El tema principal

El Tema Principal




Los cristianos dicen que el tema central de la Biblia es el Mesías. Desde su perspectiva, las profecías que anuncian la llegada de un Redentor inundan todo el texto bíblico, desde el mismo Génesis.
Es curioso: para probarlo, generalmente citan versículos en donde NO APARECE de modo EXPLÍCITO la palabra “Mesías” o “Ungido”, o el concepto de “unción”. Pero aclaran: SE DEDUCE que allí se habla del Mesías.
La pregunta obligada es simple: ¿Acaso NO EXISTEN versículos que, EXPLÍCITAMENTE, hablen del Mesías o Ungido?
Y la respuesta es simple también: seguro que los hay. El problema es que no son demasiados, y -en realidad- tienden a ser muy escuetos.
ESTO ES LO QUE PONE EN EVIDENCIA EL ERROR DE LA PERSPECTIVA CRISTIANA. El hecho DEFINITIVO Y CORROBORABLE es que EL MESÍAS NO ES EL TEMA PRINCIPAL DE LA BIBLIA.


Pongamos un poco de orden
Veámoslo de este modo: tengo una colección de libros muy compleja y variada llamada Biblia. Y tengo un tema que me interesa: el Mesías. ¿Qué tengo que hacer? La respuesta parece simple: buscar versículos de la Biblia que HABLEN SOBRE EL MESÍAS.
Pero no es lo que los cristianos hacen. Por ejemplo, pueden decir: “el primer versículo de la Biblia que habla sobre el Mesías es Génesis 1:26”.
¿Qué dice este texto? Nos presenta a D-os en el momento de la Creación del ser humano, diciendo “HAGAMOS al hombre a NUESTRA Imagen y Semejanza”. Y entonces dicen: “¿Con quién habla D-os? Con el Mesías”.
Esto tiene un serio problema: allí no dice “entonces D-os le dijo al Mesías”, o NADA PARECIDO. En realidad, ese concepto se trata de una CATEGORÍA DE IDEAS QUE NO ESTÁ PRESENTE EN EL TEXTO. Eso NO SIGNIFICA que sea correcto o incorrecto. Sólo significa que NO ESTÁ PRESENTE EN EL TEXTO.
Podemos pasar horas discutiendo sobre el asunto, y si SOLAMENTE NOS LIMITAMOS A REVISAR ESE TEXTO, no se va a llegar a ninguna conclusión. ¿Por qué? Porque el texto NO NOS DA NINGÚN TIPO DE INFORMACIÓN ESPECÍFICA. Sólo dice que D-os habló CON ALGUIEN, pero NO DICE QUIÉN FUE.
Entonces, decidir si allí se habla del Mesías o no DEPENDE DEL ANÁLISIS DE OTROS TEXTOS DE LA BIBLIA, porque Génesis 1:26 NO DICE EXPLÍCITAMENTE QUE ALLÍ SE HABLE DEL MESÍAS, NI DICE EXPLÍCITAMENTE QUE SE HABLE DE OTRA ENTIDAD.
El punto que se deduce es simple: UN TEXTO DONDE NO SE MENCIONA EXPLÍCITAMENTE AL MESÍAS no nos sirve COMO PUNTO DE PARTIDA para discutir sobre el Mesías.
Otros dicen que la primera profecía mesiánica es Génesis 3:15, donde D-os anuncia que “la simiente de la mujer” tendrá enemistad con la “simiente de la serpiente”. Sucede LO MISMO: allí NO HAY ninguna referencia EXPLÍCITA al Mesías. Dice “simiente de la mujer”, y eso -en su perspectiva más amplia- nos incluye a todos. ¿Por qué tenemos que reducirla a “el Mesías”?
Y empieza otra vez la discusión interminable: como el texto NO DA ESA INFORMACIÓN DE MANERA PRECISA, al final nos topamos con que NO PODEMOS ASUMIR O RECHAZAR ninguna idea. Tenemos que RECURRIR A OTROS PASAJES de la Biblia para formar una idea precisa sobre el Mesías, y una vez logrado eso, decidir si textos como Génesis 1:26 o 3:15 hablan del Mesías o no. Y si la respuesta es afirmativa, decidir también en qué términos lo hacen.
No es una idea extraña ni molesta para los cristianos. De hecho, ellos mismos insisten en que en la Biblia hay una gran cantidad de textos que hablan del Mesías, por lo que resulta relativamente fácil perfilar su identidad. Entonces, uno pregunta: ¿Qué otro texto habla sobre el Mesías?
Y empieza el desfile. Por ejemplo, de Génesis citan 3:15, 22:18 y 49:10. Luego, Números 24:17, Deuteronomio 18:15; Job 19:25-27; II Samuel 7:13; Isaías 2:2-3, 7:14, 9:1-2 y 6-7, 11:1-10, 12:3, 28:16, 35:5-7, 42:1-4, 44:3, 49:6, 50:4-11, 54:1-5, 55:3, 61:1-2, Joel 2:28-32, Oseas 6:1-2, 13:14, Amós 8:9, Miqueas 5:2, Jeremías 23:5, 31:15 y 31-34, Ezequiel 34:23-24, 36:24-27, 37:23, Daniel 2:34-44, 7:13-14, 9:24-27, Hageo 2:6-7, Habacuc 3:11, Zacarías 3:8-9, 6:12, 9:9-11, 11:12, 12:10, 13:1, 14:5-9 y Malaquías 3:1.
Además, se mencionan varios Salmos: 2, 16, 22, 30, 45, 72, 95, 110 y 118.
Finalmente, se citan pasajes CLAVES para entender los aspectos principales del Mesías. Los más importantes son Éxodo 14 (donde se habla del Cordero de Pascua) e Isaías 53 (donde se habla de los sufrimientos del Mesías).
Ahora, la pregunta: ¿EN CUÁNTOS DE ESTOS PASAJES SE HABLA EXPLÍCITAMENTE DEL MESÍAS? Es decir: ¿en cuántos de estos pasajes SE USA DE MANERA DIRECTA LA PALABRA “MESÍAS” (o su traducción: UNGIDO)?
Parecerá sorprendente, pero de todos los versículos mencionados, SOLAMENTE DOS usan la palabra UNGIDO  o el concepto UNCIÓN: Isaías 61:1-2, Daniel 9:24-27.
Demasiado poco, si tomamos en cuenta que se citaron 57 pasajes en total.
Esta situación no nos obliga a descartar los otros 55 pasajes mencionados, porque el concepto MESÍAS o UNGIDO tiene sinónimos claramente identificables. Por ejemplo, el más simple es el de REY. Si tomamos en cuenta que la tradición judía identifica a ese rey como parte del linaje de David, entonces podemos también incluir los pasajes que lo mencionan claramente. Bajo ese criterio, podemos agregar DOCE pasajes más: Génesis 49:10 (donde se menciona que el cetro o reinado corresponde a la tribu de Judá, de la que vino posteriormente el linaje de David), Números 24:17 (donde se menciona a “la estrella de Jacob”, y resulta lógico asociar el concepto con el linaje de David), II Samuel 7:13 (donde se habla claramente de un descendiente del rey David), Isaías 9:6-7 (donde se habla del nacimiento de un rey), 11:1-19 (donde se menciona al “retoño” o descendiente de Isai, el padre del rey David), Miqueas 5:2 (donde se menciona el sitio de nacimiento de un rey), Jeremías 23:5 (donde se habla de un renuevo del linaje de David), Ezequiel 34:23-24 (donde se habla del rey David como pastor de Israel), Daniel 7:12-14 (donde se habla de un rey que ha de venir), Zacarías 3:8-9 y 6:12 (donde se vuelve a hablar del “Renuevo”), 9:9-11 (donde se anuncia la llegada del rey montado en un pollino).
Aparte, podemos integrar los Salmos claramente identificados por los especialistas como Salmos Reales, por estar evidentemente vinculados con la Realeza (el linaje de David): 2, 45, 72 y 110.
Es decir: de los 57 pasajes mencionados originalmente, sólo podemos identificar a 17 pasajes como EXPLÍCITOS hacia el tema del Mesías, Ungido, Rey o descendiente del linaje de David.
Esto nos pone frente a un hecho factible: parece haber una tendencia a CONSIDERAR MESIÁNICOS TEXTOS DE LA BIBLIA QUE NO NECESARIAMENTE LO SON.


Las bases del Judaísmo y de la misma Biblia
Para el Judaísmo el asunto no tiene vuelta de hoja: la base de todo es la Torá. Cualquier cosa que deba ser creída u obedecida, debe tener su sustento en la Torá. De ella depende el resto de la Biblia y, por lo tanto, la religión judía.
De todos los pasajes mencionados, sólo Génesis 49:10 y Números 24:17 nos dan una referencia claramente dirigida al linaje del rey David y, por lo tanto, al tema del Mesías.
Extraño, si tomamos en cuenta que la Torá tiene un total de 187 capítulos, que abarcan más de 3,500 versículos. ¿Por qué, se se supone que el tema del Mesías ES EL MÁS IMPORTANTE, sólo hemos detectado DOS que lo mencionan de un modo directo?
Algo debe andar mal aquí, y la pregunta obligada es esta: ¿acaso son LOS ÚNICOS pasajes de la Torá que mencionan de manera EXPLÍCITA los conceptos de UNGIDO o UNCIÓN, o -como alternativa- que se refieran al REY? Y la respuesta también es fácil: no. Por supuesto que hay más, pero lo que llama la atención es que no suelen ser mencionados por ningún cristiano cuando habla del Mesías.
Veamos los más significativos:
Éxodo 29:5-7 “Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás”.
Éxodo 30:23-31 “Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de cálamo aromático doscientos cincuenta, de casia quinientos, según el siclo del santuario, y de aceite de olivas un hin. Y harás de ello el aceite de la santa unción; superior ungüento, según el arte del perfumador, será el aceite de la unción santa. Con él ungirás el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio, la mesa con todos sus utensilios, el candelero con todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto con todos sus utensilios, y la fuente y su base. Así los consagrarás, y serán cosas santísimas; todo lo que tocare en ellos, será santificado. Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y los consagrarás para que sean mis sacerdotes. Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras generaciones”.
Deuteronomio 17:14-20 “Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor tu D-os te da, y tomes posesión de ella y la habites y digas: pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores, pondrás por rey sobre ti al que el Señor tu Dios escogiere; de entre tus hermanos pondrás rey sobre ti; no podrás poner sobre ti a hombre extranjero, que no sea tu hermano. Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque el Señor os ha dicho: No volváis nunca por este camino. Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia. Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel”.
A muchos cristianos les puede parecer desconcertante el contenido de estos pasajes. En el caso de las citas del Éxodo, porque hablan de Aarón y el Sumo Sacerdocio, y no parece tener mucho que ver con Jesús de Nazaret ni con el concepto de Mesías. En el caso del pasaje de Deuteronomio, porque lo que allí se dice se refiere a los reyes antiguos que hubo en Judá e Israel, pero no del Rey que esperamos como Mesías.
Pero lo cierto es que se trata de una CONFUSIÓN surgida de los ERRORES METODOLÓGICOS a la hora de analizar el texto bíblico. La cuestión es simple: ¿cuál es la base para hablar DEL UNGIDO O MESÍAS? ¿Versículos de la Biblia que JAMÁS mencionan de manera directa los conceptos UNGIDO, UNCIÓN O REY, o LOS VERSÍCULOS QUE SÍ LO HACEN?
Con la pena, LA RESPUESTA ES OBVIA: la base bíblica para hablara del Mesías SON LOS VERSÍCULOS QUE, DIRECTA Y EXPLÍCITAMENTE, MENCIONAN LOS TEMAS DEL UNGIDO, LA UNCIÓN O EL REY.
Y esos pasajes son, justamente, estos tres que acabo de citar. Tres pasajes que los cristianos NUNCA MENCIONAN, NUNCA REVISAN.
El asunto es simple: Éxodo 29:5-7 nos explica CÓMO SE APLICA LA UNCIÓN, Éxodo 30:23-31 nos explica QUÉ TIPO DE ACEITE SE USA PARA ESA UNCIÓN, y Deuteronomio 17:14-20 nos explica CUÁLES SON LAS OBLIGACIONES DEL FUTURO REY DE LOS JUDÍOS.
Si estamos de acuerdo en que el rey de los judíos es el MESÍAS O UNGIDO, entonces ESTAMOS DE ACUERDO en que ESTOS PASAJES SON LA BASE para entender en qué consiste ser ese Mesías. Y más aún: la base para identificarlo o, en su defecto, descartar a quien no lo sea.
Pero tenemos esta situación: los dos pasajes de Éxodo hablan de la UNCIÓN, pero NO MENCIONAN AL LINAJE DE DAVID. El pasaje de Deuteronomio habla del rey, y eso implica que habla del linaje de David, pero NUNCA MENCIONA una unción.
¿Es obligatorio que relacionemos los temas? El Judaísmo establece que ante las dudas surgidas cuando confrontamos dos pasajes bíblicos, la respuesta la tenemos que buscar en OTRO PASAJE BÍBLICO que aborde EL MISMO ASUNTO.
Y ese pasaje es I Samuel 16:1-13. Cito los versículos 1, 12 y 13: “Dijo el Señor a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey… Envió, pues, por él (David), y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces el Señor dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu del Señor vino sobre David”.
En este pasaje QUEDA PERFECTAMENTE CLARO que el profeta Samuel entendía el vínculo definitivo entre Éxodo 29 y 30 (el concepto de Unción) con Deuteronomio 17 (el concepto de rey). Por lo tanto, al igual que ya había hecho con Saúl previamente (I Samuel 10:1), UNGIÓ A DAVID COMO REY DE ISRAEL.
Por lo tanto, LOS CRITERIOS ESTABLECIDOS PARA LA UNCIÓN DE LOS SUMOS SACERDOTES APLICAN TAMBIÉN PARA LA UNCIÓN DEL REY.
Esta es la base bíblica para el tema del Mesías o Ungido. No hay vuelta de hoja: es lo establecido por la Torá, y son los versículos que hablan EXPLÍCITAMENTE de los temas de la Unción y del Rey. Por lo tanto, es con ellos que debemos DEFINIR los límites (valga la redundancia) de lo que podemos y debemos creer sobre el Mesías.
Cualquier otro pasaje que NO MENCIONE DIRECTAMENTE AL MESÍAS queda subordinado, o incluso DESCARTADO, si no se ajusta a lo que se enseña aquí.
¿Es este el tema principal de la Biblia o de la Torá?
Razonémoslo de este modo: los momentos cruciales en el relato de la Torá son la Creación, el reinicio de la vida después del Diluvio, el llamamiento de Abraham, y el Éxodo, que incluye -a su vez- varios puntos críticos: la salida de Egipto, el encuentro con D-os en Sinai, y el final del Éxodo.
¿En cuál de estos momentos se habló EXPLÍCITAMENTE de la llegada del Mesías? En NINGUNO.
Los cristianos dicen que Génesis 3:15 o 22:18 hablan del Mesías. Pero recalco: uno dice “la simiente de la mujer” y otro habla de la “simiente de Abraham”. NO SON REFERENCIAS EXPLÍCITAS al Mesías, y -por lo tanto- son DEBATIBLES. Por eso, NUESTRA BASE tienen que ser las REFERENCIAS EXPLÍCITAS, como las que ya vimos en Éxodo 29 y 30 o Deuteronomio 17.
Entonces, la realidad es que en ninguno de ESOS MOMENTOS CRUCIALES se menciona DE MANERA EXPLÍCITA la futura llegada del Mesías.
¿Qué es lo que sí se menciona DE MANERA EXPLÍCITA?
Las ORDENANZAS (en hebreo, MITZVOT) de D-os. En todos esos eventos, lo primero que D-os hizo fue darle ORDENANZAS al ser humano.
Por ejemplo, al momento de crear al hombre, D-os le ordenó fructificar y reproducirse (Génesis 1:28). Al bajar del Arca, Noé recibió instrucciones similares, aunque más complejas (Génesis 9:1-7). Luego, el pacto con Abraham se basó en ordenanzas: primero, abandonar la tierra de su padre (Génesis 12:1), y luego la circuncisión (Génesis 17:1-14). Cuando Israel salió de Egipto, D-os dio las ordenanzas correspondientes a la Pascua (Éxodo 12), y en Sinai se recibieron los Diez Mandamientos (Éxodo 20:1-17). Finalmente, el Deuteronomio recopila los discursos finales de Moisés, apenas un poco de tiempo antes de que Israel entre en Canaán y de que el propio Moisés muera.
¿En qué momento se habla EXPLÍCITAMENTE del Mesías en todos esos eventos? En NINGUNO. Lo único que pueden apelar los cristianos es a que el Cordero de Pascua es una sombra del Mesías, pero tienen un problema serio para demostrarlo: NADA EN ABSOLUTO siquiera insinúa eso.
Pero dejemos el tema de lado, porque estamos hablando de REFERENCIAS EXPLÍCITAS, no REFERENCIAS SIMBÓLICAS. Sólo podremos evaluar la verosimilitud de las referencias simbólicas cuando tengamos bien claro lo que dicen las REFERENCIAS EXPLÍCITAS. Y el Cordero de Pascua es, en el mejor de los casos, una referencia simbólico. Por lo tanto, todavía no es momento de discutirlo.
El punto es simple: NO HAY REFERENCIAS DIRECTAS O EXPLÍCITAS al Mesías en todos estos momentos. Especialmente singular resulta en el caso del encuentro de Israel con D-os en Sinai, porque estamos hablando DEL ÚNICO MOMENTO DE LA HISTORIA EN EL QUE D-OS HABLÓ DIRECTAMENTE CON TODO UN PUEBLO.
¿No hubiera sido ese el momento adecuado para advertirles que tenían que ESPERAR LA LLEGADA DEL MESÍAS REDENTOR? Pero NO LO HIZO. Lo que hizo fue darles MANDAMIENTOS Y ORDENANZAS.
O veamos el caso del Deuteronomio: Moisés está próximo a morir, y hace una serie de recuentos de todas las experiencias de Israel durante el Éxodo. Son sus últimos discursos. Por lógica, SON LOS MÁS IMPORTANTES DE SU VIDA.
¿Habló en algún momento DE LA FUTURA LLEGADA DE UN MESÍAS?
No. Jamás. Todo el tiempo se dedicó a repetir “obedezcan las ordenanzas de D-os”. Entre los capítulos 4 y 30 de Deuteronomio, podemos encontrar POR LO MENOS 40 VECES en las que Moisés, de manera EXPLÍCITA, le dice a Israel que deben OBEDECER LAS ORDENANZAS DE LA TORÁ. En cambio, no encontramos NINGUNA referencia a la llegada de un Mesías.
Incluso, el capítulo 30 es una extensa descripción de cómo va a ser la restauración final de Israel, y TODO EL CAPÍTULO gira en torno a la NECESIDAD DE OBEDECER LAS ORDENANZAS Y MANDAMIENTOS DE LA TORÁ.
Jamás se menciona al Mesías.
De hecho, los versículos 30:12-13 DESCARTAN que el Mesías sea NECESARIO para esa restauración: “cuando obedecieres a la voz del Señor tu D-os, para GUARDAR SUS MANDAMIENTOS Y SUS ESTATUTOS ESCRITOS EN ESTE LIBRO DE LA TORÁ; cuando te convirtieres al Señor tu D-os con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas”. 
No pueden quedar dudas sobre el sentido del pasaje: NO SE NECESITAN INTERMEDIARIOS DE NINGÚN TIPO PARA OBEDECER LOS MANDAMIENTOS DEL SEÑOR.
No es necesario que alguien SUBA AL CIELO Y LUEGO BAJE PARA REVELARNOS NADA. Los mandamientos y las ordenanzas de la Torá están puestos en el corazón de cada uno de nosotros. Aquí, como en TODA LA TORÁ, se habla de OBEDECER LA TORÁ, no de esperar un Mesías que nos dé la redención.
Entonces, empecemos por aplicar un simple y lógico criterio: si NO HAY NINGUNA REFERENCIA EXPLÍCITA al Mesías, y HAY MONTONES DE REFERENCIAS EXPLÍCITAS A LA NECESIDAD DE OBEDECER TORÁ, o si NO HAY NINGÚN VERSÍCULO QUE DIGA EXPLÍCITAMENTE QUE TODO DEPENDE DEL MESÍAS, y en cambio hay MONTONES DE VERSÍCULOS QUE DICEN EXPLÍCITAMENTE QUE TODO DEPENDE DE OBSERVAR LA TORÁ, entonces la conclusión es lógica:
EL TEMA MÁS IMPORTANTE DE LA BIBLIA ES LA OBSERVANCIA DE LA TORÁ, NO EL MESÍAS.
Simplemente, con esta clara evidencia expuesta, queda DEMOSTRADO que TODA LA PERCEPCIÓN del Cristianismo ESTÁ EQUIVOCADA.
¿Qué dice EL RESTO DE LA BIBLIA?
Lo mismo: todo el asunto SIEMPRE GIRA en torno a la OBEDIENCIA DE LA TORÁ.
¿Por qué D-os juzgó a los israelitas en la época de los jueces? ¿Por no esperar al Mesías? No. Por NO OBEDECER LA TORÁ. Jueces 2:11-14.
¿Qué fue lo primero que hizo Samuel cuando ungió al primer rey de Israel (nótese que estamos hablando de UNCIÓN)? ¿Recordarle al pueblo que tenía que esperar al Mesías? No. Hacer UNA COPIA DE LA TORÁ (I Samuel 10:24-25).
¿Cuál es el tema recurrente de I Reyes en relación al reinado de Salomón? ¿La futura llegada del Mesías? No. JAMÁS SE MENCIONA. Lo que se menciona EXPLÍCITAMENTE por lo menos en siete ocasiones (I Reyes 2:3, 3:14, 6:12, 8:58, 8:61, 9:6 y 11:38) es LA IMPORTANCIA DE GUARDAR LOS MANDAMIENTOS Y ORDENANZAS DE D-OS.
¿Cuál fue el elogio para los reyes justos de Judá? ¿Su esperanza en el Mesías? No. JAMÁS SE MENCIONA EL MESÍAS. El elogio EXPLÍCITO fue por OBEDECER LOS MANDAMIENTOS DE LA TORÁ (por ejemplo, II Crónicas 14:4 y 17:4).
¿Cuál fue la eterna acusación de los profetas contra Israel? ¿No esperar al Mesías? No. Haber abandonado la Torá (Isaías 24:5, 30:9, 48:18; Jeremías 6:19, 9:13, 16:11, 26:4-6, 44:10-23; Ezequiel 5:6-7, 20:18, 22:26; Oseas 4:6, 8:1 y 12; Amós 2:4; Sofonías 3:4; Zacarías 7:12; Malaquías 2:8-9, 3:7-14).
Cuando Israel regresó del exilio en Babilonia ¿cuál fue el tema capital para reconstruir la nación? ¿La esperanza en el Mesías? NO. JAMÁS SE HABLA DEL MESÍAS. El tema central fue LA OBEDIENCIA A LA TORÁ (Esdras 9:10 y 14, Nehemías 1:9, 9:13-16, 9:29-34, 10:29).
¿De qué manera RESUME la propia Biblia su contenido? EL FIN DE TODO EL DISCURSO ES ESTE: TEME A D-OS Y GUARDA SUS MANDAMIENTOS, PORQUE ESTO ES EL TODO DEL HOMBRE. Eclesiastés 12:13.
NADA SOBRE EL MESÍAS.

Conclusiones preliminares
Al principio de este texto, mencioné 57 pasajes diferentes citados por cristianos para afirmar que Jesús está profetizado en la Biblia, y que ésto es LO MÁS IMPORTANTE de su contenido.
Sin embargo, al revisarlos, resulta que sólo 2 de ellos hablan, EXPLÍCITAMENTE, del Mesías. Otros 15 lo hacen indirectamente. Los demás EN NINGÚN MOMENTO mencionan de manera clara y precisa que se esté hablando del Mesías.
En contraparte, en los últimos párrafos yo he ofrecido un total de 44 citas en donde DE MANERA EXPLÍCITA se habla de la importancia de observar los mandamientos y ordenanzas de la Torá. ¿Cuánto aumentaría esta cifra si citara los versículos que de manera clara, aunque indirecta, hablan del mismo tema?
El asunto está claro: el tema FUNDAMENTAL de la Biblia es LA OBEDIENCIA A LA TORÁ, no la llegada del Mesías.
En consecuencia, también está claro que las prioridades de los cristianos que insisten en lo contrario ESTÁN MAL ENFOCADAS Y CARECEN DE SUSTENTO.
En la siguiente nota, analizaré los 17 pasajes que identificamos al principio como mesiánicos para demostrar que, DESDE NINGÚN PUNTO DE VISTA, se cumplen en Jesús de Nazaret.


Irving Gatell:.