Mesianismo: ¡El ataque de los clones!

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MESIANISMO: ¡EL ATAQUE DE LOS
CLONES!
POR: FREDY SÁNCHEZ DUEÑAS

En el presente artículo analizaremos un poco
acerca de la actual situación que el judaísmo vive respecto al fenómeno
“mesiánico” de origen cristiano que ha surgido en las últimas décadas.
CONTENIDO
1.     
IDENTIFICACIÓN DE LA
SITUACIÓN Y DIAGNÓSTICO PRELIMINAR
2.     
UN PROBLEMA EN ÉTICA
Y MORAL
3.     
JUDEOFILIA
JUDEOFÓBICA
4.     
“CLONACIÓN” DE
IDENTIDAD
5.     
SINCRETISMO/HIBRIDISMO
RELIGIOSO
6.     
PERSPECTIVAS FUTURAS
1.
IDENTIFICACIÓN DE LA SITUACIÓN Y DIAGNÓSTICO PRELIMINAR
1. 1 IDENTIFICACIÓN
DE LA SITUACIÓN
El
primer escenario que nos encontramos al observar el actual fenómeno “mesiánico”
es encontrarnos con personas religiosas de aparente procedencia judía. Si bien
algunos de ellos (muy pocos) fueron algún día auténticos judíos, la mayoría de
integrantes que participan de este fenómeno son de procedencia no judía. Los
vemos vistiendo como personas judías shomer torah (seguidor y observante de la
Torah dada a Mosiés en Sinaí), identificados muchos de ellos con la apariencia
jasídica: Barbas largas, peiot (cabellos largos en las zonas laterales de la
cabeza), kipot (solideos), vestimentas negras y blancas, uso del talit (manto
de oración), tefilín (filacterias), etc. Si bien no todos pretenden lucir una
apariencia jasídica, la apariencia externa que proyectan es la de un judío
religioso. Sus liturgias y enseñanzas van desde las experimentadas en iglesias
cristianas evangélicas (en algunas de sus tantas formas) como la liturgia tradicional
y las enseñanzas en una sinagoga y beit midrash (casa de estudio) judía ortodoxa
respectivamente. Planteada esta situación, nos preguntamos:
¿Qué
problema hay en aparentar ser judío?. Abordaremos la respuesta a lo largo del
artículo.
Muchas veces estas son las personas con las que
otras, que buscan satisfacer su necesidad espiritual se tropiezan. El judaísmo
tradicional y puro no hace proselitismo, no busca seguidores. El verdadero
judío entiende y practica la más alta dignidad que se le ha concedido al ser
humano, su libre albedrío. El judío auténtico considera que la verdad no
necesita testigos, y que cada persona puede llegar a ella producto de una
búsqueda sincera, sin prejuicios, y basada en la lógica y la razón que se le ha
dado a cada ser humano (como el caso de Avraham Avinu, quien hizo su propio
análisis desde una edad muy temprana) (1).
En el comportamiento animal no se observa a un
león que quiera ser mono, ni a un caracol que quiera ser murciélago, por dar
unos ejemplos. Los animales no tienen la capacidad de cambiar la identidad que
se les ha otorgado, simplemente viven y se comportan como los de su especie, no
hay opción a cambios. Sin embargo, los seres humanos, en la busca innata de
espiritualidad (siendo el patrón prevalente), tienen la capacidad de
convertirse en lo que quieran. El problema deriva de cómo la persona, en esa
búsqueda espiritual, realiza su adaptación a determinada identidad espiritual.
No observamos budistas debatiendo acerca del libro de Isaías, ni cristianos católicos
hablando en la misa del pensamiento y la filosofía de Mahoma.
A través de la historia se han observado los
múltiples y fracasados intentos de algunas de las formas del cristianismo que
han derivado a través de los siglos, tratando de conciliar con fundamentos
teológicos que el judaísmo ha guardado singularmente por más de 3500 años (2). Nuestra
actual discusión dista de proveer recursos históricos que arrojen luz al
respecto, de esa materia ya se ha escrito con amplitud y por lo tanto no será
motivo de discusión en el presente escrito.
¿Quiénes
somos? ¿Qué podemos hacer con la identidad que el Eterno nos ha otorgado?, Si
realmente queremos ser parte del pueblo de Israel y practicar un judaísmo
auténtico,
¿Porqué desviar nuestros objetivo escogiendo
caminos más cortos pero peligrosos?
Una pequeña metáfora nos puede ayudar en el
diagnóstico de la situación del fenómeno “mesiánico”: En cierta forma, el
judaísmo se asemeja a la medicina. Todo el mundo opina, pero no todo el mundo
sabe y tiene la razón. Receta la abuela, la madre, la tía, la prima, la suegra,
la hermana,  la vecina, la amiga, la de
la farmacia, etc. Sin embargo, la opinión más acertada y reconocida es la del
médico, quien es al final el único reconocido por el Colegio Profesional que lo
acredita para tal función y lo autoriza desde el aspecto legal. Por mucho que
el “recetario empírico” funcione, quien puede sacar un tumor cerebral es un neurocirujano
y punto.  
Similarmente ha ocurrido en el judaísmo, muchos
opinan acerca de el, pretendiendo “recetar” judaísmo, sintiéndose “colegiados”
para hacerlo. Así como un médico no puede ir a su consultorio esperando salir
con recetas en la mano (hechas por el paciente); así mismo, un judío no puede
salir “convertido al mesianismo” luego de exponer sus argumentos exegéticos de
la milenaria tradición judía.
Israel firmó un Pacto Eterno con HaShem en Sinaí.
Israel es el único acreditado para guardar Torah y ser luz a las naciones.
Israel es el único “colegiado”, y tiene el copyright de la revelación Divina
para los hombres. Nadie puede robarla, nadie puede usurparla.
No se puede pretender ser lo que no se es. Si se
desea ser ingeniero, se necesita ir a la universidad, matricularse en la
carrera de ingeniería, estudiar y aprobar todas y cada una de las materias que
respectan a la profesión. Cada identidad espiritual tiene su proceso de
adquisición, y cada una de ellas precisa de un protocolo fino para ser
reconocido dentro de tal.
¿Porqué se debe pensar diferente con respecto al
judaísmo?, ¿Qué derecho legal, genético o espiritual se tiene al pretender ser
judío, por el hecho de “sentirse judío” o pensar que el mérito de otra persona
me hace ser judío?, ¿Cuál es la importancia de ser reconocido formalmente por
una comunidad judía y por extensión, por el Estado Judío, como un judío
auténtico? 
1.2 DIAGNÓSTICO
PRELIMINAR
“JUDAÍSMO” MESIÁNICO: LA VENTA DE UN PRODUCTO NO
CASHER
Así como el Eterno le dio las Leyes de Kashrut a
Israel (3) para observarlas y conservarlas, así mismo se debe guardar un
“Kashrut espiritual”, teniendo cuidado y siendo cautelosos con el pan
espiritual que se ingiere.
El alimento, desde sus distintas fuentes, provee
los nutrientes que ayudan a la manutención del cuerpo. Si por ejemplo, se ingiere
carne de cerdo, ésta viene a ser parte del organismo, ya que al ser ingerida
por el intestino, y luego de pasar por los procesos metabólicos y convertirse
en distintos aminoácidos que servirán para la síntesis de otras proteínas
necesarias para el cuerpo, llega a ser literalmente parte de quien la consume,
y es como si ese cerdo que se comió ayudara a caminar (por medio de la proteína
muscular) y a respirar (por medio de la hemoglobina, que se encarga de llevar
oxígeno a los tejidos). No se puede ser tolerante con “judaísmo” no casher, ya
que si se acepta vivir de esta manera, se constituye en lo que se cree; en un
producto inservible para caminar y respirar en la Era Mesiánica y el Mundo
Venidero.
Todo producto de venta tiene su fecha de
caducidad, y la fecha de caducidad de este producto no casher se encuentra
confinado a la Era Mesiánica, si es que no antes.
MESIANISMO: UN TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD
ESPIRITUAL
Lámina del Test de
Rorschach (A).

Una de las características principales de este
fenómeno es que sus integrantes se ven así mismos como judíos, por el simple
hecho de “sentirse judíos”, o porque piensan que su mesías les da la
“autoridad” o los “méritos” para ser parte del pueblo histórico y genético de
Israel. Algunos de ellos hasta podrían realizar conversiones con la reforma,
continuando después con sus prácticas cristianas basadas en la creencia del
mesías cristiano (al que ahora llaman por nombres hebreos). Algunos de ellos
pueden llegar incluso más lejos; se infiltran en el mundo ortodoxo, hasta el
punto de someterse a procesos de conversión, siguiendo sus prácticas
“cripto-mesiánicas”, tratando de “burlarse” de los rabinos, cuando lo que hacen
es engañarse a sí mismos y dañando sus propias almas.

Nada indigno hay en seguir al mesías cristiano,
si por convicción personal propia se decide seguir ese camino y vivir una vida
conforme a las enseñanzas del legado de su mesías (Nuevo Testamento). El
problema del fenómeno “mesiánico” es que quieren reclamar algo que no les
pertenece: ser parte del judaísmo auténtico o ser reconocidos como un
movimiento judío más, como el judaísmo masortí, jaredí, jasídico o caraíta, por
dar ejemplos. No hay fundamento en la Torah, ni fundamento halájico, ni
fundamento jurídico que los respalde y los haga ser reconocidos por el mundo
judío como judíos (situación diferente respecto al que nace judío y decide
seguir al mesías cristiano). No es más que en sus propias mentes fantasiosas
que estas personas viven una vida judía que no les pertenece, similar a la
personalidad de un paciente psicótico en un hospital psiquiátrico, que les
mantiene a sus médicos tratantes que el es el presidente de los Estados Unidos
de Norteamérica. El espectro de este fenómeno es muy amplio, y la variedad en
la que se expresa se extiende más allá de la razón y la lógica, donde la
imaginación y la fantasía no tienen límites, más allá del juicio y el
razonamiento mental sano, un lugar cerca del limbo.
2. UN
PROBLEMA EN ÉTICA Y MORAL
Respecto a la exégesis que los miembros del
fenómeno “mesiánico” practican, ésta puede variar desde la clásica exégesis
cristiana, hasta el manejo de la exégesis judía manifestada a través de los siglos.
El planteamiento ético importante a destacar en este caso es que la mayoría se
esfuerzan por “acercarse” al judaísmo a través de las enseñanzas judías
ortodoxas desde una perspectiva cristiana. Utilizan las enseñanzas rabínicas
para usarlas y adaptarlas de acuerdo a sus parámetros les vayan dictando,
valiéndose prácticamente de la improvisación para mantener sus doctrinas, y
sostener su creencia en el mesías cristiano. Muy poco o nada se ha logrado
conciliar de las enseñanzas cristianas tradicionales (las que ellos quieren
hebraizar y “retornar” a sus orígenes) respecto a la amplia tradición judía y
rabínica.
Siguiendo el fundamento de la Teoría de los
Valores en la Ética (Axiología), se sostiene que uno de los criterios básicos
para evaluar la bondad de una teoría es su consistencia. Si una teoría es
inconsistente, ésta deberá ser revisada o rechazada. Otro aspecto básico es de
qué manera una teoría explica un fenómeno en cuestión, y cuán bien se
identifican las razones que se están justificando. Toda acción tiene una
explicación u otra, pero no todas pueden ser moralmente justificadas. Un valor
verdadero no varía de acuerdo a la creencia de un individuo,  de la cultura, y no es un asunto dejado a la
relatividad (4). El principio ético del fenómeno “mesiánico” es desde su propio
origen insostenible. Sus fundamentos son relativistas (ya que sus dogmas son
relativamente judíos y relativamente cristianos) y su ética se traduce en la
doble moral de “escoger y tomar del judaísmo auténtico lo que convenga”.
Exponiendo los valores instrumentales y los
valores finales de este fenómeno “mesiánico”, proponemos el uso del judaísmo
ortodoxo como un valor instrumental, ya que se valen de el para satisfacer sus
necesidades espirituales, y la expansión del mensaje del evangelio como un
valor final, ya que la labor misionera proselitista es un valor inherente al
seguimiento del mesías cristiano. Así como el agua y el aceite no se pueden
mezclar, así, los principios éticos de este fenómeno que describimos son
simplemente antagónicos e irreconciliables. La trayectoria filosófica que
siguen ellos es comparable a ir de pesca al Sahara o a practicar paracaidismo
en alta mar. Tratar de encontrar al mesías cristiano en la literatura talmúdica
y rabínica, es como tratar de encontrar el antídoto de un veneno de cobra en su
propio sistema inmune, así como tratar de encontrar una vacuna contra el Dengue
en el organismo del mosquito vector*; simplemente ambos planteamientos
expuestos carecen de sentido.
3.
JUDEOFILIA-JUDEOFÓBICA
Hemos propuesto el concepto “judeofilia-judeofóbica”
para describir la esencia del fenómeno “mesiánico”. Por un lado, sus adeptos
sienten gran admiración por el judaísmo, y sienten una profunda empatía por
Israel, su tradición, su cultura, y en fin, por su principal legado: el
judaísmo. Por otra parte, en su diversa exégesis, ajena al judaísmo
tradicional, no difieren del planteamiento propuesto por los exégetas
cristianos a través de la historia: “Los judíos se han equivocado respecto al
reconocimiento del Mesías”. Ésta es la suficiente base para el desarrollo de la
judeofobia y el antisemitismo, ya que fue una razón embrionaria por la que a
través de la historia los judíos hemos entregado nuestras vidas a favor del
Kidush HaShem (la Santificación del Nombre del Eterno), desde los propios orígenes
del cristianismo, extendiéndose por las Cruzadas, los Autos de Fe en la
Inquisición Española, y la judeofobia en Europa consolidada por los nazis. No
hay discrepancia respecto al tema del Mesías, entre lo que pensó Martín Lutero
sobre los judíos, y los seguidores del fenómeno “mesiánico”, que se esfuerzan
por llevar al judaísmo a las pilas bautismales de su fe, bajo la sombra de la
cruz. Muchos (aunque no todos) de los miembros de éste fenómeno son
anti-judaísmo, anti-templo, anti-sionistas, anti-Israel y por extensión
anti-Mashíaj, ya que proponer un mesías ajeno al Mashíaj de Israel descarta la
fidelidad al duodécimo Principio de Fe establecido por Maimónides (5).
4.
CLONACIÓN DE IDENTIDAD
De la película de George Lucas: Star Wars –
Episode II: Attack of the Clones, lanzada en mayo del 2002 (B).

DEFINICIONES COMPARATIVAS; ANALOGÍAS QUE APORTAN
LUZ PARA RECONOCER EL ABISMO DE LA TEOLOGÍA “MESIÁNICA”
La clonación
es el proceso de hacer una copia biológica de un organismo con la composición
genética idéntica al organismo del que se establece. Es un método de reproducción asexual**. Los únicos
clones producidos naturalmente en los mamíferos son los gemelos idénticos (6).  Haremos un pequeña analogía respecto a la
genética animal y el fenómeno “mesiánico”. Consideremos a la Toráh Sheviktav (Torá
Escrita) y la Torah Shebeal Pe (Torá Oral) como los dos gametos sexuales (el
óvulo y el espermatozoide respectivamente). La unión de los dos nos produce el
cigoto (que es lo que forma el embrión y posteriormente el ser de cada judío
practicante). El fenómeno “mesiánico” puede ser comparado con la reproducción
asexual, ya que ninguno de sus miembros cree en la Torah Shebeal Pe como si
fuese la “gemela idéntica” de la Tora Escrita,  y ninguno de ellos practica la simbiosis que
existe entre ambas. Para ellos es la “piedra de tropiezo”, de la que derivan la
mayoría de los Principios de Fe establecidos por Maimónides.  Las dos manifestaciones de la Torah se
comparan a los dos hemisferios cerebrales, que si bien son dos entes separados,
están unidos por distintas estructuras que los hacen ser parte de un mismo
órgano (el cerebro) y de un mismo sistema (el Sistema Nervioso Central).
Comparamos la Torá Escrita con el hemisferio izquierdo del cerebro, que
controla la parte derecha del cuerpo, con la que los Escribas hacen las copias
fieles de la Torah Escrita. Así mismo la Torah Oral puede ser comparada al
hemisferio derecho del cerebro, que controla la parte izquierda del cuerpo,
donde se colocan los Tefilín y donde se coloca el Talit (sobre el hombro izquierdo)
antes de extenderlo sobre el cuerpo (las pautas de cómo usarlos están dadas en
la Torah Oral)***.
SIMILITUDES DEL FENÓMENO “MESIÁNICO” Y EL CASO
DE DOLLY
La oveja Dolly fue el primer mamífero en ser
clonado en 1996. Murió prematuramente en el 2003. La muerte prematura de Dolly
generó debate acerca de la salud a largo plazo de los clones. Los científicos
descubrieron que los embriones utilizados para el procedimiento manifestaban
una “expresión inadecuada de genes” y su fracaso pudo derivarse de una serie de
deformidades que no hubieran llevado el proceso a su culminación (7).
Similarmente, la clonación de identidad judía
por parte de los miembros del fenómeno “mesiánico” genera debate respecto a la
“salud espiritual a largo plazo” de estas personas, ya que el manifiesto de
esta doctrina es una expresión inadecuada de los “genes” que el judaísmo ha
mantenido por siglos, ya que lleva a “deformidades” en la exégesis judía y no
produce el proceso de “culminación” en la “reproducción normal” del judaísmo,
ya que son “formas asexuales” de interpretaciones ajenas al judaísmo, propias
de la exégesis cristiana, la cuál solo considera al óvulo (Torah Escrita) como
Divinamente inspirado. El fenómeno “Dolly-Mesiánico” no es más que una copia
ilegítima de judaísmo auténtico, la que a su tiempo manifestará los “problemas
en salud a largo plazo” que presentan estos “clones”. Este fenómeno no es más
que teología “in vitro”, que va contra
natura,
ya que pretende alterar el “orden natural y tradicional” de la
exégesis judía.
5. SINCRETISMO/
HIBRIDISMO RELIGIOSO
La característica doctrinaria de éste fenómeno
es el sincretismo religioso. En el afán de reconciliar al judaísmo con el mesías
cristiano, se mezclan la exégesis cristiana con la exégesis judía, y el
producto viene a resultar similarmente a si se hirviera un cabrito en la leche
de su madre, lo cual está prohibido por la Torah (8). Esa “leche” es la
enseñanza del judaísmo auténtico, y ese “cabrito que es hervido” son los
intentos de éste fenómeno para reconciliar al mesías cristiano con el mesías judío.
Una de las características de un híbrido
(identifíquese con el producto que ofrece el fenómeno “mesiánico”) es ser
estéril, no puede tener descendencia. Así como la Torah prohíbe el cruce de
animales de distinta especie (9), no se puede cruzar así mismo doctrinas de
distintas “especies”, ya que el cristianismo y judaísmo son teológicamente
irreconciliables. Si bien éste fenómeno tiene muchos adeptos, los mismos no
podrán “reproducirse” dentro del seno del judaísmo, ya que al ser “híbridos
teológicos” son estériles.
Siguiendo el patrón de pensamiento de Maimónides
(10) ampliando el concepto de Teshuvá expuesto en la Guemará por Rabí Adad Bar
Ahaba (11), podríamos sostener igualmente que el “judaísmo” mesiánico se
compara a sumergirse en las aguas puras de la Torah (mikveh), con la “Brit
HaDashá” (comparada a un animal u objeto impuro) sostenida mientras se sumerge,
al final no trae ni teshuvá auténtica para el judío, ni pureza ritual
(doctrinal y teológica).
Cada
seguidor de este fenómeno, en vez de constituirse en un benei Israel, se constituye en un benei Pandira (con quien los sabios identifican la paternidad del
mesías cristiano) (12), estos “hijos del Romano” persisten en su hostigamiento hacia
los Benei Israel en el afán de persuadirlos a cualquier costo para que crean en
su mesías. 
6.PERSPECTIVAS
FUTURAS
El judaísmo ha visto el curso de todos los que
se han levantado en contra de el. Sin embargo, ha pasado de todo un poco en la
historia, menos la disipación de la fe judía, que espera ansiosamente la
llegada del mashíaj. Así como este fenómeno nació, así mismo los veremos irse.
Es menester de cada judío identificarse como un
auténtico mesiánico, ya que es el auténtico judaísmo el que sostiene el
duodécimo Principio de la Fe Judía, el cual es puramente mesiánico. Cada judío
ortodoxo que guarda la Torah con mucho celo y convicción es mesiánico. El
concepto de “mashíaj” fue acuñado por los benei Israel y somos nosotros quienes
debemos mantenerla como de nuestra autoría y no dejar que éste término y este
principio sea usado por doctrinas ajenas a nuestra tradición ancestral. Somos
judíos, creemos en la Torah, creemos en el mensaje de los profetas hebreos, sostenemos
los 13 Principios de la Fe judía, por lo tanto somos mesiánicos.
Concluimos el presente escrito, citando las
palabras del Profeta Zacarías (13).

“Así dice el Eterno de los Ejércitos:  En aquellos días, ocurrirá que diez hombres
de todas las lenguas, de todas las naciones, se asirán de la falda del judío
diciendo: Iremos contigo porque hemos sabido que D-os está contigo”. En espera
de la llegada del mashíaj, ansiamos que sea pronta y en nuestros días. Amén. 

Bibliografía y Citas
1. Midrash HaGadol 12,1.
2. “JewishEncyclopedia.com.” JUDAISM
. N.p., n.d. Web. 10 Feb. 2014. Disponible en:
http://jewishencyclopedia.com/articles/9028-judaism
3. Parashá Sheminí (Vayikrá – Levítico 11).
5. Maimónides en su comentario a la Mishna.
7. Arnold B, Kingston H, Poole E. En: Jacobs H. Manipulating Life.
GCSE Success Revision Guide for 2007 Examinations Onward. Additional Science
Higher Suitable for All Exams Boards. London; Letts Publishing: 2006. p 24.
Disponible en:
8. Shemot (Éxodo 23:19).
9. Vayikrá (Levítico) 19:19.
10. Rabí Moshé Ben Maimón en Hiljot HaTeshuva
2:3.
11.
Guemará, Ta’anit 16a.
12. Tosefta
Masejet Julin 2:22-24
.
13.
Zacarías (Zejaría) 8:23 . Tomado de: La Biblia Hebreo Español. Versión
Castellana Conforme a la Tradición Judía por Moisés Katznelson. Nueva Edición
Revisada. Tel Aviv; Editorial Sinaí: 2007. Volumen II, Profetas Posteriores,
Hagiógrafos, p 883.
* Un vector es un organismo capaz de transmitir un agente
patológico (en el caso del Dengue se trata de un virus) sin padecer el mismo la
condición patológica.
** Un tipo de reproducción animal en el que no es necesaria la
unión de un espermatozoide con un óvulo.
*** Al considerar estas comparaciones, no se pretende establecer
conceptos cabalísticos, son simples analogías que pretenden hacer entender al
lector el mensaje que se intenta transmitir.
A. “Test De
Rorschach.” – Wikipedia, La Enciclopedia Libre. N.p., n.d.
Web. 10 Feb. 2014.
El test de Rorschach se utiliza para determinar rasgos de la
personalidad.
B. “Attack of the
Clones – Buscar Con Google.” Attack of the Clones – Buscar Con
Google
. N.p., n.d. Web. 10 Feb. 2014.
Analogía entre Star Wars – 
Episode II : Attack of The Clones y el fenómeno “mesiánico”, que
laboriosamente intentan conciliar al judaísmo tradicional con una de las
doctrinas básicas del cristianismo (la creencia en su mesías), haciéndose pasar
por judíos al extremo de parecer clones de ellos, perteneciendo los mismo a una
galaxia (teología) distinta a la del judaísmo.