¿Sanhedrín 98b y el mashiaj como siervo sufriente?

¿ SANHEDRIN 98b?
SERIE: DESMINTIENDO PROPAGANDA MISIONERA
Dicen los misioneros:

“Los
rabinos entienden que “herido, golpeado por Dios,” significa que el
Mesías sufriría una enfermedad, de hecho creen que sufriría de lepra. Lo
llamaban “el erudito leproso de la escuela del Rabino Judá el
Príncipe.” Porque este rabino sufrió una enfermedad por un período de 13 años, y él decía: “Amados, nuestros sufrimientos son una señal de la
misericordia de Dios”.1 
Los
rabinos dijeron: Su nombre es “el estudioso leproso”, como está escrito,
Ciertamente llevó nuestras penas, y cargó nuestras tristezas: sin embargo,
nosotros le consideramos como un leproso, herido de Dios y afligido”.
 
“Cuando en el Talmud aparece la
expresión: “los rabinos dijeron”, significa que esta es la línea oficial de
interpretación del judaísmo rabínico de la época. Esto nos enseña, en primer
lugar, que el Talmud identifica Isaías 53 con el Mesías. En segundo lugar, está
destacando el hecho de que el Mesías tenía que ser “leproso”, en el sentido de
que tendría que cargar las enfermedades y los pecados del pueblo
2

 Respuesta:

 Desde hace tiempo, los misioneros, no satisfechos con
alterar o sacar de contexto las profecías o escritos del Tanaj para probar la
mesianidad de Jesús, han optado por buscar otra entrada en el Judaísmo para
cumplir su objetivo: la literatura rabínica. Para ello,  citan pasajes
obras rabínicas de diferentes épocas que, según ellos, demuestran que lo que
presenta el NT son enseñanzas judías y que en realidad sus autores no
introdujeron ideas ajenas a las existentes en el Judaísmo del  siglo I
.E.C. Con ello, se busca legitimar ideas cristianas como si fuesen judías. Lo
interesante, es que esta táctica no difiere mucho de lo que sucede con el
Tanaj, en donde lo recurrente son las descontextualizaciones, malas
traducciones, manipulaciones textuales, pero aquí añadimos un nuevo detalle: la
elaboración de fuentes o citas inexistentes
Todo lo anterior, por ejemplo, puede verse  en el debate
ocurrido en la España medieval entre el RaMBaN y el converso al cristianismo
Pablo Cristiani, que citara textos del Talmud que  supuestamente probaban
que el mesías tenía que haber venido en la época en la que el Segundo Templo
aún estaba en pie y que, por tanto, los judíos  desobedecen o desconocen
incluso lo que dijeron los rabinos de la antigüedad.
En la actualidad, el panorama no es muy diferente al de aquel
entonces, excepto por la “pseudosofisticación” con la que estos
pseudomaestros difunden sus escritos entre quienes desconocen las fuentes
judías que les citan. Casos como Rachmiel Fryland, Risto Santala, Marshall
Koniuchowsky, Michael Brown, José Álvarez, Daniel Hernández, Avdiel Frías,entre
otros, hoy en día proliferan y es por ello que se hace preciso educar a quienes
deseen aprender y adentrarse en el Judaísmo. 
Isaías 53 en la era pre-cristiana
Conocida es la polémica entre el  Judaísmo y el Cristianismo
sobre la interpretación de Isaías 53. Por un lado, el primero insiste en
señalar que ésta es una profecía que habla del “sacrificio” de un
mashiaj sufriente que debe morir por los pecados de toda la humanidad, representado por Jesús. Por otro lado, el Judaísmo, en términos
generales, aplica el texto a Israel como colectivo, que sufre en el exilio, pero que en la era mesiánica es exaltado por su sufrimiento. Hubo exégetas en cuyas obras  aplicaron este texto a un  profeta  como Yirmeyahu (Saadia Gaón o Ibn Ezra) o a Moshé. Finalmente, hubo
quienes  identificaron en el siervo al mashiaj ben Yosef o a otros personas, pero no
de acuerdo con el sentido llano del texto, sino empleando métodos de
interpretación rabínica más complejos  y que requieren de una adecuada
formación rabínica, tal como el PaRDeS, Cabe señalar que esto fue de posterior
al surgimiento del Cristianismo y que su exégesis no era del texto completo y
en su contexto, sino de versículos aislados y con una comprensión distinta a la
que tiene el cristianismo de este hermoso poema escrito por el Deutero o Segundo
Isaías.
En este contexto, es importante indicar que el texto  judío
más antiguo en el que podemos ver la aplicación de Isaías 53 a Israel sufriendo
en el exilio, es el “Libro de Sabiduría” o “Sabiduría
de Salomón
“, escrito alrededor de los siglos  II ó I,A.E.C. Esta
obra toma el motivo del justo atribulado y condenado  por sus
perseguidores de forma injusta, y que aparentemente no tiene esperanza  (Sabiduría
2:4-5;12-20
).Sin embargo, D-os cuida de él, lo protege y después de su
muerte, sus enemigos ven que es exaltado, y confiesan su culpa y reconocen su
justa destrucción en retribución a su mal proceder contra el justo (Sabiduría
5:1-15
).3

El autor de esta obra hace una interpretación y reelaboración de Isaías, que
utiliza la misma estructura básica del poema del siervo sufriente de Isaías
52-54, pero con diferencias. Sin embargo pueden evidenciarse paralelos, más o
menos expresos, entre el Siervo del Eterno del Deutero-Isaías, y el justo
sufriente del libro de Sabiduría
3:



Is. 52:13He aquí que Mi siervo será prosperado,  engrandecido y
exaltado, y será puesto muy en alto
“.
 
Sab. 5:1: “Estará entonces el justo en pie con gran confianza en presencia de
los que le afligieron y despreciaron sus trabajos
“.
Is. 52:14: “Como muchos se
asombraron de él, porque desfigurado, no parecía hombre ni tenía aspecto humano
”. 
Sab 2:15:” …Su sola presencia nos es insufrible. Lleva una
vida distinta de todas y sus caminos son extraños…
Is. 52:15: “Así asombrará a muchas
naciones. Reyes cerrarán la boca ante él, al ver lo que no se les había contado
y contemplaran lo que nunca habían escuchado”. 
Sab. 5:2: “Al verle, quedarán estremecidos de terrible
espanto, estupefactos por lo inesperado de su salvación
“.
Isaías 53:1-6:”¿Quién ha creído nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha
manifestado el brazo del Eterno
? Creció
en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca .No había en él
belleza ni majestad alguna, su aspecto no era atractivo y nada en su
apariencia lo hacía deseable. Despreciado y desechado entre los hombres,
varón de dolores, experimentado en la enfermedad; y como que escondimos de él
el rostro. Fue menospreciado, y no lo estimamos. Pero  él llevó
  nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por
golpeado por Di-s y abatido. Mas él herido fue debido a nuestras rebeliones,
aplastado por nuestros pecados.  El castigo de nuestra paz estuvo sobre
él, y por sus llagas nosotros fuimos sanados. Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su propio camino; pero el Eterno  cargó
sobre él el pecado de todos nosotros…”                                              
Sab. 3:2-4; 5:2-8
“A
los ojos de los insensatos pareció que habían muerto; se tuvo por quebranto su
salida, y su partida de entre nosotros por completa destrucción.
 Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido castigos, su
esperanza estaba llena de inmortalidad
...Al verle, quedarán estremecidos de terrible espanto,
estupefactos por lo inesperado de su salvación. Se dirán mudando de parecer,
gimiendo en la angustia de su espíritu:
“Este es aquel a quien hicimos entonces objeto de
nuestras burlas, a quien dirigíamos, insensatos, nuestros insultos. Locura nos
pareció su vida y su muerte, una ignominia. ¿Cómo, pues, ha sido contado entre
los hijos de Dios y tiene su herencia entre los santos? Luego vagamos fuera del
camino de la verdad; la luz de la justicia no nos alumbró, no salió el sol para
nosotros. Nos hartamos de andar por sendas de iniquidad y perdición,
atravesamos desiertos intransitables; pero el camino del Señor, no lo
conocimos. ¿De qué nos sirvió nuestro orgullo? ¿De qué la riqueza y la
jactancia?
“. 
Is. 53:7: “Maltratado  y afligido, no abrió su boca; como un
cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció  y no abrió su boc
a”.
Sab. 2:19: “Sometámosle al ultraje y al tormento para conocer su
temple y probar su entereza
“.
Is.53:8: “Por juicio opresivo fue quitado; y su generación,
¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la
rebelión de mi pueblo fue golpeado”
Sab. 3:2-3: “A los ojos de los insensatos pareció que habían
muerto; se tuvo por quebranto su salida, y su partida de entre nosotros por
completa destrucción…
”  
Is.
53:10
: “el
Señor quiso quebrantarlo con aflicción. Si entregare su alma como restitución,
verá descendencia, vivirá por largos días y la voluntad del Eterno
prosperará  con su mano”
 
Sab.
3:4
:”…Aunque, a juicio de los hombres, hayan sufrido
castigos, su esperanza estaba llena de inmortalidad. Por una corta
corrección recibirán largos beneficios, pues Dios los sometió a prueba y los
halló dignos de sí; como oro en el crisol los probó y como holocausto los
aceptó
.”

Esta interpretación está presente 1 ó 2 siglos
antes del surgimiento  del Cristianismo, religión en la que empieza a
identificarse al siervo sufriente  con el mashiaj. Sólo puede
establecerse, a partir de obras como los apócrifos de Enoc3, que en ciertas ocasiones se aplicaba
el título de Siervo al mashiaj, mas nunca como un siervo sufriente, sino como
un líder exaltado y poderoso al que D-os entrega dominio, de forma similar a la
interpretación apocalíptica del “hijo de hombre” de Daniel
7:13.



¿Avala  Sanhedrin 98b la interpretación cristiana de Isaías
53
?
Dentro de los textos citados por los sitios misioneros como prueba
de que los rabinos de la antigüedad consideraban Isaías 53 como un pasaje
mesiánico y que luego fue cambiado para aplicarlo a Israel, está el relato
hagádico de la Guemará de Sanhedrín 98b, donde se cita Isaías 53:4 como
texto-prueba.
Basados en esto, los misioneros especulan que los rabinos de la
antigüedad estaban familiarizados con la interpretación que identifica al
siervo sufriente de Isaías con el mashiaj y que, por tanto, la interpretación
presentada por el NT, no es extraña ni una innovación propia del Cristianismo,
sino  que  parte  antigua en la exégesis judía. Pero incluso en
 el mismo NT puede verse que la idea de que el mashiaj tuviera que morir
para redimir los pecados de la humanidad, era, inicialmente,  extraña para
los apóstoles de Jesús4, pues las expectativas
mesiánicas de los discípulos al principio no eran distintas al común
denominador judío de la época, que buscaba la liberación de la opresión romana
a manos del mashiaj davídico. Es sólo después de la muerte de Jesús  que
se empieza a asumir la interpretación mesiánica de Isaías 53. La
interpretación del siervo sufriente como el mashiaj es algo que inicia en el NT
y no antes o paralelo a él en el Judaísmo
.
Ahora bien, la Guemará  de Sanhedrín 98b presenta un debate
entre  distintas escuelas rabínicas sobre  cuál sería el nombre del
mashiaj,  luego de una afirmación hecha por Rabí Yojanán, sobre que la
creación del mundo  por amor del mashiaj. Cada escuela sustenta su
afirmación con un versículo del Tanaj y al finalizar, los rabinos intervienen
de ellas y presentan como prueba un versículo de Yeshayahu 53:4,  donde se
habla del siervo de HaShem como golpeado o azotado, como ocurre con un leproso.
En las ediciones  Soncino y Rodkinson, disponibles gratuitamente en
inglés, el texto es traducido de la siguiente manera:
“Rab dijo: El mundo fue creado sólo debido a
 David .Shmuel dijo: Por causa de Moisés; R. Yojanán dijo: Por amor del
Mashiaj. ¿Cuál es su nombre? – La Escuela de R. Shila dijo: Su nombre es Shiló,
porque está escrito: “hasta que venga Shiló” (Génesis 49:10) La
Escuela de R. Yanai dijo: Su nombre es Yinnon, porque está escrito: ” su
nombre durará para siempre  el sol, su nombre es Yinnon” (Salmos 72:
7) La Escuela de R. Janina mantiene: Su nombre es Janina, como está
escrito:” porque Yo no les daré Janina (favor)”. (Jeremías 16:13)
Otros dicen: Su nombre es Menajem, hijo de Ezequías, porque está escrito:
Porque Menajem [‘el consolador’], que aliviaría mi alma, está lejos de
mí”(Lamentaciones 1:16). Los rabinos dijeron: “Su nombre es ‘el erudito
leproso”, como está escrito: “Ciertamente él llevó nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros lo consideramos un leproso,
azotado de Dios y abatido”(Isaías 53: 4)”(Sanhedrín 98b, Edición
Soncino
)5
Dijo Rab: El mundo es creado sólo por hombres
tales como David. Y Samuel dijo: Por hombres tales como Moisés. Y R. Yojanan
dijo: Por hombres como el mesías. Pero ¿cuál es su nombre? Los discípulos de
 R. Shila dijeron: Shila es su nombre, como lee [Gén. xlix. 10]:
“Hasta que venga Shila.” Los discípulos de R. Yanai dijeron:
Yinun es su nombre, como lee [Salm. lxxii. 17]: “En la presencia del
sol, Yinun es su nombre.” Y los discípulos de  R. Janina dijeron:
Janina es su nombre, como [en] [Jer. xvi. 13]: “Y no les concederé
 Janina.” (Favor.) Según otros, Menajem b. Hiskia es su nombre, como
en  [Lam. i. 16]: “Porque de mí en  Menajem (consolador) que
aliviaría mi alma.” Y los rabinos dijeron: “El sufriente de la casa
de Rabí es su nombre, como  [Is. liii. 4]: “Pero solamente  él
soportó nuestras enfermedades  y nuestros dolores él transportó;
mientras que ciertamente lo estimamos golpeado, azotado de Dios y
afligido.” (Sanhedrín 98b, Edición Rodkinson)6.
En términos generales, las traducciones coinciden, excepto en
 los detalles del nombre que le dan los rabinos al mashiaj. Por un lado,
en la edición Soncino se traduce como “el erudito leproso”, en
tanto en la versión de R. Michael Rodkinson, es vertido como “el
sufriente de la casa de Rabí”.  
Este detalle, que puede parecer
nimio, es importante para aclarar la identidad de este personaje y el sentido
con el que los rabinos citan este pasuk de Yeshayahu 53 en la discusión, lo
cual será explicado más adelante.
El misionero sueco Stefan “Ketriel” Blad escribió:
Cuando en el Talmud aparece la expresión: “los
rabinos dijeron”, significa que esta es la línea oficial de interpretación del
judaísmo rabínico de la época. Esto nos enseña, en primer lugar, que el Talmud
identifica Isaías 53 con el Mashíaj. En segundo lugar, está destacando el hecho
de que el Mashíaj tenía que ser “leproso”, en el sentido de que tendría que
cargar las enfermedades y los pecados del pueblo
2.
Basados en la lógica de Blad, se puede decir que  al ser los
rabinos quienes emplean como prueba Isaías 53:4 para revelar el nombre del
mashiaj, se nos está comunicando la línea de pensamiento oficial del Judaísmo
de esa época y que, de esta forma, los Amoraim veían Isaías 53 como un pasaje
mesiánico y no en alusión a Israel. Al respecto, considero preciso hacer las
siguientes aclaraciones para refutar las afirmaciones del pastor:
  1. Esta discusión entre miembros de
     distintas escuelas rabínicas, es parte de la Hagadá y no de la
    Halajá o sección normativa del Talmud. Por tanto, en primer lugar, no se
    está dando una interpretación legal sobre la materia. Es un tema de
    interpretación, mas no de legislación.
  2.  En cuanto a lo afirmado sobre la
    expresión “los rabinos dijeron”, Rabí  Abraham Ben RaMBaM, en
    su “Introducción a la Hagadá” explica lo siguiente: 
” Y no piensen como aquellos que no
entienden la verdad real de que cada simple Derash o llamada explicación
alegórica del pasaje pronunciada por nuestros sabios, fue entregada por la
tradición, como las principales partes de la Torá, debido a que el hecho es de
otro modo; que la explicación de tales pasajes  que no involucran  un
dogma o un principio religioso de cualquier ley de la Torá,   no tiene
sustento, sino que fue explicada por los autores simplemente de acuerdo con su
propio conocimiento y sentir. 
Muchos de ellos son usados
simplemente como figuras del habla en un estilo poético o son explicados en esa
forma poética.  De esta manera, no tengo dudas de que cuando Rabí Yehoshua
dijo (Zebajim 116) respecto a la oración: “E Itró escuchó…” (Shemot/Éxodo
18:1
) ¿Qué escuchó él? Rabí Yehoshua dijo, “la guerra de Amalek”.
Esto es simplemente una opinión, no una tradición, y el traer evidencia
para apoyar su opinión, prueba que es así, porque en una tradición no
necesitamos evidencia
” (Énfasis añadido por el autor.
Introducción a la Hagadá, por Abraham hijo de Moshé Majmon, punto IX
7.
Puede señalarse, por tanto, que la opinión formulada
por los rabinos en la Hagadá de Sanhedrín 98b, no representa la voz oficial del
Judaísmo de esa época sobre la interpretación de Isaías 53, ni tampoco hace
parte de la tradición oral judía, ya que para ser tal, no requiere de un
texto-prueba que la sustente, al ser  la tradición transmitida de
 generación en generación y  preservada en la memoria colectiva-esto,
sin embargo, no aplica a  la ciencia u otras ramas del conocimiento
distintas a la Torá
 – . El hecho de que los rabinos
intervengan en la discusión sobre el nombre del mashiaj, sencillamente tiene
por objetivo expresar una opinión al respecto, y  no presentar Isaías 53
como un pasaje mesiánico por excelencia, ni dar la interpretación oficial de
éste en dicho contexo
.
    3.   Una posibilidad sería que la opinión de
los rabinos fuera en realidad una  tradición oral no  mishnaica. Dentro de la
tradición judía, existen colecciones de sentencias o declaraciones  tanaiticas no compiladas en
 la Mishná, que se designan con la palabra aramea”baraíta
o  “baraitot“. En el Bavli (Talmud de Babilonia), si bien
éstas no tienen la autoridad de la Mishná, sirven como textos-prueba para los
Amoraim a la hora de analizar e interpretar las mishnayot compiladas por
 Rabí Yehudá HaNasi y cuando en la Guemará se introduce una enseñanza
derivada de una baraita, se emplean las expresiones ” Tanya“(“Se
enseñó “) o “Tanu Rabanan“, que significa “Nuestros
Rabinos enseñaron
“. Sin embargo, en primer lugar, las
 baraitot NO representan la línea de pensamiento oficial del judaísmo
rabínico de esa época,   aunque pueden emplearse como base. Segundo,
la opinión de los rabinos en la Guemará de   Sanhedrín 98b respecto
al nombre del mashiaj tampoco constituye una baraita. La fórmula
 empleada para introducir una baraita en la Guemará, no coincide con la
expresión “los rabinos            dijeron
que, más que representar una tradición recibida, introduce la opinión de
los rabinos   de las escuelas rabínicas en debate, en contraste con
los nombres enunciados por sus  alumnos.
         De manera que la afirmación de
Blad no tiene sustento alguno en el contexto de la tradición talmúdica, ni
menos desde un punto de vista halájico, pues la afirmación rabínica citada
sobre el nombre del mashiaj no corresponde ni a una baraita ni a una mishná.
¿Qué sentido tiene entonces que los rabinos citen un  pasaje
Isaías 53 en este debate sobre el  
nombre del mashiaj?             
אמר רב לא אברי עלמא אלא לדוד  ושמואל אמר למשה  ורבי
יוחנן אמר למשיח
מה שמו דבי רבי שילא אמרי שילה שמו שנאמר  עד כי יבא שילה 
דבי רבי ינאי אמרי ינון שמו שנאמר  יהי שמו לעולם לפני שמש ינון
שמו
דבי רבי חנינה אמר חנינה שמו שנאמר  אשר לא אתן לכם חנינה
ויש אומרים מנחם בן חזקיה שמו שנאמר  כי רחק ממני מנחם משיב נפשי
 8 ורבנן אמרי חיוורא דבי רבי שמו שנאמר  אכן חליינו הוא נשא 
“Rab dijo: El mundo fue creado solo por
 David. Shmuel dijo: Por Moshé y  Rabí Yojanán dice: Por el
Mashiaj. ¿Cuál es su nombre?
 La escuela de Rabí Shila dijo: Shiló, porque está
escrito: “hasta que venga Shiló” (Bereshit/Génesis 49:10) La escuela
de Rabí Yanai dijo: “Yinón”, porque está escrito: ” Su nombre
existirá para siempre ante el sol. Yinón es su nombre” (Tehilim/Salmos
72:17) La escuela de Rabí Janiná dijo: Su nombre es Janiná, como está
escrito:”…Porque Yo no les daré “Janiná” (favor)”.
(Yirmeyahu/Jeremías 16:13) Y otros dicen: Menajem, hijo de Jiziqyahu, porque
está escrito: “Lejos de mí está  Menajem (‘el consolador’), que
aliviaría mi alma”(Eijá/Lamentaciones 1:16). Los Rabinos dijeron: El
“leproso de la casa  de Rabí”, como está escrito: “Ciertamente
él llevó nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros lo
consideramos un leproso, azotado de Dios y abatido”(Yeshayahu/Isaías 53:
4)” 
 (Sanhedrín 98b)
Antes de explicar el relato en cuestión, considero necesario
señalar que dentro de las interpretaciones rabínicas de esta Hagadá, está la
del Rebé Menajem Mendel Shneerson, zt”l, en su obra Likutei Sijot, Tomos 22 y 37,
en donde explica la razón por la cual los rabinos dan el título de leproso al
mashiaj en la Guemará. Sin embargo, su interpretación corresponde a un derash.
En ella emplea el término “leproso“, basándose en el Midrash
Eijá Rabatí Pitjata, no sólo para el mashiaj, sino también para el  Templo
y lo relaciona de igual forma con Israel en el exilio en la etapa previa a la
redención. De manera que tampoco puede utilizarse esta fuente como un refuerzo
a la postura cristiana, dado que el Rebé explica el versículo en sentido
alegórico y no dentro del contexto que le corresponde.
Analizando los textos-prueba citados en la Guemará
 El primer nombre presentado, es dado por la escuela de Rabí
Shila, y se cita Bereshit 49:10:
“…No se apartará el cetro de Yehudá, ni el bastón del legislador de
entre sus 
pies, hasta
que venga Shiló y a él obedecerán los pueblos…
” (Bereshit/Génesis 49:10)
El pasaje es, efectivamente, un texto mesiánico de la Torá, en donde
el mashiaj es designado con el nombre “Shiló“. Nótese, además,
que el nombre del rabino de la escuela que le llama así, suena casi igual al
nombre expresado en Génesis  49:10. 
El segundo nombre, es derivado de Tehilim 72:17. Al leer el
versículo en su contexto, tenemos lo siguiente:
Florezca
en sus días el justo, e increméntese la paz  mientras sea la luna.
Gobierne de mar a mar, y desde el río hasta los confines de la tierra.
Inclínense ante él nobles, y que sus enemigos laman el polvo. Los reyes de
Tarshish e islas devolverán tributo, los reyes de Shebá y Sebá ofrecerán
presentes. Todos los reyes se inclinarán a él, todas las naciones lo servirán;
pues él salva al necesitado que clama, al pobre que nadie tiene que le ayude.
El se compadece del empobrecido y menesteroso, y salva las almas de los
indigentes. Él redime su alma de la decepción y la violencia, y su sangre es
preciosa a sus ojos. Que pueda vivir y le dé el oro de Sheba; y así ore por él
siempre, y lo bendiga todo el día. Haya grano abundante en la tierra, sobre la
cima de montañas; que su fruta susurre como [los cedros de] el Líbano, y que
 florezca de la ciudad como la hierba de la tierra. Perdure su nombre por
siempre; magnifíquese su nombre mientras dure el sol Y todas las naciones se bendecirán
por él, lo alabarán…

(Tehilim/Salmos 72:7-17)
Este Salmo fue escrito en honor al rey Shlomo y esto es
explícito en el primer versículo, en donde dice: 
לִשְׁלֹמֹה (“Para Shlomo”). La descripción dada se corresponde con lo narrado
sobre Shlomo y su reinado en 1 Reyes 10;  su majestuosidad y el tributo
que recibió de parte de los reyes o gobernantes de las naciones vecinas. 
Al texto citado se le puede dar un sentido mesiánico
por ser una oda de coronación para el éxito del nuevo rey de Israel y, por
extensión, al mashiaj davídico, pero tiene un destinatario explícito en el
inicio: Shlomo. Por tanto, no hay una mención del mashiaj, ni tampoco a Rabí
Yanai, pues el pasaje es usado en un sentido alegórico y no conforme a su
sentido llano.
La tercera cita, de Jeremías 16, en su contexto, dice:
“…Es porque Me abandonaron sus padres –
declara el Eterno – y se fueron tras otros dioses y les sirvieron y adoraron, a
Mí me dejaron, y Mi Torá no guardaron. Y ustedes mismos han hecho peor que sus
padres, pues he aquí que va cada uno en pos de la dureza de su mal corazón, sin
escucharme. Pero Yo los echaré lejos de esta tierra, a otra que no han conocido
ustedes ni sus padres, y servirán allí a otros dioses día y noche, pues no les
otorgaré perdón
“. (Yirmeyahu/Jeremías 16:11-13)
El texto de Jeremías 16 inicia con las instrucciones del Eterno al
profeta de no casarse ni tener hijos  en la tierra de Yehudá, debido al
castigo que sus habitantes recibirían por haber abandonado la alianza  con
Él y servido a otros dioses. La sentencia de HaShem es que, debido a sus actos,
los enviará al exilio, como lo establece en  la Torá, para servir a
extranjeros que adoran a otros dioses, pues  no les otorgaría el
 perdón, por  no atender a las amonestaciones a través de los profetas,
como Yirmeyahu, por ejemplo. Es en el versículo 13 en donde se usa la
palabra חנינה (“janina“), cuyo significado es “favor”. El
pasaje no es mesiánico
, sino que  nos informa de la sentencia
Divina derivada de una desobediencia externa, por la cual no habría perdón. 
 “ס El Eterno ha desechado a todos
mis valientes de en medio de mí. Ha convocado un concejo contra mí para acabar
con mis jóvenes. El Eterno ha pisado en lagar a la virgen, hija de Yehudá.
 ע Por
esto lloro yo; mi ojo, mi ojo se va en agua, porque está lejos de mí el consolador que
podría reanimar mi alma. Mis hijos están desolados, porque ha vencido el
enemigo.פ Tiende
Tzión sus manos: ¡no hay quien la consuele! Ha mandado el Eterno contra Iaacov
sus adversarios por doquier; Yerushalaim se ha hecho cosa impura en medio de
ellos.צ Justo, justo es
el Eterno, porque yo he sido indócil a sus órdenes. Escuchen, pues, pueblos
todos, y miren mi dolor. Mis doncellas y mis jóvenes han ido al cautiverio…ש ¡Oye
cómo gimo!¡ no hay quien me consuele! Todos mis enemigos, enterados de mi mal,
se alegran de lo que tú has hecho. ¡Haz que llegue el día que tienes anunciado,
para que sean como yo!…
” (Eijá/Lamentaciones 1:15-18; 21)
Eijá o Lamentaciones es una de las 5 Meguilot (“Rollos”)
del Tanaj. Contiene  una recopilación de  endechas o elegías que
reflejan el dolor  y sufrimiento producido por la destrucción de
Yerushalaim y el Templo de Shlomo, así como por el exilio, decretados por
HaShem como castigo por los pecados de Israel. Son, por tanto, lamentaciones
 hechas por las catástrofes sufridas por el pueblo judío que no sólo
pueden emplearse para referirse al primer exilio, sino que  también por el
segundo.
En el primer poema- en el que se sitúa el texto citado en alusión
Menajem-,
 Yerushalaim es personificada como una mujer abandonada por sus amantes,
que se lamenta y sufre por el tratamiento que ha recibido en retribución a su
infidelidad. En Lamentaciones 1:16, así como  en los vv. 17 y 21, se
indica la ausencia de un consolador que alivie el sufrimiento de  la
desolada Tzión, que además es comparada con  una mujer que se lamenta por
sus hijos abatidos por el enemigo y que asemeja a una mujer impura. El
pasaje, al igual el precedente, NO es mesiánico
 
y  puede evidenciarse un claro
juego de palabras relacionado con el nombre de un líder de la época, a saber,
Menajem ben Jiziqyahu.
Hasta aquí, podemos ver, que sólo uno de estos cuatro pasajes
tiene un sentido mesiánico. De los otros tres, uno puede ser indirectamente
mesiánico y los dos restantes NO guardan relación alguna con el mashiaj al ser
leídos en su contexto, sino con el exilio en Babilonia  y las causas que
llevaron a que  éste ocurriera, como la idolatría y desobediencia repetida.
Habiendo analizado el contexto  de los versículos previos y
su relación con el mashiaj o la era mesiánica, ahora procedo a comentar sobre
la cita de Isaías 53:4 hecha por los rabinos mencionados en este debate:
 “Los Rabinos dijeron: El “leproso de la casa
de Rabí”, como está escrito: “Ciertamente él llevó nuestras
enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros lo consideramos un leproso,
azotado de D-os y abatido”(Yeshayahu/Isaías 53: 4)”
Conocemos el contexto de Isaías 53 y su eje temático. La identidad
del siervo, no se conoce de forma explícita, pero el texto nos da indicios de
que no es otro que Israel como el siervo del Eterno  del que habla el
Deutero-Isaías a partir de Yeshahayu 41:8 en adelante.   
Cabe señalar, además, que mientras el texto hebreo de Yeshayahu
53:4 utiliza la palabra 
נָגעַ (naga), traducida al español como “golpeado“, en el
Tamud se elige el significado  alternativo de “azotado”, lo que
indica que el pasaje no está aplicándose en su sentido literal. El pasaje
no concuerda con la traducción al arameo  el Targum de Yonatán:
Entonces él nos pedirá que nos preocupemos por
nuestros pecados y nuestras iniquidades se perdonarán en su petición, nosotros
nos hemos herido, nos hemos golpeamos con violencia ante D-os y nos afligimos
“.
(Yeshayahu/Isaías 53:4, Targum Yonatán)  
Esto nos da indicios de que los rabinos citaron este pasaje de
Isaías 53 en sentido alegórico. De ser así, ¿quién es el “leproso de la
casa de Rabí
” y por qué es mencionado en una discusión relacionada con
el nombre del mashiaj?  
Rabí” a secas es la designación empleada en
el Talmud para referirse a Rabí Yehudá HaNasí, el compilador de la Mishná.
Sobre la identidad del leproso de la casa de Rabí,  el comentario a
Sanhedrín contenido en la obra “Marguliot HaYom“, escrita por
Rabí Reuven Marguliot, cuenta una historia del  Yerushalmi en la cual un
discípulo destacado de Rabí Yehudá fue maldecido con lepra por enseñar el
contenido de una obra kabalística sin autorización de su maestro:
Miren en el Talmud de Jerusalén en el
 Tratado de Jaguigá, Perek 2 Halajá 1. Allí vemos que Rabí tenía una
talmid especial que enseñó en la ‘Obra de la Carroza”, sin la autorización
de Rabí, y por eso fue herido con lepra. Esta talmid que fue herido, se llamó
“el leproso de la casa de Rabí”. Y ellos dicen sobre él: “Ciertamente
nuestras enfermedades él cargó” (Yeshayahu/Isaías 53:4)
“(Marguliot
HaYom, Párrafo 16
)10.

La cita del Yerushalmi mencionada en el comentario anterior dice lo siguiente:



 ר’ חייה בשם ר”י תלמיד וותיק היה לו לרבי ודרש פרק אחד במעשה
המרכבה ולא הסכימה דעתו של רבי ולקה בשחין התורה הזו דומה לשני שבילים אחד של אור
ואחד של שלג היטה בזה מת באור היטה בזו מת בשלג מה יעשה יהלך באמצע
11
Rabí Hiya, en nombre de Rabí Yojanán:
“Rabí tenía un alumno distinguido, y él expuso un capítulo de la
“Obra de la Carroza” sin la aprobación de Rabí y fue golpeado por una
enfermedad cutánea. Esto asemeja a dos caminos, uno de fuego y  uno de
nieve. Si uno se inclina a este lado, uno muere por el fuego; a ese lado, uno
muere por la nieve. ¿Qué debería hacer uno? Caminar en medio” (Yerushalmi,
Jaguigá, Capítulo2, Halajá 1)12.
De lo anterior, podemos deducir, en primer lugar, que el
“leproso de la casa de Rabí” (“erudito leproso” en
la Edición Soncino), fue un erudito que formó parte de la escuela de Rabí
Yehudá HaNasí, que fue afectado por lepra y por ello fue conocido con el nombre
de “leproso de la casa  de Rabí” y no el mashiaj esperado por
Israel. En segundo lugar, al
igual que en los casos de las escuelas anteriores los rabinos  emplearon
un versículo que contenía el nombre de su maestro.
Así, podemos establecer las siguientes analogías en cuanto al
nombre entregado por cada escuela y luego por los rabinos:
  • Bereshit 49:10: “Shiló
    en alusión a Rabí Shila
  • Tehilim 72:17: “Yinnón“,
    en alusión a Rabí Yanai
  • Yirmeyahu 16:13: “Janina“,
    en alusión Rabí Janina
  • Eijá 1:16: “Menajem“, en
    alusión a Menajem Ben Jiziqyahu
  • Yeshayahu 53:4, empleándose el significado
    alternativo de “azotado” para la palabra hebrea “nagá“,
    para referirse al talmid leproso de la casa de Rabí.
Al ser un relato hagádico, se hace evidente que los versículos
citados no están en su respectivo contexto, sino que son sacados de su contexto
 con el fin de transmitir una enseñanza. De igual forma, al utilizar
 tales versículos, ni los talmidim ni los rabinos  distinguen entre
adjetivos, nombres propios o sustantivos, como sí se hace en el texto bíblico
(particularmente en Yirmeyahu y en Eijá).
 Este debate entre  distintas escuelas rabínicas
 muestra  a discípulos y rabinos que especulan con ironía sobre
 el  desconocido nombre  del mashiaj  y los textos del
Tanaj citados por ellos, nos indican que no deben ser tomados con tanta
seriedad, ni menos en su sentido literal,  cualquiera de ellos podría
llegar serlo, desde un rabino renombrado hasta un  leproso- con lo que el Tanaj
indica sobre el mashiaj- y sólo D-os conoce  su identidad.  Por lo
mismo, no hace falta obsesionarse en conocerlo, pues eso es conocimiento de Él.
La Hagadá no sólo tiene narraciones “serias”, sino que
también en algunos casos sus redactores emplearon la ironía para transmitir
enseñanzas.
 Como ejemplo de la mala interpretación de la Hagadá, en la
Igueret Teimán, RaMBaM narra el episodio que ocurrió en el inicio del califato
omeya, en el cual un falso mashiaj hizo levantarse en armas y migrar a varios
judíos y que ellos reconocieron como señal en él la presencia de lepra y su
cura milagrosa, tomando como referencia Yeshayahu 53:4 y el nombre dado en
 Sanhedrín 98b que se relaciona con este texto. La respuesta de los sabios
fue que la interpretación que dieron a este pasuk y la Hagadá era incorrecta y
que él en realidad no cumplía con ninguna de las características que tendría el
verdadero mashiaj:
Ahora voy a narrarles  brevemente varios
episodios posteriores al ascenso del reino árabe… Uno de ellos, se refiere al
éxodo de una multitud de judíos, sumando cientos de miles, desde Oriente más
allá de Ispahan, guiados por un individuo que pretendía ser el mesías. Estaban
armados con equipo militar, espadas desenvainadas, y mataron a todos los
que encontraron. Alcanzaron, de acuerdo con la información que recibí, las
inmediaciones de Bagdad. Esto sucedió en el comienzo del reinado de los
Omeyas…Cuando los sabios conocieron a estos judíos, los últimos declararon:
“Pertenecemos a los hijos del distrito más allá del río”. Entonces
les preguntaron: “¿Quién les instigó a hacer este levantamiento?” Con
lo cual  respondieron: “Este hombre, uno de los descendientes de
David, quienes sabemos son piadosos y virtuosos. Este hombre, a quien conocimos
siendo un leproso en la noche, se levantó a la mañana siguiente sano
 salvo.” Ellos creían que la lepra era una de las características del
Mesías, porque encontraron una alusión al versículo: “afectado, herido de
Dios y abatido” (Isaías 53: 4), que es por la lepra. Con lo cual los
sabios les explicaron que esta interpretación era incorrecta, y que carecía
incluso una de las características del Mesías, por no hablar de todas
ellas”
. ( Igueret Teimán de RaMBaM, Capítulos 18  y 19)13.
Esto, por tanto, desestima la explicación expuesta por el sitio misionero “Yeshua Shemi”,  que señala que los rabinos creían que el mashiaj padecería de lepra y luego lo vinculan con el discípulo de Rabí. Sin embargo, tal interpretación, de acuerdo con los sabios mencionados por RaMBaM, es incorrecta y no tiene relación con lo expuesto en la Guemará.
El  análisis de los métodos de interpretación rabínicos
utilizados en la Guemará, así como también la razón por la que fueron citados esos textos-prueba en el debate, indican que Sanhedrin 98b en ningún
caso apoya la interpretación cristiana de Yeshayahu 53, sino que, a partir de un
versículo  se establece una relación descontextualizada, con un tono
sarcástico y para una persona que evidentemente los rabinos sabían no era el
mashiaj-como sucedió también con los otros aludidos-. De manera que Sanhedrín 98b no
confirma la idea de que los rabinos de la antigüedad -en este caso, los
Amoraim- veían en dicho texto  y en su contexto una profecía sobre el
mashiaj.
Para finalizar, citaré un extracto de la disputa de Barcelona
sobre la naturaleza del mashiaj, en donde Pablo Cristiani pretende utilizar la
literatura rabínica para probar la interpretación de que Isaías 53 alude al
mashiaj y su muerte, a lo que el RaMBaN responde señalando que, en primer
lugar, el siervo es Israel  y no el mashiaj y ,en segundo lugar,  que
ningún rabino o fuente rabínica señala que el mashiaj sería asesinado a manos
de sus enemigos- otro alegato aducido por algunos misioneros, por cierto- como
sí pasó con Jesús. El RaMBaN ofrece dar una explicación detallada sobre el
siervo sufriente de Isaías 53. La reacción de Cristiani y sus compañeros, sin
embargo, fue negativa y refleja una disonancia cognitiva evidente que incluso
en nuestros días se mantiene cuando se  ponen en evidencia las
distorsiones hechas por los misioneros a la hora de citar la literatura
rabínica para validar sus creencias:
“Entonces argumentó aquel
hombre: He aquí la porción del profeta que habla del siervo sufriente (Yeshayahu
52:13) relata que el Mashiaj ha de morir en manos de sus enemigos y será
ajusticiado entre delincuentes, todo lo que ocurrió con Yeshu. ¿Crees tú que
esta porción del profeta se refiere al Mashiaj?
Le dije: según una interpretación verídica no se refiere
sino al pueblo judío como nación, ya que así lo llaman los profetas repetidas
veces: “Israel, mi siervo…” (Yeshayahu 41:8), “Yaakob, Mi
siervo…” (Ibíd. 44:1).
 Dijo fray Paul: Yo te demostraré que según los
propios sabios judíos estos versículos se refieren al Mashiaj.
Le dije: Es verdad que nuestros
sabios, de bendita memoria, en los libros que comentan los relatos interpretan
que se refiere al Mashiaj (Yalkut Shimoní, Yeshayahu 476; Tanjuma, Toldot 14);
pero nunca han declarado que el Mashiaj sería asesinado por mano de sus
enemigos, no encontrarás en ningún libro de los libros de Israel, no en el
Talmud y no en relatos, que el Mashiaj hijo de David será muerto , o que será
entregado en manos de sus enemigos o que será enterrado entre delincuentes, e
incluso el Mashiaj que ustedes se hicieron ni siquiera fue enterrado. Yo estoy
dispuesto a explicarles la sección del siervo sufriente si desean con una
explicación convincente y clara, siendo que no se encuentra en ella que el
Mashiaj ha de ser muerto, como ocurrió con su Mashiaj. Y no quisieron
escuchar”.
 (Disputa de Barcelona, párrafos 25 al 28)14.
Referencias Bibiográficas 
1 La teoría de los dos mesías”,
publicado en:
2 Blad K., “Parashá Tazria 27”,
consultado en:
3 Levine E., (1980), “Un judío
lee el Nuevo Testamento. Capítulo VI: El siervo de Adonay”, pp. 143-157.  Madrid, España. Ediciones
Cristiandad, disponible en:
4 Un ejemplo de esto, puede leerse en Mateo 16:20-23:
Entonces mandó a sus discípulos que no
dijesen a nadie que él era el Cristo. Desde entonces comenzó Jesús a manifestar
a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los
ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al
tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: “¡Lejos de
ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!”. Pero él, volviéndose, dijo a
Pedro: “¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus
pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!
” (Mateo
16:20-23
)
Luego de que Jesús
ordenase que sus cercanos no comenten públicamente que él era el mesías que
esperaban, les dice que debía sufrir en Jerusalén a manos de las autoridades.
Pedro, aparte, le expresa su deseo de que eso no ocurra, a lo que Jesús con un
duro reproche, refiriéndose  a él como “satanás”, por pensar
como lo hacen los seres humanos,  en lugar de hacerlo como D-os.
5 “The Babylonian Talmud (Complete
Soncino English Translation
)”. Disponible en www.halakhah.com  
6 Babylonian Talmud, translated by Michael
Rodkinson
“(1918), pp. 310. 
Disponible en:  http://www.sacred-texts.com/jud/t08/t0814.htm
7 Ibn Habib Y.  “Ein
Yaakov
. 
Introduction to the Agada by Abraham, Son of Moses Maimonides
translated from the Hebrew
” (Rabí Shmuel Tzvi-Hirsch Glick, trad.). Disponible en: https://en.wikisource.org/wiki/Translation:Ein_Yaakov/Introduction
8 Talmud Bavli, texto hebreo, consultado en: http://www.sefaria.org/Sanhedrin.98b
9  A Hebrew – English
Bible. According to the Masoretic Text and the JPS 1917 Edition
“:  
http://www.mechon-mamre.org/p/pt/pt0.htm 
10 Shulman M. “Isaiah 53 in the Talmud and Major
Midrashim
” Recuperado el 28 de Junio de 2015 a partir de: http://judaismsanswer.com/Isaiah53TalmudMidrash.htm
11  “Talmud Yerushalmi”, texto Hebreo disponible en: http://www.mechon-mamre.org/b/r/r2b02.htm 
12 Neusner J., (1986), “The Talmud of the Land of Israel, Volume 20: Hagigah
and Moed Qatan
”. Chicago, EEUU. The University of Chicago Press.
13 Maimonides M., (1172), “Epistle
to Yemen
” (Boaz Cohen, trad.). 
Traducción al inglés disponible en: https://en.wikisource.org/wiki/Epistle_to_Yemen/Complete
14  Najmánides M., “La disputa de Barcelona” (Arie Natan,
trad.). Consultada el 28 de Junio de 2015 en: http://www.judaismohoy.com/article.php?article_id=238