junto con el Nombre Divino, no sería ésto como si yo estuviera patrocinando un acto de avodá zará? Los comentaristas de la época (los tosafot) respondieron: No, no es patrocinio de avodá zará porque con frecuencia los gentiles mencionan santos en sus votos sólo para imprimirle un carácter más personal a su juramento, pero la obligatoriedad como tal la ponen en base al Nombre Divino. Por eso no es prohibido que ellos lo hagan, sin embargo, para nosotros sí es prohibido porque debemos jurar unicamente por HaShem sin mencionar nada ni nadie más (Devarim 6:13). Éso es shituf (combinación) y ahí radica su efecto.

Otra forma de shituf, según algunos, es el llamado henoteísmo que es cuando la persona tiene el concepto que hay varios seres celestes cuasi divinos, pero no le rinde culto a ellos sino que reconocen que por encima de ellos hay una Divinidad Superior, un D-s propiamente dicho y es a él a quien reza. Algunos dicen que ésto también es permisible.
Pero debe quedar claro que la mayoría de los sabios se oponen a éstas opiniones y dicen que ya la mayoría de la humanidad conoce que existe un solo y único D-s y que por tanto no hay forma posible de que la persona trate de devolverse a una pre-conciencia del monoteísmo que raye con politeísmo. Todas las autoridades establecen que si el gentil rinde culto a ese santo, éso es avodá zará. Y si lo usa como AGENTE MEDIADOR éso también es avodá zará.

Comento la otra cita: Shuljan Aruj, Ioré Deá 148. Allí no indica nada sobre que la cristiandad no sea idolatría como comentas. Esta sección de Ioré deá trata sobre la prohibición de tener negocios con los gentiles en los días próximos a sus festividades ya que surgió la duda: ¿si yo hago un negocio con un gentil cerca de ésas fechas sagradas, éste podría luego agradecer a sus dioses y de ésta forma yo como judío estaría siendo cómplice y motivador de una postrera avodá zará? Maran en el Shuljan Aruj dice: mejor abstente en este caso de hacer negocio en esos días. Los comentaristas dicen que si uno no sabe ni está al tanto de las festividades de ellos, entonces no hay que molestarse al respecto y se puede negociar. Pero volvamos a nuestro punto: en ninguna parte del texto dice que la cristiandad como tal o la avodá zará sean aceptables para el gentil conciente.

Hay dos citas del Rambam que la censura cristiana en europa no permitió que quedaran condensadas en las ediciones finales de sus libros, pero fueron preservadas en lugares donde no operó la censura; éstas son:

“Los cristianos son idólatras y el domingo es su día sagrado” (Mishneh Torah, Avodá Kojabim 9:4).

“Sabe pues que esta nación cristiana, que predica una reivindicación mesiánica en todas sus varias sectas, todos ellos son idólatras. Todas sus varias festividades también están prohibidas para nosotros. Y todas las restricciones de la Torá respecto a los idólatras les aplican a ellos…” (comentario a la Mishnah, Avoda Zará 1.3).

3. EL COMPORTAMIENTO RESPECTO A LOS OTROS Y EL OPONERSE ACTIVAMENTE A LOS MISIONEROS

El misionero escribió:

No hay que comportarse asi y eso también fue dicho por los sabios de Israel. Ver porfavor Shut Zera Emet y el Shut Dibrei Jayim quienes dicen que debemos comportarnos con shalom con los goyim y rezar por su bien estar y cosas que ni siquiera quiero decir porque son demasiado y no estoy deacurdo con ellas. El Rav Kook en una de sus cartas que vi titulada como “Am Maskil cmo hayapanim” ordena claramente no atacar otras religiones para ensalzar la tora. y dice que con un camino así nunca la luz de la Tora saldra a las naciones.

Le respondí:
El caso del antimisionerismo no es un ataque al cristianismo, es una defensa contra los misioneros. Y tenemos todo nuestro derecho. Si no le gusta, no me lea, por algo publico cosas en mi propio muro y jamás he ido al suyo o a un grupo cristiano poniendo propaganda (como lo hacen ustedes con nuestros grupos judíos llenándolos de spam idólatra). Ya no estamos en la edad media donde ustedes decían lo que les placía sobre nuestros libros, donde podían predicarnos y nosotros nos teníamos que quedar en silencio con la cabeza baja… ya no, ya podemos responder y desmentir, podemos debatir y preguntar; y tenemos nuestros espacios para ello.
Sepa que hay cristianos educados, personas comunes y no fanáticas con quienes mantengo una relación de tolerancia y amistad. Con ellos, las mejores relaciones de tolerancia humana y respeto mutuo pese a las irreconciliables diferencias y que del Cielo se les envíe sólo bondad y paz en sus vidas.
Repito: no es un ataque al cristianismo, es una defensa contra los misioneros. No pretende mal-citarme nuestros libros judíos para reinventar la censura medieval sobre mí y mi libertad de expresión.
Y ya que cita al Rav Kuk, ¿quiere que le comente qué dijo él sobre el cristianismo? en su libro Orot (página 34) dice: “cristianismo es avodá zará disfrazada de Tanaj.”
Lea también este escrito de un discipulo de Rav Kuk y actual sucesor: http://derej-hashem.blogspot.com/2010/07/el-enemigo-cristiano.html

Él replicó:

El rav kook ( no el escribe pero bueno) habla a judios. A judios se les puede decir lo que quieras pero a la hora de ser luz a las naciones, “solo elevar la Tora”. El rav aviner no es ni de lejos el sucesor de Rav Kook que no tuvo sucesor. Rav kook solo hubo uno y no habra otro como el.

Mi respuesta:
Ah, ya veo, primero pretendes citar algo de Rav Kuk y cuando te respondo con una cita de él dices que “él habla a los judíos y a los judíos se les puede decir lo que quieras”. Muy selectivo y caprichoso me pareces.
Y no me refería al Rav Aviner como un sucesor nombrado sino como uno de facto. Rav Aviner fue el mejor discípulo del hijo de Rav Kuk, Rav Tzvi Iehudá HaCohen, y es quien lidera la Yeshiva Ateret Ierushalaim, el centro del pensamiento religioso sionista que es el que “lleva la antorcha” de la ideología y el legado de Rav Kuk.

4. ANTIMISIONERISMO

El misionero escribió:

Querido amigo, lo que haces con celo es patetico y que tu ignorancia solo hace que enfrentar lo que los sabios de Israel dijeron. Ademas con tu totalidaridad les tomas por idiotas. Yo se que eres un excristiano rencoroso. Pero si quieres hacer tu tikun en el mundo, no te quedes peleando en foros como un barriobajero, vete a una yeshiva o algo parecido. El antimisionerismo agresivo es una verguenza. Suerte que no tienes titulos como More o Rabbí, (Como ribco y otros) porque entonces el jilul HaShem es mucho mayor. Tomate un Aire y piensa en un nuevo camino para tu vida.

Le respondí:

Al finalizar su escrito menciona algo: “sé que eres excristiano rencoroso”. Me llama la atención esta oración porque es la misma que todos los misioneros dicen contra aquellos que en cualquier parte les debaten o contradicen. Y se lo dicen a todos: a conversos, a judíos hijos de madre judía, a noájidas…
Algo extraño ocurre ahí, pienso que puede dibujarse el panorama: el cristianismo se está derrumbando y quienes salieron de él se han convertido para quienes siguen adentro en la personificación de la maldad, la traición y la blasfemia (los “judas”, dirían algunos) y que por tanto hay un terrible miedo entre círculos misioneros a ver que sus anteriores fieles los desmientan y revelen todas las mentiras que hay allí. Y tanto miedo es, que ante cualquier voz contraria (sea de noájidas, de judíos por conversión o de judíos hijos de madres judías) les sale automático el mismo grito lleno de rabiosa frustración

Continúo leyendo tu mensaje, dices: “vete a una yeshiva o algo parecido”. Gracias por el ofrecimiento, pero yo decido cómo emplear mi tiempo libre y si le dedico algunas horas a desmentir propaganda misionera y dar respuestas contundentes antimisioneras, es asunto mío. Ya cuando en la edad media éramos un estorbo nos sacaban de sus países cristianos, ahora si me consideras estorbo en el siglo XXI, aprenderé de ese pasado y no me dejaré expulsar de ningún espacio (físico o cibernético) o mucho menos renunciaré a mi libertad de expresión.

Terminas diciendo que: “Suerte que no tienes titulos como More o Rabbí, (Como ribco y otros) porque entonces el jilul HaShem es mucho mayor”. Pues ni el Moré Ribco ni otros rabinos, maestros o demás gente común (como yo) que nos dedicamos un poco a contrarrestar a los misioneros hacemos un jilul HaShem… esas manipulaciones emocionales vé a hacérselas a los de tu iglesia que allí es donde ése método da resultado. Si podemos hacer que 1 (tan siquiera 1 solo) judío o noájida pueda tener las herramientas educativas para librarse de trampas misioneras, es algo fantástico porque dice en el Talmud Yerushalmi: “todo el que salva una vida, le es considerado como si salvara el mundo entero.”

FINALIZACIÓN:
Así terminó el intercambio con el misionero aquel, quien prefirió eliminarme y bloquearme rápidamente antes de poderle hacer llegar las últimas respuestas de mi parte.

Las fuentes históricas que hablan sobre Jesús de Nazaret

Para Yehoshúa Zajor Tzadok (aunque sea obvio que este no es su nombre), un absoluto desconocedor de cómo se investiga la Historia.

Muchacho, para que un evento pueda ser considerado HISTÓRICO debe estar verificado en, por lo menos, TRES DOCUMENTOS INDEPENDIENTES el uno del otro.

Aparte del Nuevo Testamento, NO TENEMOS NINGÚN OTRO DOCUMENTO INDEPENDIENTE QUE HABLE DE JESÚS. Lo que tenemos, es esto:

El Testimonium Flavianum

Es falso. Los investigadores imparciales y serios están de acuerdo con eso. En primer lugar, lo sabemos porque se han recuperado CUATRO VERSIONES TOTALMENTE DIFERENTES de este párrafo. La clásica dice lo siguiente:

Apareció en este tiempo Jesús, un hombre sabio, si en verdad se le puede llamar hombre. Fue autor de hechos sorprendentes; maestro de personas que reciben la verdad con placer. Muchos, tanto judíos como griegos, le siguieron. Este era el Cristo (el Mesías). Algunos de nuestros hombres más eminentes le acusaron ante Pilato. Este lo condenó a la cruz. Sin embargo, quienes antes lo habían amado, no dejaron de quererlo. Se les apareció resucitado al tercer día, como lo habían anunciado los divinos profetas que habían predicho de él ésta y otras mil cosas maravillosas. Y hasta hoy, la tribu de los cristianos, que le debe este nombre, no ha desaparecido.

La más divergente es la conocida como “versión árabe”, del obispo Agapios de Hierápolis:

En este tiempo existió un hombre de nombre Jesús. Su conducta era buena y era considerado virtuoso. Muchos judíos y gente de otras naciones se convirtieron en discípulos suyos. Los convertidos en sus discípulos no lo abandonaron. Relataron que se les había aparecido tres días después de su crucifixión y que estaba vivo. Según esto fue quizá el mesías de quien los profetas habían contado maravillas.

Como puedes ver, son bastante diferentes. Eso, a cualquiera que sepa un poco de cómo se investiga la Historia, le dice que hay algo mal con este párrafo. Más aún: cualquiera que sepa un poco de cómo evolucionan los documentos en la Historia, sabe que en casos así, la versión más reducida y simple es la más próxima al original. Por lo tanto, DE ENTRADA, podemos decir que la versión clásica del Testimonium Flavianum -la que tú usas- ES FALSA.

Ahora bien, ¿significa que todo el párrafo puede ser falso? Muchos investigadores así lo consideran. Que todo el párrafo es un agregado de manos cristianas, y que Flavio Josefo NUNCA ESCRIBIÓ ese párrafo sobre Jesús.

La razón es simple: el párrafo dice -tanto en la versión clásica como en la de Agapios- que se creía que había aparecido vivo tres días después de su crucifixión, y que esto podría ser según lo profetizado previamente.

En la Biblia Hebrea JAMÁS SE HABLA DE ALGUIEN QUE TENGA QUE RESUCITAR AL TERCER DÍA. Esa es una idea COMPLETAMENTE CRISTIANA.

Por lo tanto, está claro que quien escribió este párrafo ESTABA EDUCADO YA EN EL CRISTIANISMO Y CON EL NUEVO TESTAMENTO. Las Escrituras Hebreas NUNCA PROFETIZARON nada semejante, y por eso ES IMPOSIBLE QUE UN JUDÍO HUBIERA ESCRITO ESO.

Tan simple: tu párrafo es falso. Algún buen cristiano se lo agregó a Flavio Josefo, y allí se consumó UN FRAUDE literario.

Tácito

Parece que no sabes distinguir entre lo que es una fuente histórica y lo que es una rudimentaria explicación. Tácito nunca asegura que Jesús haya existido. Sólo explica la creencia de los cristianos en un ejecutado en tiempos de Tiberio (¿sabías que en ese tiempo fueron ejecutados miles de judíos? Parece que no). Por eso, da risa que digas que “se aportan datos preciosísimos sobre la muerte de Cristo”. ¿Cuál “dato preciosísimo”, si SÓLO DICE QUE LO MATARON EN TIEMPOS DE TIBERIO?

La referencia de Tácito NO SIRVE como evidencia documental, porque se escribió hacia los años 116 o 117. Por eso, NO ES UNA DESCRIPCIÓN DE LA VIDA DE JESÚS, sino de las creencias de los cristianos.

Se nota, a leguas, que nunca has estudiado criterios históricos.

La cronología de Jesús: los datos inconsistentes del Nuevo Testamento

Hay una serie de datos en los evangelios que hacen IMPOSIBLE que los podamos considerar una fuente histórica fiable.

El primero tiene que ver con la posible fecha de nacimiento de Jesús. Olvidemos el Calendario Gregoriano, que ya sabemos que mantiene el error del Calendaria Juliano. Vamos con los datos fríos.

Mateo dice que Jesús nació en “tiempos del rey Herodes”, pero Lucas dice que nació en tiempos del censo ordenado por Quirino. Respecto a los dos personajes, tenemos fechas perfectamente comprobadas: Herodes murió en el año 4 AEC, y el Censo de Quirino se aplicó en el año 6 EC. Es decir, Mateo dice que Jesús nació hacia el año 5 AEC (o un poco antes), y Lucas dice que nació en el año 6 EC.

El error de Lucas va más lejos: dice que Jesús empezó su ministerio como de 30 años, pero eso nos lanzaría al año 36 EC, justo cuando Pilato fue retirado de Judea. Si el ministerio de Jesús duró UN AÑO (tal y como Mateo, Marcos y Lucas lo plantean), Jesús no hubiera podido ser juzgado por Pilato.

En cambio, Lucas dice que Juan el Bautista empezó a bautizar en el año quince del reinado de Tiberio, que empezó a gobernar en el año 14 EC. Por lo tanto, el año 15 de Tiberio es el año 29 EC. En ese momento, Jesús tendría unos 23 años de acuerdo a la fecha del propio Lucas respecto a su nacimiento.

¿Te das cuenta como es un relato totalmente inconsistente?

Hay otra diferencia terrible entre los relatos de Mateo y Lucas: la genealogía de Jesús. Mateo da una, Lucas otra. Han querido resolver esta contradicción evidente diciendo que la genealogía de Lucas es la genealogía de María, pero eso es una tontería. Jamás en el Judaísmo se citaron las genealogías de las mujeres. Peor aún: para justificar esto, dicen que aunque allí diga que Yosef era hijo de Elí, “hijo” también se puede entender como “yerno”. En ese caso, en Mateo y en Lucas nunca vamos a saber quienes son hijos y quienes son yernos, porque “hijo” también puede ser “yerno”. Es una tontería.

Pero el error realmente grave es este: Mateo recalca que entre David y Jesús hubo dos períodos de 14 generaciones cada uno, es decir, 28 generaciones. En cambio, en Lucas encontramos que entre David y Jesús hay 42 generaciones, lo que equivale a una diferencia de 14 generaciones entre las dos genealogías. A un modesto promedio de 20 años por generación, la diferencia es de 280 años. Pero Mateo habla de 28 generaciones en un lapso de casi 1000 años (David vivió hacia el año 1000 AEC), lo que equivale a un promedio de casi 35.7 años por generación. Si aplicamos ese promedio, entonces la diferencia entre ambas genealogías es de 500 años entre la genealogía de Mateo y la de Lucas.

Incompatibles. Contradictorias. Imposibles de considerar una fuente histórica confiable.

Hay un tercer error severo en los relatos sobre el nacimiento e infancia de Jesús.

Mateo da por hecho que José y María VIVEN EN BELÉN. Jamás menciona que vivieran en otro lado ni que se tuvieran que trasladar a Belén por causa de ningún censo. En cambio, dice que si se trasladaron a Nazaret fue SOLAMENTE DESPUÉS DE HABER ESTADO REFUGIADOS EN EGIPTO.

En cambio, Lucas dice que vivían en Nazaret, y que tuvieron que ir a Belén para cumplir con las obligaciones del censo promulgado por Quirino. Y que luego, simplemente, regresaron a Nazaret. JAMÁS menciona que hayan tenido que huir a Egipto, y tampoco menciona que hubiera una profecía que decía que el Mesías tenía que ser llamado nazareno.

En este punto, Lucas comete otro error patético: un censo (hoy y en la antigua Roma eran iguales) era para tener el cálculo de cuánta población habita en un territorio. De hecho, Flavio Josefo fue muy específico al aclarar que el Censo de Quirino tenía como objetivo establecer una política de impuestos, y por eso incluso hubo una rebelión armada por parte de judíos nacionalistas.

Entonces, si José y María viven en Nazaret, ¿para qué tenían que censarse en Belén? Eso no tiene sentido. Equivale a decir que en el próximo censo que haya en México, yo tendría que irme a empadronar a la provincia de Veracruz porque allí se conocieron mis papás. Pero yo no vivo en Veracruz, y al gobierno le interesa saber mi ubicación actual. Ese es el objetivo de cualquier censo.

En ningún censo romano del que se tenga conocimiento se le pidió a la población que hicieran algo tan absurdo como trasladarse al lugar de origen de la familia, para censarse allí. Se trata de un absoluto disparate por parte del relato de Lucas.

Entonces, la cruda realidad es que Mateo y Lucas CUENTAN DOS HISTORIAS COMPLETAMENTE DIFERENTES.

En Mateo, la familia vive en Belén y no se tiene que trasladar hacia ningún lado para que nazca el niño, que nace de manera normal (jamás se habla de pesebres o cosas parecidas). Ante un intento de asesinato por parte de Herodes, la familia huye a Egipto, y al regresar optan por irse a Nazaret. Con ello, se cumplen varias profecías.

En cambio, en Lucas la familia vive en Nazaret desde un principio (la anunciación de Gabriel a María ES EN NAZARET, según Lucas 1:26), y sólo van a Belén a causa de una extraña forma de cumplir con el censo de Quirino. Nadie intenta matar al niño, y la familia simplemente se regresa a Nazaret. No se menciona ninguna profecía que se cumpliera con todo este ir y venir.

Supongo que vas a recurrir al más vulgar modo de intentar resolver todas estas contradicciones: el pastiche. Tomar los elementos de un relato y revolverlos con los del otro.

Ese es el remedio MENOS SERIO que puede usarse en la investigación de documentos pretendidamente históricos. Un VERDADERO HISTORIADOR toma los relatos como están, y los analiza tal y como son. Punto. Sin revolturas, sin pastiches.

Pero, claro: es evidente que tú no sabes mucho de Historia. Simplemente, en este breve texto he mencionado un montón de detalles de los que, supongo, tú ni estás enterado.

La conclusión es simple: los evangelios son terriblemente contradictorios en sus narraciones sobre la infancia de Jesús. Por lo tanto, no se pueden usar como fuentes históricas fiables.

Por favor, la próxima vez que quieras abordar un tema HISTÓRICO, estudia.

Autor: Irving Gatell

Sectas cristianas en la historia


Sectas cristianas en la historia (click para descargar)




Este es un corto ejercicio de historia, una conversación que tuve con un cristiano: 


Entre más retrocedamos en la historia vamos a encontrar que
Jesúsescristos hubo muchos. Los “krestos” (cristos) plagaban el
ideario gnóstico desde el siglo II AEC, y es por eso que existieron luego
tantas versiones de jesúsescristos como sectas habían. En un principio había un
kristos de los mandeístas, uno de los dositeos, un kresto de los egipcios
helénicos, un kresto de los valentinianos, de los gnostico-hebreos. Y si
hablamos de esto, tenemos que tocar ineludiblemente los jesuses gnósticos (los
primeros, que anteceden al de los sinópticos y al de juan): el jesús del
evangelio de felipe, el kresto del evangelio de judas… así sigue según el
libro de Nag-Hammadi que elijamos leer.


Al ser producto de los
gnosticismos y las religiones De Misterios del mediterráneo, sus raíces se
enredan a las ideas de dioses, semidioses y héroes más populares del paganismo.
Te voy a poner un ejemplo que ayude a la analogía: Pie Grande. Dicen que es
americano, otros que canadiense, otros que lo han visto en bosques europeos,
otros en china también afirman tener sus pisadas. Y hay supuestas filmaciones y
pisadas en casi todo el mundo. El día que el “piegrandismo” se una en
el mundo y en caso hipotético sea tan fuerte para conformar una religión y una
pseudociencia, dentro de milenios nadie sabrá si existió o no. Y quienes
defiendan el piegrandismo dirán: ¿pero cómo pueden decir que no existió si lo
veían en estados unidos, en canadá, en europa, en asia?. Lo mismo ocurre con
Jesús. Hay tantas versiones de su vida que más que hecho histórico a lo que se
asemeja es a un personaje de leyenda (mito) que cada pueblo y cada grupo de
pensamiento adapta y le agrega innovaciones según su propia visión.

Cuando se lee los textos cristianos, uno no encuentra a este presunto personaje histórico. Uno encuentra una extraña mezcla de personalidades que
sumado a los errores internos de los textos (en cuanto a contexto judío, datos
geográficos y demás) sólo pudo haber nacido como una elucubración de
concepciones gnósticos. Y creo que seguramente adjudicaron a un Yeshu histórico
todas estas ideas, y para salvar su falso mesianismo copiaron eso de
“muerte, resurrección y regreso” de otro falso mesías de la época:
Simón de Perea.


Los gnosticismos se fueron fraguando desde el siglo III AEC.
Eran muy variados, pero todos en su forma hablaban de “el misterio de los
siglos” (¿te suena familiar?) que ha sido revelado, de cómo el mundo era
redimido de la carnalidad a través del Logos, un tipo de emanación divina que
podría triunfar sobre el vicio y el mal rectificando la sabiduría y triunfando
sobre los arcontes y potestates a través de la cruz de los 4 elementos. Lo que
distingue al gnosticismo es esencialmente eso: afirmar que posee un conocimiento
místico y secreto que puede salvar las almas.

Los grupos más judaizantes entre ellos fueron: ebionitas,
elkesaítas (del arameo el-kasai, poder superior) y nazarenos; contenían en
mayor o menor grado gnosticismo en sus creencias. Los que menos tenían eran los
ebionitas, que conservaban el dualismo gnóstico y por eso su voto de pobreza
que les dio nombre. Los eclesaítas también tenían rastros de dualismo al
afirmar que la divinidad poseía dos hijos: jesús que representaba la carnalidad
y su hermana (femenina) la espíritu santo que representaba obviamente la
espiritualidad. Ambos eran “hermano y hermana, hijos de D-s” y que
cuando el Logos (el hijo, jesús, según ellos) dejó este mundo, lo dejó bajo la
guianza de su hermana la espíritu santo para que la humanidad entendiera que el
imperio de la carne (representado por el hijo carnal de D-s) había terminado y
que ahora era una nueva era, la era del espíritu (representada por su hermana
la esoíritu santo). Los nazarenos (no confundir con nasoreanos) se acercaban un
poco más al cristianismo formal y universal del siglo III al tener en sus
ideales un gnosticismo más maduro, no tan filosófico sino más religioso. ¿Por
qué digo que se acercaba más a la cristiandad universal (católica) del siglo
III? porque por ejemplo decían que Jesús era divino, aceptaban el nacimiento
virginal (típico de las mitologías paganas) y además que obedecían el
“N.T”.

Habían grupos que desde el siglo
II AEC mezclaban gnosticismo con elementos judaicos. Hacían parte de lo que
nosotros llamamos “los helenistas”.

Pero contrario a lo que muchos creen, los grupos “más
judaizantes” como ebionitas, eclesaítas y nasoreanos tenían un fuerte
elemento gnóstico… que no era el que primaba sino que el que primaba era el
elemento judaico, pero eso no los hace menos gnósticos ni más judíos.


Los cambios en los siglos II y III EC no fueron una
desjudaización. Vamos, a nosotros nos han querido desjudaizar por siglos y no
le hemos permitido. Lo que ocurrió en en esos siglos fue una sistemática
armonización de la diversidad gnóstica mayoritaria, armonización en la que
elementos minoritarios (como los elementos judaicos) quedaron relegados a un
papel secundario, a simples huellas.


Mucha parte de ese relego sistemático se debe a que la
opinión mayoritaria era más cerca de las concepciones marcionistas (abandonar
lo viejo, el nuevo pueblo de D-s, el n.t) que de las concepciones judaicas.
Y no sólo los elementos del gnosticismo hebraizado quedaron
relegados sino que también los del otro extremo. Por ejemplo, Marción y su
grupo fueron considerados heréticos… en la opinión central los vieron como
desviados. Los desviados del otro extremo eran los grupos judaizados.

Y aquí hay que tocar algo importante: la ortodoxia. El
cristianismo desde sus comienzos siempre trató de establecer cuál era la forma
correcta (orto-) de la enseñanza (-doxia) apostólica. El camino que siguieron
para madurar fue el camino del medio; por eso ves que en el fondo el
cristianismo se compone de ideas mutuamente excluyentes como dogma para crear
una armonía entre ambas y encontrar el centro; te doy ejemplos: un D-s único
que es uno, pero que es plural (trino). Un cristo (mesías) que cumple
profecías, pero que no cumple y tiene que volver. Un compendio unido de
“antiguo” y “nuevo” testamento. Un calendario propio, pero
con pascua móvil fijada cerca de pésaj. Una prédica de un D-s que no necesita
más viejos sacrificios, pero que el sacrificio humano de su hijo sí lo
necesita. Una religión que no se define entre ley o gracia.

En parte ese punto medio, ese intento de concilar algo en la
mitad y abandonar los extremos es la causa de que el cristianismo
necesariamente se divida posteriormente contra sí mismo. Divisiones y cismas
que no son únicos de nuestros días sino que incluso en la edad media hacían
tambalear el panorama europeo.

Por eso no podemos hablar de una desjudaización, sino del
establecimiento de un dogma central y unificado que estimó como herético ambos
extremos (tanto la judaización como el antinomianismo de estilo griego). Ah,
por cierto que también el extremo gnosticismo puro quedó atrás como algo
herético.

Todos los extremos fueron declarados heterodoxia y la única Ortodoxia
fue el centralismo teológico de la institución católica (universal, ecuménica),
apostólica (clerical) y romana.

El establecimiento del catolicismo imperial no se trató de que un pequeño grupo imperial de un momento a
otro salió a eliminar su rastro histórico judaico, se trató de que la amplia
mayoría de creyentes en Jesús, unidos por una red ecuménica de obispos, fue
declarada como “versión oficial” de los hechos.

Los grupos extremos como judaizantes y otros del otro lado
griego fueron perseguidos y exterminados. Pero no porque la iglesia tratara de
borrar “lo judío” sino porque trataba de borrar todo aquello que no quedó
incluido en los Concilios Ecuménicos (así se llamaron: ecuménicos, el nombre lo
dice todo). Igualmente exterminaron a los paganos puristas que seguían creyendo
en Ze-s o en sus dioses. Y todo ello ¿por qué? Porque nada era lo
suficientemente popular como para ponerse en camino del avance católico
(universal).

Así pues, la creencia en Jesús no se trata de la evaporación
de una secta judía mesianista y la consecuente manipulación romana; se trata
más bien de una evolución del Sincretismo Gnóstico en cuyos capítulos se dieron
grupos más o menos judaizantes, pero todos, todos con esencia gnóstica al fin y
al cabo.


Los cristianos acostumbran a tratar de enraizar su creencia en el judaísmo para robar la legitimidad que es universalmente aceptada sobre israel y su revelación nacional.  Es por eso que soy partidario de esta teoría: No es que el gnosticismo haya influenciado corrientes cristianas
ya existentes, sino que el cristianismo nació debido al gnosticismo. Y te lo
demuestro muy fácil: vayamos a la concepción primaria del cristianismo: la
mesiandad de Yeshu. Todo el cristianismo se fundamenta en ello… los cristianos
pueden dividirse en trinitarios, unitarios, los que siguen a Roma, a quienes
les guste o disguste Pablo, los que hacen eucaristía y los que no, los que
prenden velas y los que cantan con panderos… como sea, todos los cristianos
pueden pensar de una forma u otra sobre D-s, sobre los apóstoles, sobre María,
sobre sacramentos; pero si hay algo que TODOS tienen en común (y que les da el
nombre de “cristianos”) es creer que Yeshu fue el cristo (mesías) y el cresto
(justo y santo hombre más perfecto).

La concepción mesianista del cristianismo, que es su base y
su origen, obedece enteramente a la concepción gnóstica. Ese mesianismo no es
para nada judío; es gnóstico. Explico: los gnósticos (hablamos del III y II AEC
– AC para ti-) creían en dos conceptos: Cristos y Crestos.
Cristos: significa ungido, como “Mashiaj” en hebreo; no nos
puede sorprender que los griegos creyeran en ungidos, las ceremonias de
ungimiento eran comunes en muchas culturas antiguas (no sólo en nosotros) como
parte del protocolo de formalización monárquica. Los griegos usaban la unción
en muchas otras cosas, en el área religiosa por ejemplo simbolizaba la
iluminación. En el oráculo de Delfos, por ejemplo, se ungía todos los días el
ónfalo (ombligo del mundo) para honrar la iluminación sagrada del punto focal que
era el centro del mundo para ellos.


Crestos: era un título usado por los gnósticos para
referirse a una persona completa, perfecta y sumamente sagrada. Era el mismo
Logos, por quien y para quien el mundo subsistía, el sostén del mundo (como el
ónfalo), la Palabra, una emanación de la divinidad que era prexistente y que
consistía en una personificación de todas las virtudes dignas de imitar para
que la persona iluminada con el conocimiento del misterio de los siglos pudiera
ser verdaderamente libre. El Crestos, se convertía por tanto en el Cristos (el
iluminado sagrado). Y a cada creyente gnóstico se le enseñaba que cuando
accedía a tales conocimientos, su vida era redimida, el crestos comenzaba a
morar en él y así él se volvía uno con el crestos (la cabeza y el cuerpo
sagrado) a fin de que ya no viviera él sino que el cristos-crestos viviera en
él (¿te suena familiar?).


Todas esa ideas de un iluminado consagrado (ungido) como
punto focal de la creación (cual ónfalo) como el Logos (Palabra) encarnado,
etc. Son puro mesianismo gnóstico.
Para nosotros la mesiandad de alguien comienza con algo muy
simple: su unción como rey de Israel o como cohen gadol. Sin eso para nosotros
no hay forma de llamar a alguien ungido (mesías). Sin embargo debes reconocer
que todos estos conceptos de crestos-cristos que he mencionado dejaron una
huella profunda en el cristianismo, y no sólo “la dejaron” como si fuera algo
externo tocando otra cosa, sino que dejaron huella de paternidad indeleble.
Es imposible que una secta de origen judío entendiera la
palabra “mesías” de otra forma distinta a lo que eso significa para
nosotros. Y las sectas que quisieron nombrar un mesías que no era mesías, pues
se desvanecían en unos cuantos años por su franca contradicción.

La única secta gnóstico que se quebrantó el binomio
cristos-crestos fueron los ebionitas, y por obvias razones, si su intento fue
judaizarse no podían creer que Yeshu fuera un tipo de ungido; por eso fue que
creyeron en él como crestos pero en su lenguaje hebraizado lo referenciaban
como profeta. Y por eso, de nuevo, esta secta también pereció y nunca pudo ser
parte de nada: no podía adjuntarse a al judaísmo que trataba de imitar porque
su profetismo era contrario; y tampoco podían adjuntarse al
“cristianismo” porque no tenían un cristos.

Este es uno de los grandes tropiezos para decir que el
cristianismo nació como un mesianismo judío que posteriormente se desfiguró,
porque si hubiera nacido así, sería imposible que luego cambiara tan
drásticamente por abandonar la concepción judía por el binomio gnóstico
crestos-cristos. Muchos especialistas concuerdan que el gnosticismo comenzó a
judaizarse cuando varias sectas tomaron elementos de Filón y del helenismo
judaico. Filón trató de poner a la Torá en términos filosóficos griegos y terminó
creando un puente para que grupos gnósticos tomaran conceptos judaicos y
también para que judíos se hicieran gnósticos y terminaran renegando de la
Torá.
Es por eso que entender el papel que juega en el
cristianismo su idea mesianista como base y piedra fundamental, es algo
primario para comprende a dónde se encuentran sus orígenes.
Todo el cristianismo radica en eso: en su idea mesianista
heredada del gnosticismo y en el sentido de que son ellos quienes al estar
iluminados por la luz del euangelion pueden percibir claramente una realidad
espiritual a la cual nosotros los judíos estamos “cegados”. Mira que esto es lo
que exponen los evangelios, en esto se basa Pablo. Si tú lees a Pablo te
encuentras con un gentil que interpreta todo el Tanaj con conceptos gnósticos,
pero bueno, de Pablo podemos dialogar luego.
Al ser el gnosticismo un ambiente perfecto para el
amalgamamiento religioso (no en vano había sincretizado elementos de todas las
religiones de la época), se le hace más fácil adquirir elementos judaicos que
al revés: que una secta mesianista judía se rinda por completo a una concepción
mesianista órfica y gnóstica por excelencia.

¿Por qué seguimos nosotros firmes en la idea de que Yeshu no
es el mesías? Porque lo que ustedes presentan como “mesías” para nosotros NO es
el mesías. Le llamen Yeshua, Yehoshua de Natzrat. Por mucho que se esfuercen en
disfrazarlo cargando de hebraísmos y reinterpretando sus escritos, no hay
reconciliación posible en lo que ustedes creen del mesías y lo que nosotros concebimos.
Para nosotros es algo muy simple: el mesías debe ser ungido y debe hacer
posible el reinado mesiánico con el cumplimiento de las profecías. Ya. Para
ustedes no.
Precisamente por eso es que las sectas mesianistas judías
que se apoyaron en concepciones judías sobre el mesías al final sólo han durado
unos pocos años debido a la falsedad del mesías que prediquen. Pero como su
percepción mesianista no es judía sino gnóstica, ustedes no tienen problema con
que se les acabe su “gasolina” teológica (como le ocurrió a los
pseudomesianismos judíos).
Las cantidades de inexactitudes del N.T, como comienza
contradiciendo las genealogías del Tanaj, como desconoce conceptos de halajá y
procedimiento legal judaico, cómo desconoce la geografía de Israel. Con decirte
que hay más elementos judíos en el Corán que en el NT.

La mesianología judía dista mucho de la mesianología que
pretende presentar el cristianismo por eso es que la teoría de que su origen
sea judaico es tan atacada, porque el origen del cristianismo como creencia
mesianista supondría que en caso de ser judía, debiera seguir el concepto judío
sobre el mesías, pero en la realidad no es así. Lo que el cristianismo entiende
por mesías es un montón de “espiritualización” y de conceptos que más
concuerdan con el binomio gnóstico cristos-crestos.

Presento a continuación un breve cuadro de las ideas que permitieron la formación y evolución del cristianismo hasta terminar en nuestros días con las sectas misioneras:

Nombre
Pilares de Creencia
Mandeístas
Bautismo
Dualistas
Misterios (sacramentos como ceremonias simbólicas
místicas)
Afirmaban que Avraham y Moshe fueron falsos
profetas
Dositeos
Negaban los profetas
Samaritanos
Abolieron Fiestas Judías
Crearon Nuevo Calendario
Simpatizaban con Saduceos
Dositeo conoció a “juan el bautista” y
fue maestro de Simón el Mago (Pablo de Tarso)
Valentinianos
Gnósticos
Redención del mundo la trae el Logos (Palabra)
Salvador que ilumina con conocimiento (gnosis)
El hombre tiene un dios interno y la muerte es la
libertad
Nasoreanos
Mandeístas judaizados
Vegetarianos
Imitaron prácticas esenias
Rechazaron algunas costumbres judías
tradicionales.
Elkesaítas (del arameo “el-kasai” poder superior)
Judaizantes
Pre-existencia del mesías
Decían que Yeshu nació naturalmente
Tenían pocos escritos (se supone que sólo
porciones de proto-evangelios.)
El “Ruaj HaKodesh” (Esp. Santo) era
femenino, hermana del hijo de D-s
Elkesaítas esenios
Eclesaítas con muchas prácticas y forma de
pensamiento esenia.
Maniqueos
Dualistas
Mezclaban zoroastrismo con gnosticismo arameo.
Adamistas
Nudistas
Practicaban abstención sexual
Guardaban el conocimiento (gnosis) de los apóstoles
(shlujim).
Corpocracianos
Yeshu fue hijo de José
Rechazaban el Tanaj
Un solo libro (parecido a “Marcos”)
Yeshu fue homosexual.
Ebionitas
Pobres
Yeshu fue sólo un profeta mas no el mesías.
 Judaizantes
Rechazaban a Pablo
Yeshu no murió sino que engañó a romanos con
cuerpo aparente
Un solo libro (un tipo de “Mateo”)
Encratitas
Abstencionistas en todo
Dualistas (afirmaban luchar contra el enemigo de
D-s que era lo material creado por Demiurgo)
Ascetas
Neoplatonistas
Bajo liderazgo de Severo adoptan caracteres
ebionitas
Docetas
Yeshu no tiene cuerpo humano sino de carne divina
Crucifixión no tuvo lugar
Dualismo gnóstico
Marcionistas
Primeros compiladores del N.T (4 evangelios +
cartas de apóstoles + antitesis)
Paulinistas
Rechazaban el Tanaj
Lo “Viejo” contra “Nuevo”
Yeshu un mesías órfico
La carnalidad es corrupta
Nazarenos
Judaizantes
Yeshu era D-s encarnado
Obedecían el compendio del N.T
Trinitarios
3 personas-dioses que componen 1 sólo D-s.
Montanismo
Escatológicos (fin del mundo)
Intentaron revivir el Profetismo
Mucho valor a experiencias religiosas
Modalistas
Padre, hijo y Esp. Santo como 3 manifestaciones,
NO personas.
(Sabelianitas –
Patripasianistas)
Yeshu era un gran humano adoptado por D-s como
hijo
Nicolaítas
Libertinaje sexual
Ofitas
Gnosticismo egipcio
Decían que “D-s era malo y la Serpiente
(najash) era buena”
Serpiente (najash) era el Ser Supremo
Subordinacionistas
Yeshu era un dios subordinado al
“Padre”
Apolinaristas
Yeshu era Palabra (Logos/Davar) en un cuerpo
“marioneta” (sin alma)
Arrianos
Yeshu no era D-s
Yeshu era sólo primera creación de D-s
Yeshu era preexistente
Monofisistas
Yeshu era divino, no humano
Nestorianistas
Yeshu padecía de 2 personalidades separadas:
humana y divina
Pelagianistas
No había pecado original
Bautismo no era necesario
Salvación no era “por gracia” sino por
imitar a Yeshu
Catolicismo Romano
“Katholon”: reunión de todo.
Unión de los dogmas más populares
Trinitarismo
Tradición apostólica
Romanismo
Tanaj + N.T
Veneración de imágenes
Maronitas
Rituales en idioma arameo (siriaco) y árabe
Libros en arameo
Paulicianos
Decían que eran “cristianos verdaderos”
Estaban contra los cristianos romanos (católicos)
Albigenses (Cátaros)
Gnósticos
Dualistas
Ascetas
Rechazo a lo material
Negaban el Tanaj
Bogomilos
Negaban nacimiento “divino” de Yeshu
Dualistas
Ascetas
Rechazaban el matrimonio
Gnosticismo
Valdenses
Rechazaban autoridad de roma
NO imágenes
NO veneración de “santos”
NO confesión
NO indulgencias
NO bautismo de niños
Iconoclastas
Cristianos tradicionales que consideraban las
imágenes como idolatría
Dulcicianos
Austeridad y Pobreza
Liberación Sexual
Oposición a jerarquía eclesial
Igualitarios
Ideas tipo “anárquico-socialistas”
Arnoldistas
NO bautismo
NO “eucaristía”
Petrobrusianos
NO imágenes
NO cruces
NO obediencia a la iglesia romana
Hnos. del Libre Esp.
Antijerárquicos
Panteístas
Negaban existencia del pecado
Libertad sexual
Fraticelos
Absoluta pobreza
Decían que “iglesia carnal” era roma y
que ellos eran “iglesia espiritual” (verdadera)
Husitas
Reformistas
Crítica a la riqueza del clero
Libertad de predicación
“Comunión” con pan y vino
Taboritas
Rechazaban jerarquía eclesiástica
Deber de matar a los herejes
Ideas tipo “comunistas”
Anunciaban llegada de “El Milenio”
Lolardos (wyclifitas)
Contra jerarquía eclesiástica
“Iglesia” era todo el pueblo independiente
de instituciones
Predestinación
Abogaban por pobreza en el clero
Negaban transubstanciación
Orebitas
Mezcla entre Taboritas y Husitas
Unitarios
Rechazaban trinidad
Arrianos
Reformistas
Luteranos
NO roma
Libre interpretación
Sólo Fe, Sólo Gracia, Sólo Escritura
NO imágenes
Yeshu centro de todo
Abecedarianos
“Para salvarse es necesario no saber leer ni
escribir”
Calvinismo
Yeshu como expliación limitada
Gracia
Ser humano es completamente depravado y malo
Anglicanos
Separación de Roma
Centro en Inglaterra
Metodistas
Fundados por Wesley
Ayuno regular
Abstensión de entretenimiento y lujo
Altos estudios académicos
Refuerzo en actos de piedad
Evangélicos
Protestantes
Predicaban la necesidad de “conversión”
(nacer de nuevo)
Énfasis en: sola scriptura y sola fide.
Quákeros
Buscan encontrar la verdad y el
“cristianismo primitivo”
Énfasis en una vida sencilla y con estricta moral
Tienen servicios religiosos de
“silencio”
Amish
Predican la literalidad de la Biblia
Buscan aislamiento del mundo exterior en
comunidades agrícolas
Pentecostales
Énfasis en vida emocionalmente cargada y extática
Éxtasis religioso como forma de “Espíritu
Santo”
Misticismo exacerbado: sanidad y
“dones”
Obsesionados con el fin del mundo, armagedón y
segunda venida de Yeshu
Adventistas del séptimo día
Evangélicos
Judaizantes
Énfasis en segunda venida (secundus adventus)
Ellen G White es su profeta
Mormones
Fundados por Joseph Smith
Yeshu predicó a los indios americanos (Libro de
Mormón)
Nuevo Israel y Nuevo Templo en Utah
Angloisraelitas
Creen ser parte de las 10 Tribus y pretenden
Restaurar Israel
Creyentes en el Efraimismo y la “Doctrina de
las Dos Casas”
Mesiánicos
Mezclan doctrinas evangélicas y de corte bautista
con judaísmo
Celebraciones religiosas tipo Pentecostales
Reescrityra del canon cristiano como “brit
jadasha”
Testigos de J
De carácter Protestante
Arrianos
Con prácticas judaizantes
Fundados por Charles T. Russell
Reescritura del canon cristiano como
“Traducción del nuevo mundo”
Énfasis en el uso del “Nombre del
Padre”
Fundamentalistas americanos
Provienen de bautistas sureños
Creen en la literalidad de la biblia
Ultraconservadores
Netzaritas
Evangélicos judaizantes
Efraimismo nacido del mormonismo
Su principal exponente es James Trimm
Reescritura del canon cristiano como “RV
restaurada” o “Version Yisraelita Kadosh”
Algunos proponen un Nuevo Calendario con Shabat
Lunar
Del Nombre Sagrado
Adventistas hebraizados
Uso místico del Tetragramatón y del nombre de
Yeshu (yahshuah)
Natzratim
Adventistas hebraizados
Adherentes del shabat lunar
Reescritura del canon cristiano como “kitve
talmidim rishonim”