Actitud frente de un misionero (mesit) según la Torá

Actitud frente de un misionero (mesit) según la Torá

¿Qué nos dice la Torá sobre la actitud que hay que tener frente a un misonero?  En la parashat ree está escrito (Deut. 13:9) (recomiendo leer desde el verso 7):

ט  לֹא-תֹאבֶה לוֹ, וְלֹא תִשְׁמַע אֵלָיו; וְלֹא-תָחוֹס עֵינְךָ עָלָיו, וְלֹא-תַחְמֹל וְלֹא-תְכַסֶּה עָלָיו

“No lo ames, ni le oigas, y no apiades tus ojos por él y no alegues mérito por él ni lo encubras”
Todos los misioneros (mesianicos, ebionitas, nazarenos & natzratim) son predicadores de avodah zará: servicio extraño ajeno a Hashem y a la Torah (shebeal pe & shebiktav). Una persona así recibe el nombre de “Mesit” que traduce “Instigador”.
Un misionero (sea judío o sea un amigo…/conocido no judío) instiga a la avodah zará. Yeshu cabe dentro de esta categoría, pues predicó un mensaje de ego entorno a sí mismo para desviar a Am Israel.
En el Sefer Hamitzvot (sobre Devarim, Parasha Ree) el Rambam analiza frase por frase este pasuk de la Torá y enuncia la actitud que nos ordena la Torá respecto a ellos: 
No Amar al Instigador (“Ahavat Hamesit”): Es la advertencia con la cual se ordenó no amar al instigador y no concordar con sus palabras. Es lo que Hakadosh Baruj Hu dijo: No lo ames. Dice el Sifrí: ‘Puesto que fue dicho: Amarás a tu semejante como a ti mismo, alguien podría pensar que debe amar al misionero. Para enseñarnos no debe ser así, fue dicho: No lo ames
No Acallar el Rencor hacia el Instigador (“Hakalat Netira”): Es la advertencia con la cual se previno de no aliviar su rencor hacia el instigador, sino que inexorablemente se debe guardarle rencor. Y cuando no le guarda rencor — transgrede un Precepto Negativo. Es lo que HKBH dijo: ni le oigas. Sobrevino (a ello) la explicación: “Puesto que fue dicho: ayudar, ayudarás con él”, alguien podría pensar que hay que ayudar al misionero instigador. Para enseñarnos que no es así, fue dicho: “ni le oigas”.
No Salvar al Instigador (“Hatzalat Mesit”): Es la advertencia con la cual se previno al instigado de no salvar al misionero instigador si ha de verlo en una situación de perdición y destrucción. Es lo que HKBH dijo: “(y) no apiades tus ojos por él.” Sobrevino la explicación: “Puesto que fue dicho: “no permanezcas (impasible) sobre la sangre de tu prójimo”, alguien podría pensar que no debe permanecerse impasible ante la sangre del misionero instigador. Para enseñarnos que no es así, fue dicho: “y no apiades tus ojos por él”.
No Abogar —el Instigado— en Favor del (misionero) Instigador (“Limud Zejut Lemesit”): Es la advertencia con la cual se previno al instigado de no alegar méritos para el instigador. Incluso si conoce de él algún mérito, le está prohibido mencionárselo y no ha de alegar por él méritos. Es lo que Hashem, exaltado sea, dijo: “y no sientas compasión”. Sobrevino la explicación: “y no sientas compasión” significa: no alegues mérito por él.
No Callar —el Instigado— la Acusación contra el (misionero) Instigador (“Shtikat Jova Lamesit”): Es la advertencia con la cual se previno al instigado de no callar el alegato de culpabilidad contra el (misionero) instigador que le sea conocido, de aquello que lleva al cumplimiento del castigo sobre él. Es lo que Él, exaltado sea, dijo: “ni lo encubras”. Sobrevino la explicación: “No lo encubras si conoces la culpabilidad de él, no tienes permiso de callarla”.
No Prestar Atención al que Profetiza en Nombre de Avodah zarah. (“Mitnave Beshem Avoda Zará”): Es la advertencia con la cual se nos previno de no oír la profecía del que profetiza en nombre de la avodah zará. Cuando lo oigamos profetizar en su nombre (—el de avodah zará) hemos de reprenderlo por ello, tal como estamos obligados (a hacerlo) con todo pecador. Y si ha de persistir en su argumento — hemos de castigarlo como corresponde de acuerdo a las leyes de la Torá, y no hemos de tomar en cuenta sus demostraciones ni sus pruebas. Respecto de esto nos advirtió Él, exaltado sea, al decir: No oirás las palabras de aquel profeta.
No Temer al Falso Profeta (“Irat Navi Sheker”): Es la advertencia con la cual se nos previno de no temer al falso profeta. No hemos de temer castigo en absoluto por cuanto se nos aclaró su falsedad. Es lo que Él, exaltado sea, dijo: No temas por él. En expresión del Sifrí: “No temas por él — no te abstengas de declarar culpabilidad sobre él”.