Shem tob: la lista griega y hebrea

UN EJEMPLO DE LA INCAPACIDAD DE LOS MISIONEROS NATZRATIM PARA ANALIZAR TEXTOS ANTIGUOS

Por: Irving Gatell.

 

 

Jose Luis Galvez (en facebook usa “Yosef ben Levi”) y yo nos enfrascamos en un debate sobre el manuscrito Shem Tob, una versión del evangelio de Mateo en Hebreo. Resumiendo la situación, estamos así:

 

a) Él apela a que en el Shem Tob se conserva la versión más próxima al original de Mateo.

b) Yo digo que no; que el Shem Tob no deja de ser una variante más del Mateo griego del Nuevo Testamento.

c) Él insiste en que el texto no fue traducido desde el Mateo griego, sino que en medios judíos de algún modo se conservó el texto original hebreo.

d) Yo digo que no; que el Shem Tob fue traducido al hebreo desde otra fuente; defitivamente, no desde el Mateo griego, pero según los especialistas que han analizado el caso, desde las Armonías Medievales de los Evangelios, principalmente la Armonía de Lieja.

e) Él sabe que ningún especialista acepta la postura Nazarena, según la cual el Shem Tob preserva el original de Mateo.

f) Yo he citado a varios y respetables biblistas que asumen la relación entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja.

g) Él considera que las opiniones de los especialistas valen un carajo, y que yo asumo una postura vacía y sin sentido cuando apelo a ellos.

h) Yo creo que los especialistas saben más del tema que Yosef.

 

Ahora bien: TODA la argumentación de Yosef se basa única y exclusivamente en una lista a la que siempre regresa, sin importar el punto del tema que se esté tratando. Según él, esta lista DEMUESTRA su punto: que el Shem Tob no fue traducido desde el griego, sino que es una copia de un manuscrito en hebreo, que a su vez debió ser también una copia de otro manuscrito en hebreo, y así sucesivamente hasta llegar al original en hebreo de Mateo.

 

¿En qué consiste esta lista?

 

En 28 ejemplos (en realidad 27, debido a que uno es completamente erróneo) en los que se ha detectado una lectura alternativa en hebreo. Según la perspectiva de Yosef, recuperada a su vez de los escritos de su maestro Avdiel Frías, las implicaciones son las siguientes:

 

a) El texto hebreo original fue leído mal o entendido mal por quien hizo la traducción al griego.

b) Al confundir una palabra o un concepto, redacto el texto griego con un contenido distinto.

c) El Shem Tob preserva el hebreo original.

 

Pongo un ejemplo: en Mateo 6:32, el texto griego dice “porque los gentiles buscan todas estas cosas”, mientras que el Shem Tob pone “porque los cuerpos buscan todas estas cosas”.

 

¿De dónde viene la diferencia? Que si nos imaginamos el texto griego en hebreo, “gentiles” se escribe הגוים; Shem Tob, en ese punto, pone הגופים. Entonces, se deduce que el traductor leyó mal “los cuerpos” y puso en el griego “los gentiles”.

 

Esto no puede explicarse al revés, porque las palabras en griego para “cuerpos” y “gentiles” son completamente diferentes. Entonces, en estos 27 casos detectados en donde la diferencia entre el Mateo griego y el Shem Tob se explican por la similitud entre dos lecturas posibles y muy parecidas en el hebreo, demuestran -a gusto de Yosef y similares- que el Shem Tob es la preservación del texto hebreo, y que fue el griego el que se tradujo desde allí.

 

LOS ESPECIALISTAS Y EL SHEM TOB

 

Aquí hay algo que me sorprende en la actitud de Yosef: se comporta como si los especialistas NUNCA hubieran analizado este detalle, tan relativamente fácil de detectar.

 

La realidad es que sí lo han hecho, y resulta que NINGUNO comparte el punto de vista de los Nazarenos. Yosef, en una postura verdaderamente delirante, lo más que logró argumentar fue que los especialistas se conducen con miedo en estos temas para no darle la razón a los seguidores de Yeshúa.

 

Dejando atrás semejante estupidez, paso a explicar la postura de los especialistas: esos 27 casos de lecturas alternativas NO SON TODOS LOS PROBLEMAS filológicos que ofrece el Shem Tob. Y, por regla, un especialista sabe que UNA OPINIÓN OBJETIVA DEBE SURGIR DEL ANÁLISIS DE TODOS los posibles problemas del asunto. De lo contrario, la hipótesis ofrecida no va a soportar el menor análisis.

 

Como sucede en el caso de la lista de Yosef. Me senté a analizarla a detalle, y la cierto es que no soportó el análisis (sin necesidad de contratar a un especialista; yo solo, en la soledad de mi recámara de estudio, pude con el asunto).

 

¿Qué es lo que falla en la perspectiva de Yosef y los Nazarenos?

 

Algo muy simple, en realidad banal, y que es sorprendente que no hayan logrado ver: el hecho de que haya lecturas alternativas NO SIGNIFICA EN AUTOMÁTICO que la lectura correcta es la del Shem Tob. Hay muchas razones por las cuales la lectura correcta podría ser la del Mateo griego.

 

Para explicarme, hay algunas ideas que deben quedar bien claras:

 

a) La discusión no es si el original de Mateo se elaboró en hebreo o en griego; hay suficientes evidencias documentales que apuntan a que se elaboró en hebreo (o arameo), y de ello se deduce que el griego es una traducción. Pese a que Yosef suele mencionar ese punto como si nos estuviera iluminando con algo nunca admitido por los especialistas miedosos, la pueril realidad es que todos los especialistas están conscientes de esto, y aceptan sin reparo el dato: el original de Mateo NO SE ESCRIBIÓ EN GRIEGO. Pero repito: eso NO ES lo que está en debate.

b) El debate es distinto: se trata de decidir SI EL SHEM TOB ES LA PRESERVACIÓN DE ESE ORIGINAL en hebreo, o cabe la posibilidad de que sólo sea una traducción medieval desde cualquier idioma al hebreo.

 

Tomando en cuenta lo anterior, la inmediatez con la que los Nazarenos concluyen que las lecturas del Shem Tob son las originales se desmorona por un razonamiento fácil. Lo podemos resumir en dos alternativas:

 

a) En la primera, sucede lo que afirman los Nazarenos: el original en hebreo es mal leído, y el traductor al griego escribe algo distinto que, por lo tanto, pasa a todos los manuscritos en griego posteriores; en el otro extremo, los judíos que preservan el texto original conservan las lecturas correctas, hasta que Shem Tob ben Itzjak ben Shaprut incluye el evangelio en su obra Even Boán, en 1380.

b) En la segunda, sucede lo contrario: el Mateo hebreo original es traducido correctamente al griego, y por lo tanto el Mateo griego preserva las lecturas correctas; en algún momento durante un período de más de mil años, alguien retraduce el texto griego al hebreo, y un copista posterior se equivoca al hacer su copia, haciendo una mala lectura del hebreo retraducido del griego, y produciendo una nueva variante con la lectura inexacta; de copia en copia, estas variantes inexactas llegan al manuscrito de Shem Tob.

 

Si entre el posible Mateo original en hebreo y el manuscrito de Shem Tob no hubiera demasiado tiempo de diferencia, esta última hipótesis sería difícil. Pero resulta que hay alrededor de 1300 años, por lo que, guste o no, es una posibilidad, y los verdaderos especialistas saben que siempre tienen que considerar TODAS las posibilidades.

 

Hay una tercera, todavía más complicada:

 

El Mateo hebreo original no fue traducido sólo una vez directamente al griego, sino varias veces. La mayoría de ellas al griego, pero no se puede descartar la posibilidad de que también se haya traducido directamente al arameo y al latín. En este caso, pudieron darse mezclas de los dos anteriores: traductores que se equivocaron al leer el hebreo, o retraducciones desde el griego, arameo, latín, copto, eslavo, o lo que gusten, hacia el hebreo, donde un copista de segunda generación (en adelante) pudo cometer la lectura erróneo y filtrar una variante incorrecta.

 

En TRECE SIGLOS, todo esto es posible.

 

Por eso, un especialista primero se sienta a analizar TODAS las aristas del asunto, y no se queda nada más con 27 ejemplos para intentar ofrecer una conclusión absoluta y definitiva. Menos aún, si dicha conclusión es tan arbitraria como suponer en automático que las lecturas correctas deben ser las del hebreo.

 

Y es que hay varias razones para poner bajo un severo cuestionamiento semejante criterio. Vamos a revisar los 27 ejemplos de la lista de Yosef, para identificar en cuáles funciona su razonamiento y en cuáles no, organizándolos en cinco diferentes tipos de caso.

 

PRIMER CASO: DIFERENCIAS QUE NO NOS PERMITEN IDENTIFICAR EL ORIGINAL

 

En estos casos, ciertamente se puede detectar una lectura paralela que pudo surgir de una diferencia ortográfica en hebreo, pero NO EXISTEN elementos para decidir que la versión del Shem Tob, FORZOSAMENTE, TENGA QUE SER LA LECTURA CORRECTA.

 

En realidad, son casos que se pueden reducir a una mera coincidencia, porque la lectura en el griego es tan lógica como la lectura alternativa en hebreo (de hecho, el significado o sentido de la frase ni siquiera cambia), por lo que no es posible DETERMINAR que la diferencia se origina en una mala lectura del original, con la consecuente traducción errónea.

 

Los Netzaritas apelan a que esto es una prueba de que el Shem Tob preserva la lectura original, pero su única base es la idea PRECONCEBIDA de que si el original de Mateo estuvo en hebreo, entonces el Shem Tob TIENE QUE SER ese original, o lo más parecido a él.

 

Pero veamos los casos, nueve en total, que resultan completamente neutros y, por lo tanto, incapaces de ofrecernos una conclusión definitiva.

 

a) Mateo 7:4

 

En griego: “Déjame (התר) sacar la paja”

Shem Tob: “Espera (כתר) a que saque la paja”

 

Las dos lecturas son lógicas. No existe NINGUNA razón para suponer una más lógica que la otra.

 

b) Mateo 7:6

 

En griego: “No deis lo que es santo (אשר קדש) a los perros”

Shem Tob: “No deis la carne santa (בשר קדש) a los perros”

 

Otra vez, un caso donde las dos lecturas son lógicas. En griego, la lógica se sustenta en que la siguiente frase dice “ni vuestras perlas a los cerdos”, mientras que en Shem Tob sólo dice “ni lo vuestro a los cerdos”. Sin embargo, no hay modo de decidir de manera absoluta cuál sea el original.

 

c) Mateo 11:8

 

En griego: “¿O qué salistéis a ver? ¿Un hombre cubierto de vestiduras finas (רכים)?

Shem Tob: “¿O qué salistés a ver? ¿Ustedes piensan que Yojanan fue un hombre vestido con ropa noble (רבים)?”

 

En realidad, la diferencia interesante es la redacción, no si el texto original dijo “finas” o “nobles”. Respecto a eso, cualquiera de las dos versiones es igualmente viable. No hay modo objetivo de decidir que la correcta es la de Shem Tob.

 

d) Mateo 18:30

 

En griego: “fue y lo echó (וישליכהו) en la cárcel”

Shem Tob: “fue y lo llevó (ויוליכהו) a la cárcel”

 

Imposible saber cuál es la lectura original. Las dos son igualmente coherentes.

 

e) Mateo 22:23

 

En griego: “Aquél día se le acercaron (קרבו) los Saduceos”

Shem Tob: “Aquél día le salieron al encuentro (קראו) los Saduceos”

 

Idem. No hay absolutamente nada que nos obligue a decidir cuál es la original.

 

f) Mateo 23:37

 

En griego: “y apedreas (ימסקלת) a los que te son enviados”

Shem Tob: “y expulsas (ימסלקת) a los que te son enviados”

 

Las dos lecturas son lógicas. Imposible determinar cuál es la original.

 

g) Mateo 24:6

 

En griego: “Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os alarméis” (תבהלו)

Shem Tob: “Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os llenen de vanas esperanzas” (תהבלו)

 

La versión del griego parecería más lógica, pero la referencia inmediata anterior (versículo 5) de que vendrán falsos Cristos hace que cualquiera de las dos lecturas sean coherentes con el contexto. Imposible determinar cuál es la original.

 

h) Mateo 25:33

 

En griego: “Y pondrá (והציב) las ovejas a su derecha”

Shem Tob: “Y colocará (ויציג) las ovejas a su derecha”

 

Una absoluta ociosidad. El sentido de la frase no se altera en lo mínimo. Imposible decidir cuál sería la lectura original.

 

i) Mateo 26:53

 

En griego: “¿Acaso piensas que no puedo rogar a mi Padre…?” (לפגוע באבי)

Shem Tob: “¿Acaso piensas que no puedo enfrentar a mis enemigos…?” (לפגוע באויבי)

 

Las dos lecturas son perfectamente lógicas en el contexto del arresto de Yeshúa. Imposible determinar cuál es la original.

 

Como hemos visto, la ambigüedad en estos casos (surgida del hecho de que el sentido no se altera en ninguno de los casos) no nos permite decidir cuál sea la versión original. Ni siquiera es posible afirmar que fueron “errores” en la traducción. Pueden ser simples coincidencias.

 

SEGUNDO CASO: DIFERENCIAS EN LAS QUE LA LECTURA GRIEGA ES MÁS LÓGICA

 

El hecho de que se pueda detectar una lectura alternativa en hebreo no significa que esta sea la original, y que la lectura en griego automáticamente deba ser considerada como consecuencia de un error de traducción.

 

En los siguientes once casos, la lectura en griego RESULTA MÁS LÓGICA que la alternativa del Shem Tob, por lo que no se pueden usar como argumento para asegurar que el griego se tradujo desde el hebreo.

 

a) Mateo 3:11

 

En griego: “Porque ciertamente yo los bautizo en agua (בימי) para arrepentimiento…”

Shem Tob: “Porque ciertamente yo los bautizo en días (במים) de arrepentimiento…”

 

¿Cuál es la versión correcta? En realidad, las dos son razonablemente lógicas. Sin embargo, la griega tiene una ventaja: en la literatura apocalíptica de la época, preservada en Qumrán, se habla específicamente de la inmersión en agua como expresión de arrepentimiento: “Su carne será pura cuando su alma se someta a todos los preceptos de D-os. Sólo después será bañado en las aguas lustrales y será santificado por LAS AGUAS DEL ARREPENTIMIENTO…” (Regla de la Comunidad de Qumrán IQS, IV).

 

b) Mateo 5:4

 

En griego: “Bienaventurados los que lloran” (הבוכים)

Shem Tob: “Bienaventurados los que esperan” (החוכים)

 

¿Cuál es la versión correcta? Por lógica, TENDRÍA QUE SER LA DEL GRIEGO, porque la frase que sigue es “porque serán confortados”. Es más lógico prometer consuelo a quienes lloran que a quienes esperan.

 

c) Mateo 6:6

 

En griego: “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento” (משכן)

Shem Tob: “Pero tú, cuando ores, ve a tu lecho” (משכב)

 

Lo mismo: la versión más coherente es la griega, porque la frase inmediata es “cierra las puertas detrás de ti”, y es un hecho demostrado por la experiencia que los aposentos tienen puertas, pero los lechos no.

 

d) Mateo 7:11

 

En griego: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis (תבינו) dar buenas dádivas”

Shem Tob: “Pues si vosotros, siendo malos, vienen (תבואו) a dar buenas dádivas”

 

Muy forzado el caso, porque el error de lectura implica dos letras bastante distintas (Yod-Nun por Vav-Alef). En realidad, es más lógica la lectura en griego.

 

e) Mateo 7:29

 

En griego: “les enseñaba con autoridad, y no como (כאשר) los escribas (GRAMATEIS)”

Shem Tob: “les enseñaba con autoridad, y no como el resto (כשאר) de los sabios (JAJAMIM)”

 

Otra vez, ambas frases son lógicas en su contexto. Sin embargo, hay un detalle que hace más lógica la frase en griego: supongamos que el original es el de Shem Tob, y dice “y no como el resto de los sabios”. El traductor al griego confunde las palabras y pone “y no como…”. ¿Por qué habría de cambiar “sabios” (JAJAMIM) por “escribas” (SOFRIM)? No tiene sentido. En cambio, si el original dice “como los escribas”, el traductor al hebreo debió preservarlo así; un copista posterior pudo confundirse al copiar el texto, y leer “como el resto de los escribas”. Sabiendo que Yeshúa NUNCA ES PRESENTADO COMO UN ESCRIBA, simplemente sustituyó “escribas” por “sabios”, sospechando que estaba haciendo una corrección. Entonces, si pensamos en un original en hebreo mal traducido al griego, tenemos una alteración sin sentido (“sabios” por “escribas”). Si pensamos en un original griego traducido al hebreo, tenemos una corrección razonable (“escribas” por “sabios”) en función de un error de lectura (“como el resto” en vez de “como”) por un copista posterior.

 

f) Mateo 8:26

 

En griego: “¿Por qué temen (תיראו), hombres de poca fe?”

Shem Tob: “¿Por qué miran (תראו), hombres de poca fe?

 

La lectura de Shem Tob no tiene mucho sentido. El relato cuenta cómo los discípulos estaban aterrados ante una tormenta, al punto que en el versículo anterior le dicen “¡Señor! ¡Sálvanos porque morimos!”. La versión del griego es perfectamente coherente con esta situación. La del Shem Tob no.

 

g) Mateo 9:34

 

En griego: “Por el príncipe (בשר) de los demonios echa fuera demonios”

Shem Tob: “En el nombre (בשם) de los demonios echa fuera demonios”

 

Ambas son lógicas, pero el griego tiene una ventaja: el uso del plural y singular en Shem Tob no es coherente. La frase lógica debía ser “por LOS NOMBRES de LOS DEMONIOS”, o incluso “en EL NOMBRE del príncipe de los demonios”, pero no “en el nombre de los demonios”. La inconsistencia se refuerza en que el relato no sugiere que Yeshúa haya pronunciado ningún nombre para ejecutar un milagro. En cambio, la idea de “por el príncipe de los demonios” es perfectamente lógica en su relación entre un singular y un plural.

 

h) Mateo 10:37

 

En griego: “El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí (אינו ראוי לי)”

Shem Tob: “El que ama a padre o madre más que a mí, no soy conveniente para él (איני ראוי לו)”

 

La traducción presentada aquí es incorrecta, y me atrevo a decir que manipulada. El hebreo איני ראוי לו se traduce como “no soy digno de él”, no como “no soy conveniente para él”. Alterar ese detalle es para amortiguar el hecho de que, por mucho, la lectura más lógica es la del texto en griego: el que no está a la altura del compromiso, no es digno de seguir a Yeshúa.

 

i) Mateo 11:5

 

En griego: “los pobres reciben las buenas nuevas” (מתבשרים)

Shem Tob: “los pobres son absueltos” (מתפשרים)

 

Este pasaje cita Isaías 61:1, que dice “…me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos…” y más adelante agrega “…libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel…”. 

 

La primera razón por la cual Shem Tob está en desventaja es que fusiona las dos ideas al anunciar “libertad” para los “pobres”. En ese caso, ha sustituido “buenas nuevas” por “libertad”, o más seguramente, “abatidos” por “pobres”. Ninguno de los casos tiene sentido.

 

Probablemente, los partidarios del Shem Tob se basan en que el original en hebreo no dice “buenas nuevas”; simplemente, dice “predicar a los abatidos”. Pero eso no representa ninguna duda: la especificación de “buenas nuevas” está tomada de la Septuaginta, que agrega la palabra EVANGELISASTAI, por lo que resulta totalmente improcedente suponer que la diferencia se deriva de un error de traducción por parte del autor del Mateo griego. Se deriva de la Septuaginta.

 

En contraparte, NO SE PUEDE DECIR que Shem Tob tome su rasgo característico (“los pobres son absueltos”) del Texto Hebreo del Tanaj. Isaías, para decir “libertad a los cautivos” usa לִשְׁבוּיִם דְּרוֹר, mientras que Shem Tob, para mencionar la “absolución” de los pobres usa מתפשרים. Es claro que NO HAY UNA RELACIÓN ENTRE SHEM TOB Y LA BIBLIA HEBREA. Por ello, en este caso sí es posible determinar que el error de lectura aparece en Shem Tob, que INVENTA UNA FRASE O IDEA QUE NO EXISTE EN LA BIBLIA HEBREA, mientras que el Mateo griego reproduce correctamente una idea que SÍ ESTÁ PRESENTE EN LA SEPTUAGINTA.

 

j) Mateo 11:13

 

En griego: “Porque todos los profetas y la Ley profetizaron hasta (עד) Juan”

Shem Tob: “Porque todos los profetas y la Torá hablaron acerca de (על) Yojanan”

 

Las dos frases son lógicas por sí mismas, pero la del Shem Tob tiene un inconveniente externo: en el siguiente versículo, Yeshúa menciona que Yojanan es el Elías prometido. Ahora bien: el ÚNICO libro que aborda eso es Malaquías, por lo que es COMPLETAMENTE INEXACTO que TODA LA TORÁ Y LOS PROFETAS hablaran de Yojanan. En realidad, SÓLO MALAQUÍAS lo habría hecho según la lógica de Mateo. Por lo tanto, aunque la idea es lógica, Shem Tob contiene un dato INEXACTO, por lo que es más probable que la lectura original sea la del griego.

 

k) Mateo 28:6

 

En griego: “Venid, ved el lugar donde yacía (מעד) el Señor”

Shem Tob: “Venid, ved el lugar donde se levantó (עמד) el Señor”

 

Aunque las dos lecturas son lógicas, la lectura en griego tiene más sentido porque las mujeres esperaban encontrar el cuerpo inerte de Yeshúa (es decir, “el lugar donde yacía” el cuerpo).

 

En estos once casos, la evidencia nos indica que la lectura del Mateo griego tiene más posibilidades de ser la original. Esto significa dos cosas: o bien el texto en griego fue traducido al hebreo y un copista posterior cometió los errores de lectura, o bien el texto hebreo fue obtenido de fuentes diferentes al griego donde ya se habían cometido los errores a la hora de traducir (fuentes que podrían ser arameas o latinas). Más adelante explicaremos por qué la segunda opción es la más probable.

 

Por el momento, también hay que señalar que entre los nueve casos iniciales y estos once, llevamos 20 en total, lo que reduce la lista de Yosef a apenas SIETE CASOS que podrían servir para demostrar que el Shem Tob conserva las lecturas originales. Pero la lista se va a seguir reduciendo.

 

TERCER CASO: SEÑALAMIENTOS FALACES O EQUIVOCADOS

 

Hay lecturas alternativas en hebreo que son una absoluta ociosidad, o surgen de un señalamiento falaz, generalmente porque la lista de Yosef cita inexactamente al Mateo griego o al Mateo hebreo. En este caso, lo que se vislumbra es o bien la ineptitud de quien se sentó a hacer esta lista (porque no pudo hacer el trabajo correctamente), o bien su deshonestidad intelectual (porque manipuló la información). Son cinco casos en total.

 

a) Mateo 8:21

 

En griego: “Otro (אחר) de sus discípulos”

Shem Tob: “Uno (אחד) de sus discípulos”

 

En el Shem Tob, “uno de sus discípulos” no está escrito con אחד, sino וא׳ מתלמדיו . Es evidente, entonces, que la diferencia no viene de una lectura equivocada en el texto hebreo a la hora de traducirlo al griego, sino de un error -voluntario o no- del que preparó esta lista.

 

b) Mateo 11:28

 

En griego: “Venid a mí (אלי) todos los que estéis trabajados y cansados”

Shem Tob: “Vayan a Él (אליו) todos los que estéis trabajados y cansados”

 

George Howard traduce בואו אליו como “venid a mí”. Suponer que debe traducirse “Vayan a Él” surge de un prejuicio teológico muy arraigado en los Netzaritas, obstinados con eliminar cualquier indicio descarado de Cristianismo. Sin embargo, la traducción de Howard -la que sirvió como punto de referencia a todos los enamorados del Shem Tob- contradice al autor de esta lista, 

 

c) Mateo 13:48

 

En griego: “y lo malo lo echan al mar (לחוף)”

Shem Tob: “y lo malo lo echan afuera (לחוץ)”

 

Otro caso falaz. El texto griego de Mateo dice “y lo malo lo echan afuera”, exactamente igual que en Shem Tob. No sé de dónde se sacaron este caso.

 

d) Mateo 26:23

 

En griego: “El que mete la mano conmigo en el plato, ese me traicionará” (ימסרני)

Shem Tob: “El que mete la mano conmigo en el plato, ese me venderá” (ימכרני)

 

Falaz. El griego παραδώσει no se traduce como “me venderá” (tal y como el autor de esta lista quiere hacernos creer), sino como “me entregará en las manos de otro”, lo que puede ser un equivalente claro de “traicionará”. Generalmente, es traducido como “me entregará”. De todos modos, las dos lecturas tienen sentido si tomamos en cuenta que en el párrafo anterior, Judas ofrece ENTREGAR a Yeshúa por 30 piezas de plata. En el mejor de los casos, es imposible determinar cuál es la lectura original.

 

e) Mateo 26:30

 

En griego: “Y cuando cantaron (וישרו) el himno, salieron al Monte de los Olivos”

Shem Tob: “Y cuando retornaron (וישבו), salieron al Monte de los Olivos”

 

Falaz. Shem Tob no dice eso. De acuerdo a la traducción de George Howard, Shem Tob sólo dice “Y salieron al Monte de los Olivos”, en hebreo, וילכו ויצאו להר הזתים. En realidad, la diferencia es que el griego menciona que antes de salir al Monte cantaron un Himno. Las dos lecturas son lógicas. Imposible determinar cuál es la original.

 

En estos cinco casos, el error no está en una lectura inexacta del traductor (sin importar de qué idioma a qué idioma tradujo), sino en una lectura inexacta del autor de la lista. O peor aún: en un intento por manipular los datos.

 

Con estos, van un total de 25 casos descartados como prueba de que el Shem Tob sea la preservación de un original en hebreo. Y todavía vamos a quitar uno más, estrictamente falaz -deberíamos haberlo incluido en este bloque- pero que, por su gravedad, merece consideración aparte.

 

CUARTO CASO: LA CITA DEL SHEMÁ

 

En Mateo 22:37 se cita el segundo párrafo del Shemá, y es un hecho que hay un error en el Mateo griego. El texto en hebreo dice “con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. El Mateo griego dice “con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”. El Shem Tob no cae en ese error, pero eso no siginifica que haya un error de traducción desde el pretendido original hebreo a la versión en griego. Según el autor de la lista de Yosef, la diferencia es esta:

 

Mateo 22:37

 

En griego: “con toda tu mente” (מדעך)

Shem Tob: “con toda tu fuerza” (מאדך)

 

¿Qué es lo que nos obliga a descartar que el error se deba a una lectura incorrecta del hebreo? En principio, que en el hebreo antiguo NO SE USA el concepto de “mente”. Las pocas veces que en la Biblia Hebrea se quiere hacer referencia a la “mente”, se usa la palabra “riñón”. La palabra דעה, “mente”, es propia del hebreo moderno.

 

Entonces, no necesariamente se tendría que asumir que el Shem Tob preservó el texto correcto original. Simplemente, pudo suceder que el autor del Shem Tob se topó con este error Y LO CORRIGIÓ.

 

Pero la realidad es que ni siquiera hay que especular. Lo que sucede en este punto es, más bien, un caso donde no nos queda más alternativa que asumir una descarada y voluntaria intención de manipular la información, por parte del autor de la lista de Yosef. La verdades que el Shem Tob NI SIQUIERA DICE ESO.

 

El texto real del manuscrito Shem Tob es el siguiente: “Y les dijo: amarás al Señor con todo tu corazón”. En hebreo, אמר לו ואהבת את ה״ אלקיך בכל לבבך וכו. Shem Tob NO MENCIONA “con toda tu alma y con toda tu fuerza”.

 

La gravedad de este caso es que estamos hablando de un versículo trascendental para la tradición judía, ya que es el segúndo párrafo del Shemá. De hecho, esa es la razón por la que el autor del Shem Tob habría corregido el error en el griego, porque se estaba citando incorrectamente un verso de la Torá. Entonces, sorprende que el autor de la lista de Yosef se haya comportado tan ingenuamente al pensar que su manipulación podría pasar desapercibida.

 

Lamentablemente, su descaro ha sido demasiado fácil de detectar, y su deshonestidad intelectual ha quedado expuesta. Con esto, hemos ya descartado 26 de 27 supuestas pruebas.

 

QUINTO CASO: DIFERENCIAS EN LAS QUE ES MÁS LÓGICA LA LECTURA DE SHEM TOB

 

Este es el único caso donde la lectura del Shem Tob se antoja más razonable que la del texto en griego.

 

Mateo 6:32

 

En griego: “Porque los gentiles (הגוים) buscan todas estas cosas”

Shem Tob: “Porque los cuerpos (הגופים) buscan todas estas cosas”

 

Sin embargo, hay un detalle que señalar: la lectura en griega no es ilógica. Es bastante coherente. Entonces, por mucho que la lectura del Shem Tob parezca más adecuada, no se trata de un argumento determinante para “demostrar” las pretenciones de los Nazarenos.

 

Esa es la lista que nos ofreció Yosef ben Levi, una lista que -en términos simples- no demuestra nada, salvo una injustificable incapacidad de los Nazarenos para analizar la información.

 

Y lo verdaderamente criticable es esto: el Shem Tob tiene más características especiales, y también deben ser analizadas. Vamos a ver algunos ejemplos de estas.

 

SEXTO CASO: PARALELISMOS ENTRE EL SHEM TOB, EL EVANGELIO DE TOMÁS Y LA ARMONÍA DE LIEJA

 

Este es un punto que, a lo largo del debate, Yosef nunca entendió. Me reclamó que cómo era posible creer que el Shem Tob fuera una copia del Evangelio Gnóstico de Tomás o de la Armonía de Lieja, evidenciando que el tema le quedó demasiado grande, porque no conozco a nadie que, en sus cinco sentidos, haya dicho semejante aberración.

 

Yosef se confundió con un tema abordado por William Petersen y George Howard, en el que se analizan las SIMILITUDES (que de ningún modo se deberían entender como “copias”) que hay entre el Shem Tob y el Evangelio Gnóstico de Tomás.

 

De hecho, Yosef debería tener mucho aprecio por este punto, porque -en realidad- es en el que se basan los que defienden que el Shem Tob, de uno u otro modo, refleja un tipo de variante textual MUY ANTIGUA, ubicable en el siglo III. La lógica es la que sigue: debido a que el Evangelio de Tomás fue un texto proscrito por la Iglesia en occidente, dejó de circular en el siglo III, a más tardar el IV. Por lo tanto, encontrarnos con ciertas variantes en donde una versión de Mateo (el Shem Tob en este caso) es SIMILAR a Tomás, evidencia que son variantes que debieron surgir en el siglo III -a más tardar-, porque después de ello fueron puestas fuera de circulación.

 

¿A qué nos referimos con esas “similitudes”?

 

Por ejemplo: En Mateo 13:48, donde el griego nos dice que “… la sacan a la orilla, y sentados, recogen lo bueno en cestas…”. El Shem Tob agrega “… los pescadores recogen lo bueno en cestas…”. Esta parábola de la red también aparece en el Evangelio Gnóstico de Tomás y, curiosamente, hace un añadido casi idéntico, poniendo “… el pescador recoge lo bueno en cestas…”.

 

Este tipo de rasgos representa una mejor prueba de la antigüedad del Shem Tob que la lista que nos ofreció Yosef. En primer lugar, porque de los 27 versículos ofrecidos por Yosef, apenas UNO cumple con los requisitos para ser tomado en cuenta, sin que de todos modos ofrezca un argumento contundenten. En cambio, en este tipo de detalles observamos que el Shem Tob preserva rasgos que dejaron de circular en occidente hacia el siglo III.

 

Por eso, estos detalles SÍ SON TOMADOS EN CUENTA POR LOS ESPECIALISTAS, mientras que la lista que nos ofreció Yosef LES RESULTA IRRELEVANTE.

 

Ahora bien: muchas de las similitudes con el Evangelio Gnóstico de Tomás han sido cuestionadas por otros especialistas, que han señalado que, en realidad, la similitud no es con Tomás, sino con la Armonía de Lieja.

 

Por ejemplo, en este caso de Mateo 13:48, Shem Tob se diferencia del griego en que pone “los pescadores recogen…”. Lo mismo Tomás, que pone “el pescador recoge…”. Pero la Armonía de Lieja pone “los pescadores recogen…”, exactamente igual que el Shem Tob. Entonces, vamos por partes.

 

¿Qué es la Armonía de Lieja?

 

Una “Armonía” es un trabajo en donde se fusionan (armonizan) los cuatro evangelios. La primera en escribirse fue el llamado Diatesarón de Taciano (hacia el año 165), en arameo siriaco. Se trata de un asunto complicado, porque el evangelio de Juan describe la vida de Jesús de Nazaret de un modo muy distinto a Mateo, Marcos y Lucas (empezando por el hecho de que en Juan el relato se extiende a tres años; en los otros, a unos ocho o nueve meses). Entonces, primero hay que seleccionar el orden de los relatos; luego, en los relatos que aparecen en dos o más evangelios, escoger cuál va a servir como base; finalmente, seleccionar los elementos de los otros relatos con los que se va a completar el relato base. El resultado es, literalmente, un texto NUEVO en donde se integran todos los textos previos (técnicamente, una RECENSIÓN).

 

Durante la Edad Media se elaboraron muchas Armonías, la mayoría de ellas en lenguas vernáculas. Pero hay un detalle extra, sumamente interesante, que es lo que hace que el tema de las Armonías venga a importar en el asunto del Shem Tob: la mayoría de las Armonías medievales NO USARON COMO PUNTO DE PARTIDA LOS EVANGELIOS EN GRIEGO.

 

Debido a que siempre se tomó como referente al Diatersarón de Taciano, con mucha frecuencia los autores medievales de estas Armonías se basaron en las versiones de los evangelios conocidas como Vetus Syra, que son las elaboradas en arameo entre los siglos III y IV. También usaron las del Vetus Latina, elaboradas hasta antes del año 382.

 

Es un dato importante, porque muchos de los manuscritos del Vetus Syra y el Vetus Latina tienen diferencias trascendentales con los manuscritos griegos.

 

La Armonía de Lieja se elaboró en Bélgica el siglo XIII en una variante dialectal del Holandés, el Lingburgués. A los especialistas que han analizado el tema del Shem Tob les ha llamado la atención que muchas de las supuestas similitudes entre el Shem Tob y el Evangelio Gnóstico de Tomás, en realidad son similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja.

 

Por ejemplo, en el caso que ya mencionamos de Mateo 13:48, donde en la parábola de la red Shem Tob agrega la palabra “los pescadores…”, Tomás agrega “el pescador…”. Hay una diferencia de número (plural y singular, respectivamente). La Armonía de Lieja dice “los pescadores…”. Entonces, la similitud del Shem Tob no es con Tomá, sino con la Armonía de Lieja.

 

Y están estos otros casos:

 

Mateo 13:48

 

Es el mismo versículo. Donde el griego dice que los pescadores “escogen”, el Shem Tob y Tomás ponen “cultivan”. La Armonía de Lieja también.

 

Mateo 7:3

 

El Mateo griego pone, literalmente, “¿Por qué te das cuenta de la paja en el ojo ajeno, pero no te das cuenta de la viga en tu ojo?” Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja sustituyen las dos veces “dar cuenta” por “ver”.

 

Mateo 5:14

 

Donde el griego pone “una ciudad que esta construida encima de una colina”, Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja ponen “está colocada”.

 

Mateo 5:15

 

En este versículo, Shem Tob, Tomás y la Armonía de Lieja agregan las palabras “en un lugar oculto”, que no existen en el Mateo griego.

 

¿Por qué son importantes estas similitudes?

 

Como habíamos señalado, el hecho de que Shem Tob tenga rasgos similares al Evangelio de Tomás, sugiere que el Shem Tob conserva variantes textuales muy antiguas (recuérdese que el Evangelio de Tomás dejó de circular en occidente en el siglo III). De hecho, estos rasgos -y no la inútil lista ofrecida por Yosef- son los que daban uno de los mejores argumentos para suponer que el manuscrito de Shem Tob preservaba una versión muy antigua de Mateo.

 

Pero las cosas cambian al corroborar que las similitudes entre Shem Tob y Tomás también aplican a la Armonía de Lieja, porque de esta última sabemos -desde hace siglos- que preserva muchos rasgos antiguos (de los siglos II y III) que no son parte del texto griego. Entonces, el hecho de que la Armonía de Lieja haya sido elaborada un siglo antes de que Shem Tob ben Itjzak ben Shabrut haya incluido una versión en hebreo de Mateo en su obra Even Boán, abre la posibilidad de que su Mateo Hebreo haya COPIADO esos rasgos distintivos de la Armonía de Lieja, y no de una supuesta preservación del texto original de Mateo.

 

Siguiendo esta línea de investigación, los especialistas han detectado otras singularidades en el Shem Tob donde, nuevamente, evidencia una similitud sospechosa con la Armonía de Lieja. Veamos algunos ejemplos.

 

SHEM TOB Y LA ARMONÍA DE LIEJA

 

Mateo 3:10

 

Aquí sucede algo muy interesante: en el texto del Mateo Hebreo aparece una frase que, en realidad, pertenece a Lucas 3:10. El Mateo griego sólo dice: “Ya el hacha está puesta en la raíz del árbol; aquel que no produce buenos frutos será cortado y quemado en el fuego”. Pero en el Shem Tob se agrega un versículo de Lucas (3:10): “La gente le pregunto: entonces, ¿qué debemos hacer? Juan les contestó: el que tiene dos prendas, dé al que no tiene ninguna”.

 

No es un rasgo que sorprenda, porque esta misma situación la encontramos en las Armonías árabes y persas (similares a la de Lieja), en el Códice Fuldensis (latín), en el Códice Sangallensis (antiguo Alto Alemán), y en la Armonía de Toscana.

 

¿Acaso significa que el autor del Shem Tob tuvo acceso a alguno de estos extraños documentos? No necesariamente. Curiosamente, esta variante también aparece en la Armonía de Lieja, y es bien sabido que los autores de las Armonías Medievales con mucha frecuencia revisaron y usaron otras Armonías, de tal modo que los especialistas han detectado una gran cantidad de rasgos característicos QUE NO EXISTEN EN LOS EVANGELIOS EN GRIEGO, pero que aparecen en dos o más Armonías Medievales.

 

Por eso resulta tan significativo que también aparezcan algunos de estos rasgos en el Shem Tob. De entrada, evidencia que esta versión de Mateo en hebreo se elaboró a partir de las Armonías Medievales, y el hecho de que siempre salga a relucir la Armonía de Lieja, sugiere convincentemente que esta fue la que tuvo a la mano el autor del Mateo Hebreo que conocemos como Shem Tob.

 

Hay algo más que mencionar de este detalle: ¿cómo puede llegar un versículo de Lucas a una versión de Mateo (sin importar en qué idioma esté)? Los defensores del Shem Tob han ofrecido una respuesta pésima a este asunto: suponen que el original de Mateo tenía esta frase, y de algún modo los copistas cristianos la trasladaron a Lucas. Eso no tiene sentido, porque no se hizo sólo una traducción del supuesto Mateo hebreo original. Entonces, TODOS los copistas que hicieron TODAS las traducciones teníasn que haber cometido EXACTAMENTE EL MISMO ERROR, porque resulta que en TODAS las versiones en otros idiomas -griego, latín, arameo, eslavo, copto, etc.-, ese versículo aparece en Lucas y no en Mateo.

 

La respuesta es más simple: como explicamos previamente, en una Armonía SE FUSIONAN los cuatro evangelios, y por eso un versículo de Lucas aparece después de uno de Mateo. Claro, no todas las Armonías son idénticas. Por eso hemos señalado aquellas en las que la colocación de Mateo 3:10 y Lucas 3:10 es la misma (otras distribuyeron el material de manera distinta).

 

¿Qué fue lo que sucedió? Que alguien, al momento de intentar recuperar el material exclusivo de Mateo desde la Armonía de Lieja, falló en este punto y filtró una frase que, en realidad, corresponde a Lucas. Un error muy comprensible si se entiende que no es fácil recuperar el texto de un evangelio desde una Armonía.

 

Mateo 7:16

 

El Shem Tob y la Armonía de Lieja sustituyen la palabra “obras” por “frutos”. Esto también sucede en la llamada Versión de Georgia.

 

Mateo 8:1

 

Shem Tob, la Armonía de Lieja, la Armonía de Toscana, la Armonía de Venecia y la Vulgata Latina sustituyen “Jesús” por “él”.

 

Además, Shem Tob y la Armonía de Lieja sustituyen “multitud” por “multitudes”, y eso lo encontramos en el manuscrito griego MS 33, y en el manuscrito latino MS h (parte del Vetus Latina).

 

Mateo 9:23

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan la palabra “llanto” (que corresponde a Marcos 5:38 y Lucas 8:52). En esto son idénticos a las Armonías Persas, Árabes, de Venecia, de Toscana, de Zurich (en alemán) y la llamada Pepsyan (en inglés), y a los Códices Fuldensis y Sangallensis.

 

Mateo 12:1

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan las palabras “aplastarlos entre sus manos” (tomadas de Lucas 6:1), y ese añadido también aparece en el Vetus Latina (Msc) y en el Siriaco Curetoniano (SyrC), así como en las Armonías Árbaes, Persas, de Venecia, de Toscana, Pspysian, y los Códices Fuldensis y Sangallensis.

 

Mateo 22:4

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja ponen “aves” en vez de “becerros engordados”. Dicha sustitución también aparece en el Vetus Latina (MSS ff1aurL), en la Vulgata, en los Códices Fuldensis y Sangallensis, así como en las Armonías de Venecia y Toscana.

 

Mateo 24:31

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan “y con un gran grito” después de “con trompeta”, y esa misma interpolación aparece en muchos manuscritos griegos, el Vetus Latina, la Vulgata, los Códices Fuldensis y Sangallensis, y en la Armonía de Toscana.

 

Mateo 25:1

 

Shem Tob y la Armonía de Lieja agregan “y una novia” después de “novio”. La interpolación también se encuentra en los Códices Fuldensis y Sangallensis, y en la Armonía de Toscana.

 

Mateo 25:6

 

En el griego leemos: “… a media noche hubo un grito…”; el Shem Tob dice “… a media noche se escuchó una voz…”; la Armonía de Lieja dice “… a media noche vino un grito y una voz que dijo esto…”

 

Mateo 26:2

 

En griego se lee “… y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado…”, pero Shem Tob pone “… y el Hijo del Hombre será entregado en la mano de los judíos…”; la Armonía de Lieja pone “… y el Hijo del Hombre será entregado a los judíos…”.

 

Este rasgo aparece en otras Armonías que, según sabemos sin lugar a duda, fueron hechas a partir de la Armonía de Lieja: las Armonías de Stuttgart y La Haya, pero también en otra Armonía emparentada con la de Lieja, que es la Armonía de Zurich.

 

Algo más: es evidente el tono ANTI-JUDÍO de esta frase, donde no sólo se menciona a los judíos como un grupo ajeno (prácticamente como si Jesús mismo no lo fuera), y en un tono en el que se les hace responsables de cualquier cosa que le pueda suceder a Jesús. Por ello, los especialistas asumen que el texto de Mateo que se elaboró a partir de la Armonía de Lieja (y que luego llegó a manos de Shem Tob ben Itzjak) fue elaborado por NO JUDÍOS, o -en su defecto- por JUDÍOS CONVESOS AL CRISTIANISMO.

 

Con ello, se descarta que el Shem Tob sea el Evangelio de Mateo original preservado por judíos.

 

Estos son apenas algunos ejemplos. George Howard calculó que este tipo de similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja, que encuentran similitud con otras Armonías u otros manuscritos -especialmente del Vetus Syra y el Vetus Latina- son ALREDEDOR DE MIL (y se le ha criticado que fue demasiado conservador en su cálculo; hoy en día se sabe que son alrededor de 1,500).

 

Sin embargo, se han detectado alrededor de 200 casos en los que las similitudes entre el Shem Tob y la Armonía de Lieja NO TIENEN PARANGÓN ALGUNO CON NINGÚN OTRO MANUSCRITO O ARMONÍA (a excepción de las Armonías que se elaboraron a partir de la Armonía de Lieja, como las de Stuttgart o La Haya).

 

Estas son las razones por las que los especialistas han determinado que el Shem Tob y la Armonía de Lieja están íntimamente relacionados.

 

¿Dónde queda la lista de Yosef, en medio de todo esto?

 

Bien: de entrada, hay que decir que su lista se redujo a apenas un versículo donde la lectura del Shem Tob parece ser más coherente que la del Mateo griego, pero sin que eso aporte evidencia contundente para asegurar que el Shem Tob preserva el texto original de Mateo, bajo la suposición de que diversos judíos fueron copiando en hebreo este texto durante un poco más de diez siglos.

 

En última instancia, el severo problema de la lista de Yosef es que NO CONTEMPLA los otros rasgos característicos del Shem Tob (de los que apenas hemos dado POCOS EJEMPLOS), por lo que la hipótesis implícita -manejada por Netzaritas- simplemente no tiene NADA que decir respecto al tema.

 

Esa es la diferencia evidente entre dos tipos de investigadores:

 

a) Los que investigan para encontrar argumentos a favor de lo que creen, y

b) Los que investigan para encontrar la verdad.

 

El resultado no necesita interpretarse, ya que sus implicaciones son obvia: en el mundo de los especialistas, NO EXISTE UNO SOLO que considere el Shem Tob como un manuscrito importante para la reconstrucción de la forma original de Mateo. Sólo es una curiosidad en el universo de las traducciones medievales.

 

Ante esto, Yosef y otros Netzaritas como él, sólo atinan a decir que los especialistas tienen miedo de enfrentar la verdad, porque sólo se dedican a cuidar sus salarios. Una respuesta tan patética como estúpida.

 

La evidencia allí está. El manuscrito de Shem Tob ha sido analizado A FONDO por muchos eruditos en la materia, y NO OFRECE NINGÚN MISTERIO QUE RESOLVER.

 

Concluyo con un significativo detalle que, por sí sólo, demuestra el origen NO HEBREO del Shem Tob. En Mateo 1:16 leemos (en el griego): “Y Yaacov engendró a Yosef, el esposo de María, de quien nació Jesús, llamado Cristo”.

 

Lo lógico sería que el Mateo original, en la frase final, no diga “… llamado Cristo”, sino “… llamado Mesías”. Pero ¿qué nos dice el Shem Tob?

 

הנקרא משיח ובלעז קריס״טוס …

 

Literalmente, dice “llamado Mesías, que significa KRISTOS”.

 

Saquen ustedes sus propias conclusiones.