CÓMO ME DIVIERTEN LOS TEXTOS DE AVDIEL FRÍAS

Cómo me divierten los textos de Avidel Frías


Lamar Fortín nos ha puesto un documento de Avdiel ben Obed donde se pretende fortalecer la idea de que Yeshúa es el Mesías, a partir de las investigaciones del Dr. Israel Knohl y la llamada Estela de Gabriel, un curioso documento seguramente Qumranita, escrito sobre una piedra, y datado hacia mediados del siglo I AEC.
Naturalmente, Avdiel ben Obed lleva sus conclusiones demasiado lejos y comete una serie de errores fácilmente señalables.

1. Avdiel ben Obed dice que le sorprende que un judío observante, como Knohl, hable del Jesús histórico sin prejuicios. Está muy mal informado. En general, muchos lo hacemos. Lo que pasa es que cuando hablamos con él, o con gente como él, no hablamos del Jesús HISTÓRICO, sino del Jesús MÍTICO en el que creen los cristianos, mesiánicos o nazarenos. En mi larga experiencia en este tipo de controversias, MUY POCAS VECES he tenido ocasión de sentarme a discutir sobre EL JESÚS HISTÓRICO. Generalmente, sólo se discute de creencias sobre el Jesús de la mitología cristiana, que no tiene mucho o nada de histórico.
Dice Avdiel ben Obed que muchos de los elementos aportados por Knohl en una conversación personal, y en su libro “El Mesías antes de Jesús: el Siervo Sufriente en los Rollos del Mar Muerto”, evidencian que “es evidente que para rabinos de la línea del Judaísmo Rabínico la muerte y resurrección del Mesías no es una idea extraña…”, y luego cita el célebre Targum Jonatán como prueba de ello, apelando a que allí se identifica al Mesías como el Siervo Sufriente de Isaías 53.
Hay dos errores en esto.
a) En primer lugar, no sé cómo se le ocurre relacionar de un modo tan rápido las ideas de Knohl sobre el concepto de Mesías Sufriente en los Rollos del Mar Muerto, con las ideas rabínicas sobre el Mesías Sufriente en el Targum Jonatán. Avdiel hace creer que una cosa (las ideas en los Rollos investigadas por Knohl) demuestra la otra (las ideas rabínicas en el Targum Jonatán). Es una tontería, principalmente porque son dos fenómenos extemporáneos. El documento investigado por Knohl es del siglo I AEC. El Targum Jonatán es del siglo II EC. Es decir, hay unos 200 años de diferencia entre uno y otro.
b) En segundo lugar, y acaso más importante, la Estela de Gabriel (documento de donde Knohl obtiene su material) es un documento relacionado con los Rollos del Mar Muerto y, por lo tanto, de la secta Esenia Qumranita. En cambio, el Targum Jonatán es un documento RABÍNICO. Sólo un VERDADERO IGNORANTE puede pasar por alto las diferencias entre Judaísmo Qumranita y Rabínico. La primera es, nuevamente, temporal: cuando el Judaísmo Rabínico se consolidó, el Qumranita estaba totalmente extinto. La segunda es ideológica: los dos polos opuestos de las creencias judías previas al Judaísmo Rabínico, fueron los que hubo entre Qumranitas y Fariseos. El Judaísmo Rabínico sigue, a grandes rasgos, las pautas del Fariseísmo, si bien incorporó también las de otras tendencias, como el Saduceísmo, el Helenismo y el Esenismo. Pero lo que DEFINITIVAMENTE NO INCORPORÓ fueron las creencias Qumranitas. Había una enemistad total de esta secta radical con el resto del Judaísmo, y no se ha encontrado NINGÚN tipo de evidencia para demostrar, o acaso insinuar, que alguna tendencia posterior del Judaísmo retomara las creencias de los Qumranitas. Lo que dice Avdiel ben Obed tiene tanta lógica como decir que las ideas de los marxistas del siglo XX sobre la libertad de prensa nos demuestran algo sobre las ideas de los neoliberales del siglo XX sobre el mismo tema. Sólo una persona que NUNCA ha estudiado las diferencias entre Qumranitas y Fariseos puede pensar que lo que dice Avdiel tiene sentido.

2. Avdiel ben Obed NO ENTIENDE la postura de Knohl. La razón es simple: Avdiel no está buscando aprender sobre Judaísmo antiguo, sino PRETEXTOS para justificar sus creencias. Cuando se topa algo que se PARECE a lo que él cree, su cabeza inmediatamente lo AJUSTA Y TRANSFORMA de acuerdo a sus criterios preconcebidos. Probarlo es fácil. Basta con ver lo que el propio Knohl dice sobre sus investigaciones: “La primera mención del Mesías Sufriente, llamado Mashiaj ben Yosef está en el Talmud. En mi libro, yo argumento que la idea de este Mesías Sufriente está basada en un hecho histórico. Yo creo que está conectada con la revuelta judía en la tierra de Israel que siguió a la muerte de Herodes en el año 4 AEC. Esta insurrección judía fue brutalmente reprimida por los ejércitos de Herodes y del emperador Augusto, y los mesiánicos líderes de la revuelta fueron eliminados. Estos eventos echaron a andar la tradición del Mashiaj ben Yosef, y prepararon el camino para que emergiera el “mesianismo catastrofista”. Interpretaciones del texto bíblico ayudaron a que se consolidara la creencia de que la muerte del Mesías era un componente necesario e indivisible para la salvación. Mi conclusión, basada en textos apocalípticos de este período, es que ciertos grupos creían que el Mesías moriría, resucitaría en tres días, y ascendería a los cielos” (Israel Knohl, en entrevista para el diario HaAretz, abril 19, 2007).
Estamos ante algo más complejo que nada más decir “la creencia en que el Mesías habría de morir y resucitar al tercer día es anterior a Yeshúa…”. Se trata de una creencia basada en UN EVENTO HISTÓRICO, y Knohl es muy preciso al respecto. En la entrevista previamente citada, y siguiendo con las palabras de Knohl, se nos dice que “la revuelta en el año 4 AEC fue una lucha por la libertad… la insurrección, que empezó en Jerusalén y se esparció por todo el territorio, tuvo varios líderes. Un estudio de las fuentes judías y romanas muestran que el más importante fue Simón, que operó desde Transjordania. Simón se declaró a sí mismo rey, llevó una corona, y fue visto como un rey por sus seguidores, que albergaron esperanzas mesiánicas por él… Simón, el ‘príncipe de príncipes’, fue el líder mesiánico de este grupo… la Estela de Gabriel parece haber sido escrita por sus seguidores, y refleja el intento de explicar el fracaso de la revuelta y la muerte de su líder…”.
¿De qué trata, entonces, la Estela de Gabriel según Knohl? De que los seguidores de Simón creían que su líder, muerto por los romanos, habría de resucitar para regresar victorioso.
Sin embargo, la abrumadora mayoría de los académicos no está de acuerdo con esta interpetación, y la razón es que las palabras de la Estela que llevan a Knohl a esta conclusión, sólo dicen esto:
“En tres días (ilegible) yo, Gabriel…”.
La parte ilegible es una palabra, y Knohl cree que puede ser la palabra “vive”, de tal modo que el texto diría “En tres días vive. Yo, Gabriel…”. Pero es SÓLO UNA ESPECULACIÓN, rechazada por la mayoría de los especialistas.
Sin esto, TODA LA IDEA DE QUE HABÍA UNA CREENCIA EN UNA RESURRECCIÓN AL TERCER DÍA se esfuma por completo.
¿Por qué los especialistas rechazan la idea de Knohl? Porque NO EXISTE ningún otro documento de esa época que hable de un tema semejante. En el resto de los Rollos del Mar Muerto, JAMÁS aparece la idea de un Mesías que muere y resucita.

3. De manera sorprendente (mágica, me atrevería a decir), Avdiel pasa en automático a disertar sobre el Targum Jonatán. Como ya he mencionado, es increíble, porque la Estela de Gabriel y el Targum Jonatán son dos documentos totalmente disímiles, escritos por dos tendencias del Judaísmo radicalmente antagónicas, y con una diferencia de 200 años entre la elaboración de uno y otro. Empezar hablando de uno y pasar en automático al otro sólo refleja un patético caos mental. Pero ni modo. Así lo hizo Avdiel, y no me queda más remedio que dejar el tema de la Estela, y remitirme al del Targum Jonatán.
Escrito hacia mediados del siglo II AEC, tiene el interés de ser el primer texto de tipo exegético que relaciona al Siervo Sufriente de Isaías 53 con el Mesías. Hay que aclarar: en todos los siglos anteriores, NINGÚN autor del Judaísmo hizo esta asociación.
¿Con esto nos quiere decir Jonatán ben Uziel que el Siervo de Isaías 53 es el Mesías, y que el Judaísmo siempre lo entendió así?
Así es como los mesiánicos y nazarenos quieren darlo a entender. Pero no es tan simple. En realidad, el contenido del Targum Jonatán en Isaías 53 es bastante bizarro. Allí aparecen varias ideas que NO APARECEN en el texto de Isaías. Por ejemplo:
a) Isaías 53 habla de los sufrimientos del Siervo del Señor. Todos los sufrimientos allí mencionados ESTÁN REFERIDOS AL SIERVO. Pero en el Targum Jonatán no. Algunos de los sufrimientos están referidos al Mesías, otros a Israel, y otros a las naciones paganas.

b) Por ejemplo, la frase “fue llevado como oveja al matadero” se refiere, en Isaías, al Siervo. Pero en el Targum Jonatán no. Allí dice que las naciones enemigas de Israel SERÁN LLEVADAS COMO OVEJAS AL MATADERO. Es un cambio trascendental.

c) Se agregan detalles significativos. Por ejemplo, el Targum Jonatán dice que el Siervo RECONSTRUIRÁ EL TEMPLO. Cualquiera que conoce potablemente bien Isaías 53, sabe que esto NO ES PARTE DEL TEXTO BÍBLICO. Se trata de una adición arbitraria de Jonatán.

d) En esas circunstancias, no resulta extraño que Jonatán incluya otra idea que JAMÁS aparece en Isaías: que el Siervo puede ser identificado como el Mesías.
Como puede verse, el Targum Jonatán se da demasiadas LIBERTADES a la hora de interpretar el texto de Isaías. Entonces, para afirmar que EL SIERVO ES EL MESÍAS porque así lo dice el Targum de Jonatán, entonces también hay que admitir que NO ES EL MESÍAS QUIEN IRÁ “COMO OVEJA AL MATADERO”, SINO LAS NACIONES ENEMIGAS DE ISRAEL, porque así lo dice el Targum Jonatán. Y de paso, hay que admitir que Isaías 53 habla explícitamente de la reconstrucción del Templo, porque así lo dice el Targum Jonatán.
A todas luces, es obvio que esto es un disparate. ¿Qué es lo que sucede, entonces?
Los especialistas señalan, en un orden de ideas muy parecido al de Knohl, que este Targum, lejos de pretender INTERPRETAR el texto bíblico, pretende CONTEXTUALIZARLO a un momento muy preciso de la historia del pueblo judío, y es al posterior A LA DERROTA DE SIMEÓN BAR KOJBA (año 135 EC).
El Targum Jonatán habla de un Mesías glorioso, triunfante, heroico, que repentinamente cae en desgracia. En términos muy simples, retrata a Bar Kojba. Entonces, este pasaje sería el modo en el que el autor DESCRIBIÓ SU REALIDAD, tomando como base la narrativa del profeta Isaías, pero DE NINGÚN MODO sería una INTERPRETACIÓN DEL TEXTO DE ISAÍAS. Es, más bien, una interpretación DE LA DERROTA DE BAR KOJBA.
La prueba más simple es esta: si esta fuera una interpretación propia del Judaísmo (el Siervo es el Mesías), DEBERÍAN existir documentos PREVIOS que ya anticiparan esa creencia. PERO NO LOS HAY. Y no estamos hablando de poco tiempo. Estamos hablando de que entre Isaías y Jonatán hay MIL AÑOS. Y en esos MIL AÑOS no existe un sólo documento judío que identifique al Mesías como el Siervo Sufriente de Isaías.
Por lo tanto, ESTÁ CLARO QUE JONATÁN NO ESTÁ SIGUIENDO UNA LÍNEA DE CREENCIAS DEL JUDAÍSMO, sino HACIENDO OTRA COSA. A la luz de la evidencia histórica, está claro que está dando una explicación del por qué de la derrota de Bar Kojba.
Entonces, cuando el Targum Jonatán dice que el Mesías muere, se refiere a algo de lo más rudimentario: Bar Kojba murió en batalla.
Estas serían las únicas similitudes entre la Estela de Gabriel y el Targum Jonatán: ambos serían textos escritos a partir de la decepción de los seguidores de dos líderes judíos derrotados por el Imperio Romano.
Claro, Avdiel ni por enterado.


4. Avdiel sigue diciendo que, según el cabalista Moshé Alsheikh, “todos nuestros rabinos” aceptaron que Isaías 53 habla del Mesías. Vaya dato erróneo. Simplemente, el MÁS GRANDE INTÉRPRETE DE LA BIBLIA EN LA EDAD MEDIA RECHAZÓ TAJANTEMENTE ESTA IDEA: Rabí Shlomo Itzjak, también conocido como Rashí.
Aquí, el problema es que Avdiel no entiende la diferencia entre creer que el Siervo es el Mesías y creer que los sufrimientos del Siervo son los sufrimientos del Mesías.
El Judaísmo POSTERIOR A LA DERROTA DE BAR KOJBA desarrolló la creencia, justamente a partir del Targum de Jonatán, de que los sufrimientos descritos en Isaías 53 son los sufrimientos del Mesías. Y las razones son simples, pero eso, de ningún modo, significa que el profeta Isaías haya hablado del Mesías en su capítulo 53. Vamos por orden:
a) A lo largo de Isaías 40-55, se repite insistentemente la idea explícita de que EL SIERVO ES ISRAEL. Por lo tanto, la idea fundamental BÍBLICA sobre el Siervo, es que es Israel. Todo lo que se diga después, TIENE QUE PARTIR DE ESTE HECHO INDISCUTIBLE. En el libro de Isaías NO EXISTE NINGUNA PISTA QUE INSINÚE QUE EL SIERVO ES EL MESÍAS.
b) ¿De qué habla esta sección? De la restauración de Israel en tiempos de Ciro el Persa. Es decir, cuando se regresó del exilio en Babilonia. Entonces, la idea es simple: los sufrimientos del Siervo (Israel) son un elemento fundamental ANTES de la restauración.
c) Siguiendo esa lógica, los rabinos posteriores a la derrota de Bar Kojba desarrollaron la idea de que ANTES de que venga la restauración FINAL, alguien volverá a SUFRIR como parte del proceso de redención. ¿Quién? Un gran guerrero, porque así está profetizado en Zacarías 12: en la gran batalla para defender a Jerusalén, un guerrero será “traspasado”, y su muerte hará que todas las familias de Israel guarden luto por él.
d) Los rabinos posteriores a Bar Kojba vieron muy clara esta relación: Isaías habla de los sufrimientos del Siervo, que son el antecedente a la restauración. Zacarías habla de los sufrimientos de un guerrero, que son el antecedente a otra restauración. Bajo la lógica del KAL VAJOMER (como es lo pequeño, es lo grande), entonces los sufrimientos del Siervo (Israel) antes de la restauración en tiempos de Ciro, serán semejantes a los sufrimientos del Mesías Guerrero y Mártir antes de la restauración en los tiempos del fin.
e) Esta es la razón por la cual el Judaísmo se tuvo, literalmente, que INVENTAR un personaje mesiánico DEL QUE EL TEXTO BÍBLICO NO DICE NADA: el Mashiaj ben Yosef, o Mesías de las Tribus de Yosef. La Biblia habla de los linajes mesiánicos sacerdotal (los descendientes de Aarón) y real (los descendientes de David). Pero jamás hablá de un Mesías del linaje de Yosef. Bajo ciertas DEDUCCIONES (en realidad, bastante lógicas), atribuyó esta idea de un Mesías guerrero y mártir a la descendencia del patriarca Yosef. Pero no es una idea universalmente aceptada por los judíos. La razón es simple: en términos BÍBLICOS, NO EXISTE el Mashiaj ben Yosef. Es una creencia desarrollada DESPUÉS DE LA DERROTA DE BAR KOJBA, momento traumático para el Judaísmo, porque vio como el líder que, según las expectativas exacerbadas, debería traer la redención, fue finalmente derrotado por los romanos. Como ya hemos visto, ANTES de este evento (años 132-135 EC), JAMÁS se habló en el Judaísmo de un Mesías sufriente.
f) Así es como el Judaísmo lo ve. ¿Me entienden ahora por qué, pese a que nos hablen del Targum Jonatán, de la Estela de Gabriel, o del rabino Alsheikh, los judíos sólo nos reímos cuando insisten en que todo esto favorece el mesianismo de Yeshúa? Más aún: ¿me entienden ahora por qué cuando leo los textos de Avdiel ben Obed sólo veo a un IGNORANTE opinando sobre cosas que DESCONOCE? Avdiel tiene un pésimo hábito: encontrar una pizca de información y luego construir un edificio de ideas enorme, estrambótico. Lamentablemente, trivial y superfluo, porque NUNCA investiga los temas a fondo. En todas sus disertaciones, siempre es evidente que pasa por alto LA MAYOR PARTE DE LA INFORMACIÓN.
5. Luego aparece una frase encantadoramente tierna por parte de Avdiel. Dice: “el hecho de que el Cristianismo también aplique Isaías 53, no significa que tenemos que cambiar de parecer”. Es cómico, porque con ello Avdiel quiere dar a entender que si el Cristianismo también dice que Isaías 53 habla del Mesías, eso no significa que ellos (los nazarenos) estén siguiendo una pauta cristiana y que, por lo tanto, lo mejor sea separarse de ella. Naturalmente, pasa por alto lo que resulta, involuntariamente, más cómico: en realidad, TODOS los argumentos que Avdiel despliega para intentarnos convencer de que Isaías 53 habla del Mesías, SON LOS MISMOS que usa el Cristianismo. Es decir, Avdiel sólo REPITE LO QUE HA APRENDIDO DEL CRISTIANISMO. Y con ello refleja que NO PUEDE ESCONDER su perfil netamente cristiano. Siguiendo su estilo de decir las cosas, “el que ellos (los nazarenos) se hayan distanciado en algunas cosas de los católicos y los protestantes, no significa que no sean cristianos”.
6. Pero tal vez sea más cómico ver a Avdiel metiéndose a descifrar lo que dice Rashí, un rabino muy por encima de las capacidades de alguien que se educó como pastor de la Iglesia Adventista. Primero cita la Guemará: “si el Mashiaj es de los vivos, entonces es como Yehudá Hanasi; si es de los muertos, entonces es como Daniel”. Y luego cita el comentario de Rashí: “Esto significa que si el Mashiaj es de los que están vivos, hubiese sido Yehuda Hanasi, quien sufrió varias aflicciones y era completamente piadoso. Pero si el Mashiaj es de los que ya han muerto, hubiese sido Daniel, quien sufrió en el pozo de los leones…”. Y luego, el comentario de Avdiel: “Notemos que Rashí entiende que el texto dice que el Mashiaj era Daniel o Yehuda Hanasi. Sin embargo, también Rashi dice que hay otra forma de entender la cita del Talmud: no que alguno de los dos personajes fue el Mashiaj, sino que el Mashiaj es COMO uno de ellos. Lo interesante de esto es que claramente sí hay una posibilidad de que el Mashiaj fuese alguien que murió como Daniel, obviamente tendría que resucitar para terminar su misión de rey. Pero algunos dicen que el texto no da la posibilidad de la resurrección de un Mashiaj, sino que el alma del Mashiaj muerto se encarna en otra persona. Esto no solamente es absurdo, porque el concepto de reencarnación es prácticamente moderno dentro del Judaísmo”.
Veamos error por error:
a) Avdiel dice que “notemos que Rashí entiende que el texto dice que el Mashiaj era Daniel o Yehuda Hanasi…”. ¿De verdad no entiende la lectura ni en español? El Talmud dice “si el Mashiaj es de los vivos, entonces es COMO Yehudá Hanasi; si es de los muertos, entonces es COMO Daniel…”. Por el amor de D-os, Rashí no tenía que ENTENDER nada. El texto es explícito. Si nos resulta un absurdo infumable creer que el Mesías es Yeshúa porque con él no llegó ningún tipo de redención, resulta igualmente tonto suponer que el Mesías fue Yehudá Hanasi o Daniel. Con ellos tampoco llegó ningún tipo de redención. El razonamiento de Rashí es algo más sencillo, pero también más incómodo para Avdiel. Simplemente, está reflexionando sobre lo que dice el Talmud, y aclara que si el Mesías HUBIESE ESTADO VIVO (“si el Mashiaj es de los vivos”) en el tiempo de los talmudistas, HUBIESE (nótese el tiempo verbal) sido Yehudá Hanasi. Y si HUBIESE VIVIDO EN TIEMPOS PASADOS (“si el Mashiaj es de los que ya han muerto”), hubiese sido Daniel (con ello, naturalmente, queda descartado Yeshúa). Pero el punto es que NINGUNO DE LOS DOS LO FUE. Entonces, el Mesías no es ni de los que vivían en la era del Talmud, ni de los que vivieron en cualquier otra época. ¿Qué significa esto? QUE EL MESÍAS NO HA LLEGADO. Nada más. Y Avdiel se enreda con tan poca cosa.
b) Luego, Avdiel -en el colmo de la ingenuidad- agrega: “Lo interesante de esto es que claramente sí hay una posibilidad de que el Mashiaj fuese alguien que murió como Daniel, obviamente tendría que resucitar para terminar su misión de rey”. Qué tontería. ¿Y acaso no cabe la posibilidad de que termine su misión de rey ANTES DE QUE MUERA? En realidad, cuando Rashí explica que si el Mesías “fuese de los muertos” sería Daniel, está siguiendo una lógica muy simple: el Mesías, como todo ser humano, TIENE QUE MORIR. Es sorprendente que Avdiel diga “sí hay una posibilidad de que el Mashiaj fuese alguien que murió”, cuando esa es la ley natural PARA TODOS LOS SERES VIVOS. En realidad, Avdiel tendría que demostrar primero que hay seres vivos en este planeta Tierra que NUNCA MUEREN, como para que su frase tuviera lógica.
c) El Mesías tiene que morir. Eso es obvio, porque es un ser humano. Por lo menos, en la lógica judía esto jamás está en tela de juicio. Pero tiene que reinar también. Entonces, querido lector, simplemente aplique usted un poco de lógica: ¿qué tiene más sentido: decir que primero reina y luego se muere, o decir que primero se muere y luego resucita para reinar? Es obvio que lo más lógico es lo primero. Lo segundo sólo tiene lógica en la creencia cristiana, donde el Mesías es sobrehumano e inmortal. Con ello, nuevamente Avdiel sólo sigue lo que aprendió en sus lecciones de pastor adventista, y se aleja -incluso rechaza- por completo de lo que el Judaísmo siempre ha creído.
d) En los estertores de su enredo, llega a decir que la forma en la que algunos judíos lo explican es por medio de la reencarnación, pero que esto es absurdo, porque la reencarnación es una creencia “moderna” en el Judaísmo. Nada más falso. La reencarnación incluso está presente en el Nuevo Testamento: Juan el Bautista es visto como Elías mismo (y eso sólo se puede explicar técnicamente como reencarnación, porque Juan el Bautista no apareció adulto de la nada; se supone -según Lucas- que nació en una familia judía de manera más o menos normal, salvo por la edad de sus papás), Jesús habla de un ciego de nacimiento que pecó ANTES de nacer ciego, y los apóstoles le dicen a Jesús que la gente cree que es “alguno de los profetas” como Isaías o Jeremías. Reencarnación, simplemente. Ahora bien: lo que me queda claro es que Avdiel NO TIENE LA MÍNIMA IDEA sobre la forma en la que el Judaísmo entiende la transmigración del alma, que es muy diferente a la forma hindú o budista -las que están de moda hoy en día-, o incluso a la forma griega antigua (expuesta varias veces por Platón). Pero qué se le va a hacer si se trata de un tipo que se pone a opinar de cosas que no sabe.
7. Avdiel continúa con sus reflexiones sobre la resurrección del Mesías. Al respecto, sólo le tendría que recordar que, de acuerdo a las creencias del Judaísmo, TODOS tenemos que llegar a ese punto. Y, supongo, siguiendo cierta lógica, que si TODOS debemos resucitar, entonces también el Mesías debe resucitar. Toda la explicación de Avdiel se vuelve ociosa, porque EVADE el tema fundamental, el verdadero problema que genera el debate entre Judaísmo y Cristianismo: lo que NO EXISTE en NINGÚN lugar del texto Bíblico, es una profecía que diga QUE EL MESÍAS TENÍA QUE RESUCITAR ANTES DE LA RESURRECCIÓN FINAL. Si Avdiel me dice que el Mesías debe resucitar, yo acepto el dato. Y agrego: claro, tiene que nacer, crecer, madurar, reinar, morir y, en el fin de los tiempos, resucitar. Eso es algo con lo cual cualquier judío religioso va a estar de acuerdo en sus términos generales. Pero que me vengan a decir que el Mesías tiene que nacer, crecer, madurar, morir, resucitar, esperar miles de años, y luego regresar a reinar, eso es un total y absoluto disparate que NO TIENE SUSTENTO BÍBLICO, y que no ha sido creído por NINGUNO de los rabinos que Avdiel cita, buscando infructuosamente bases para sus creencias cristianas. Si quiere bases textuales que nos muestren a autores antiguos que creían en eso, que recurra a la Patrología Cristiana. Allí sí se va a encontrar todo lo que quiera sobre ese tema.
8. Sigue con su soberbia exhibición de ignorancia e incapacidad de entender las fuentes judías. El punto, ahora, es la supuesta contradicción entre como puede morir o no morir el Mesías. Cita a Maimónides, que deja muy en claro que el Mesías debe ser alguien que nos acerque a la Torá y que luche las batallas de D-os, pero que si aparece alguien con esas características y muere antes de lograrse la redención, entonces NO ES EL MESÍAS QUE ESPERAMOS. Hasta aquí va bien. Luego, Avdiel explica que Maimónides se refiere a condiciones muy precisas sobre como debe morir, porque dice -textualmente- “si lo matan”. Entonces, un Mesías asesinado no es posible. Si el líder candidato a Mesías muere a manos de otros, entonces no es el Mesías. Y agrega Avdiel que esto contradice lo dicho en el Talmud, cuando se comenta el pasaje de Zacarías 12:10. El texto bíblico dice “derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Jerusalén el espíritu de gracia y súplica, y mirarán a quien han traspasado. Y se lamentarán por él…”. Luego, cita la Gemará: “¿Cuál es la causa del lamento? Rabí Dosa dice que la causa del lamento es la muerte del Mashiaj ben Yosef”.
Avdiel explica que la Gemará aplica a la muerte del Mashiaj ben Yosef las mismas condiciones que Maimónides rechaza: será asesinado. Y con ello, nos dice que “Parece entonces que Maimónides contradice la opinión del Rabí Dosa”. ¿Parece? Falso. Totalmente falso. No es difícil explicar qué sucede: Maimónides está hablando del Mashiaj ben David. Ben Dosa, del Mashiaj ben Yosef.
Es tan obvio, que el propio Avdiel intenta anticiparse a esta objeción: “para resolver esta discrepancia, aglunos suponen que en realidad lo que Maimónides dice es que si el candidato para Mashiaj es asesinado, entonces no es el Mashiaj ben David, aunque puede ser el Mashiaj ben Yosef. Obviamente, esto a mi juicio es forzar las palabras del Rambam, el cual no está haciendo mención del Mashiaj ben Yosef, sino que claramente contradice a Rabí Dosa…”.
Es un enredo sin pies ni cabeza. Avdiel tiene razón al decir que Maimónides no está hablando del Mashiaj ben Yosef. Correcto, pero ¿acaso alguien dijo que Maimónides lo hizo? La idea de Maimónides es muy simple: ¿lo mataron? No es el Mashiaj ben David. Punto. ¿Será el ben Yosef? A Maimónides NO LE INTERESA el dato. No lo menciona y ya. Punto.
En consecuencia, es patético que Avdiel todavía se atreva a decir que “Maimónides claramente contradice a Rabí Dosa”. A ver, ¿qué parte no quedó clara? Maimónides habla del Mashiaj ben David. Ben Dosa, del Mashiaj ben Yosef. NO SE PUEDEN CONTRADECIR porque NO ESTÁN HABLANDO DEL MISMO PERSONAJE.
La lógica de Avdiel, simplificando sus frases, es esta: “Maimónides habla de A, Ben Dosa habla de B; Maimónides no habla de B; entonces, cuando Maimónides dice algo de A, contradice a Ben Dosa cuando habla de B”.
Este joven no tomó lecciones de Lógica en la Preparatoria. Le recomiendo el excelente texto de Lewis Carroll.
Luego, para enredarse más, cita otro pasaje talmúdico: “el Santo, Bendito Sea, dirá al Mashiaj ben David: pídeme cualquier cosa y te la daré… pero cuando el Mashiaj ben David vea que el Mashiaj ben Yosef es asesinado, él dira: Señor del Universo, te pido sólo el don de la vida…”. Avdiel concluye con la palabras: “si lo entendemos bien, NO SE TRATA DE DOS MESÍAS… el texto CLARAMENTE nos habla de un solo Mesías con dos funciones”.
Perdón por usar una expresión un poco fuerte, pero a esto se le llama ESTUPIDEZ. El texto habla de un Mesías que VE COMO MATAN A OTRO, y entonces pide que a él se le conceda la vida. Lo digo en otras palabras: el texto habla de como UNA PERSONA ve la suerte de OTRA PERSONA, y le pide a D-os que NO LE DEPARE LA MISMA SUERTE.
¿De verdad no está claro? ¿De verdad las palabras en arameo o en español no alcanzan para dar a entender que se trata de UN INDIVIDUO diciéndole a D-os “no quiero que me pase lo que le pasó a ESE OTRO INDIVIDUO”?
Se tiene que ser muy tonto, o muy tramposo (o las dos cosas al mismo tiempo), para terminar diciendo “el texto CLARAMENTE nos habla de un Mesías…”.
Lo único que está claro es que Avdiel NO ENTIENDE lo que lee.
Claro, Avdiel no se rinde. Y nos va explicando: “Nótese que este texto está escrito en lenguaje figurativo. Nada de esto ocurrió, es la forma en que los rabinos explican de forma sencilla las cosas difíciles de comprender. Ahora nótese que el Mashiaj ben David está viendo en tiempo futuro que Mashiaj ben Yosef muere, y entonces Mashiaj ben David pide el don de la vida para que Mashiaj ben Yosef resucite…”
Error. Total y completo error. En el relato talmúdico, el Mashiaj ben David ve la muerte del Mashiaj ben Yosef, y D-os le dice: pídemes lo que quieras. Y él pide el don de la vida. ¿Acaso se necesitan dos dedos de frente para entender que lo está pidiendo PARA SÍ MISMO? La respuesta de D-os en el relato, citada por el propio Avdiel, lo confirma: “… Él le responderá: tu padre David ya ha profetizado CONCERNIENTE A TI…”.
Sigue diciendo Avdiel: “… a lo que el Eterno responde diciendo que ya le fue otorgado el don de la vida al Mashiaj ben David, que es el mismo personaje. Vemos que se trata de un mesías en dos etapas…”.
¿Se puede encontrar algo más equivocado, más torcido o más descarado? En todo momento, Avdiel cita los detalles del texto donde NO QUEDA DUDA de que se habla de dos personas diferentes, pero siempre se sale con tangentes como “se puede ver que es el mismo personaje”.
No, señores. No se puede ver nada semejante a eso. Es una total ilusión, sin bases ni lógica alguna, en la que Avdiel insiste por pura necedad.
El último recurso de Avdiel es citar la creencia mantenida por algunos cristianos de que un gran cabalista, el Rabino Jayim Vital, alumno del ARIZAL (Itzjak Luria), dijo en su libro SEFER JITZIONOT que el Mashiaj ben Yosef y el Mashiaj ben David eran dos formas de llamar a la misma persona.
Es totalmente falso. La perspectiva cabalística de Jayim Vital es muy radical en ese sentido, y lo que él si enseña de manera clara y precisa es que el alma del Mashiaj ben Yosef es especial, porque -a diferencia del alma del Mashiaj ben David- no emana del Árbol de la Vida, sino del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.
Esto, según Jayim Vital, es lo que marca la diferencia entre los destinos de uno y otro: el Mashiaj ben David vive y reina; el Mashiaj ben Yosef muere como mártir.
Sus dos oficios SON PARTE DE UNA MISMA Y ÚNICA COSA, que es la salvación y redención de Israel. Pero DE NINGUNA MANERA SON LA MISMA PERSONA (a menos que nos sigamos metiendo en conceptos cabalísticos cada vez más complejos, y hablemos en términos de que todos los seres humanos somos parte una sola y única alma).
Sigue diciendo Avdiel: “por ende, si regresamos al Talmud, vemos que Rabí Dosa está hablando de una sola persona”.
Es un exceso. El Talmud no es lo mismo que Jayim Vital. Son textos diferentes, con objetivos diferentes (el primero, práctico; el otro, místico; si uno no es capaz de entender la diferencia entre lo práctico y lo místico, no debería intentar hablar del tema), y que se expresan con construcciones de lenguaje diferentes (el primero, directas; el otro, simbólicas).
Entonces, aún en el caso de que Jayim Vital hubiera dicho (que no lo hizo) que el Mashiaj ben Yosef y el Mashiaj ben David son una y la misma persona, eso sólo signficaría que LO DIJO JAYIM VITAL, no el RABINO BEN DOSA.
A menos que, siguiendo la lógica de Avdiel, ahora tengamos que decir que Ben Dosa y Vital también son una y la misma pesona.
Cualquier lectura simple del pasaje talmúdico demuestra, inequívocamente, que allí se habla de dos Mesías.
Y sigue: “… la razón por la que Maimónides contradice a Ben Dosa es imposible saberla… supongo yo que fue una actitud defensiva ante el Cristianismo…”.
Nuevamente, error. El único que está contradiciendo todo el tiempo a Ben Dosa y a Maimónides, es Avdiel Frías. Ben Dosa habla de un tema. Maimónides de otro. No se pueden contradecir.
9. Finalmente, Avdiel resume algunas de las enseñanzas del ARIZAL, más o menos en estos términos: “el ARIZAL enseña que el Mesías se manifiesta, es ocultado y se vuelve a manifestar”, entendiendo con ello que es idéntido a lo experimentado por Yeshúa, diciendo que es “un concepto de Mashiaj tan similar” al que hay en Yeshúa.
Es increíble, porque él mismo cita al ARIZAL: “ (el Mesías) se revela, luego es ocultado, y finalmente ocurre una revelación mayor. Esto en comparación a Moshé cuando fue ocultado en el Monte Sinai por un período de 40 días, y finalmente volvió para revelarse al pueblo”.
Es sorprendente que Avdiel no vea la ABSOLUTA DIFERENCIA entre los casos de Moshé y Yeshúa, e incluso que se enrede pese a tener supuestamente claro que el ARIZAL compara al Mashiaj con Moshé: efectivamente, hubo una manifestación, un ocultamiento y una nueva manifestación, pero dicho ocultamiento NO IMPLICÓ, EN NINGÚN MOMENTO, LA MUERTE DE MOSHÉ, por lo que su nueva manifestación TAMPOCO IMPLICÓ UNA RESURRECCIÓN. Simplemente, pasó 40 días en el Monte Sinai.
La única base documental en la que Avdiel puede basarse es Balak 203b, del Zohar, y la cita: “Ya que esta plataforma inferior carece de vida, el Mashiaj tiene que morir… él permanecerá muerto hasta que esta plataforma reciba vida desde la plataforma superior; en ese momento él se levantará y vendrá a la vida”.
Desconozco de dónde sacó Avdiel este párrafo. Balak 203 (completo), en el Zohar, dice lo siguiente:
“Fuimos enseñados que en el momento en que un hombre pronuncia en orden sucesivo estos cuatro arreglos con un corazón suplicante, complace al Santo, Bendito Sea. Y Él extiende su Brazo Derecho sobre aquel hombre en ese tercer siervo, y eso es después del servicio de rezo, y lo llama delante de Él y le dice: tú eres mi siervo, porque está escrito: Y me dijo: tú eres mi Siervo, Israel, en quien seré glorificado. Ciertamente, la oración de este hombre no regresará vacía. Entonces Rabí Abba se acercó y lo besó”.
Es típico: Avdiel cita un pasaje del Zohar de manera totalmente inexacta (seguramente, guiándose por la gran cantidad de páginas cristians en internet que tienen este error, sin haberse tomado la molestia de investigar si el dato era correcto), y por puro accidente, cita uno donde el Zohar refiere Isaías 49:3, que dice de modo claro y explícito que EL SIERVO ES ISRAEL, no el Mesías.
Paradójico.

Conclusiones
Una vez más, Avdiel Frías demuestra una total incapacidad para elaborar una explicación coherente, que respete la naturaleza de lo que lee. Tuerce, entiende mal, cita cosas que no existen, revuelve las fuentes, y con ello nos quiere demostrar que Isaías 53 sí habla del Mesías. En el proceso, evidencia que no tiene idea de lo que es la literatura Qumranita, que nunca ha investigado en serio los postulados de Knohl, que ni siquiera tiene información básica sobre el contenido del Targum Jonatán, que no entiende nada de lo que enseñaron el ARIZAL y Jayim Vital, y que el Talmud le queda muy, pero muy grande.
En contraparte, para demostrar que el Siervo del que habla Isaías es Israel, yo sólo tengo que citar al propio Isaías. No tengo que dar tantas vueltas infructuosas ni buscar tantos recovecos ambiguos.
Me limito a que, como nos lo recuerda el Zohar en Balak 203, el eterno dijo: Tú eres mi Siervo, oh Israel, porque en ti me gloriaré.

Irving Gatell:.