Isaías 7:14 una refutación al pastor mesiánico Edrey Brito


Isaías 7:14 una refutación al pastor mesiánico Edrey Brito
Por: Irving Gatell

El texto hebreo de Isaías 7:14 dice, textualmente: “He aquí, una joven está encinta, y dará a luz un hijo…”

Sorprendentemente, siguen surgiendo muchas publicaciones que insisten en la lectura equivocada, queriendo demostrar que aunque dice “una joven está encinta”, DEBE ENTENDERSE “una virgen concebirá”, alterando el significado de una palabra y el tiempo verbal.
En esta ocasión, revisaré un texto del pastor Mesiánico Edrey Brito, y haré algunas observaciones respecto a sus apreciaciones, a mi juicio totalmente equivocadas. A continuación, expondré varios puntos relevantes que, naturalmente, Mesiánicos y semejantes nunca se toman la molestia de mencionar.
Vamos con el texto de Brito.
Nos dice al inicio: “Otra objeción que utilizan algunos rabinos no creyentes contra esta profecía es que el verso de Yeshayahu dice ALMAH que en hebreo significa mujer joven. “He aquí que ALMAH ( una mujer) concebirá y dará a luz un hijo.” No dice: BETULAH que quiere decir virgen. Rashi (Francia, sigloXI) uno de los comentaristas de la Torah más destacados, también llamado Shlomo ben Yitzjaki dice de este versículo: He aquí que Almah concebirá y tendrá un hijo y llamará su nombre Enmanuel.” Esto significa que nuestro Creador estará con nosotros. Y esta es la señal: La persona que concebirá será una niña quien nunca en su vida habría tenido relaciones con un varón. Sobre éste niño concebido será que el Ruaj Hakódesh (Espíritu Santo) tendrá poder.”
Es un argumento clásico: apelar a que Rashi dijo que en Isaías 7:14 tiene que entenderse el hebreo ALMÁH como “virgen”. Veamos lo que nos dice el Rabino Tuvia Singer al respecto:

“Uno de los libros misioneros mejor conocidos que flagrantemente falsean a Rashi, es el Jewish New Testament Comentary de David Stern. En las páginas 6 y 7, Stern escribe: El más famoso comentarista de la Biblia judío medieval, Rabi Shlomo Yitzjaki (Rashi, 1040-1105), que se opuso tajantemente a la interpretación cristológica del Tanaj, escribió sobre Isaías 7:14: he aquí, la ALMÁH concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Imanuel. Esto significa que nuestro Creador estará con nosotros. Esta es la señal: la que va a concebir será una niña que nunca en su vida ha tenido contacto con ningún hombre. Sobre ella, el Espíritu Santo tendrá poder”.

Es evidente que Brito ha retomado el párrafo de Stern. Sigue diciendo el Rabino Singer:

“El hecho es que la cita de Stern sobre Rashi NO EXISTE. Lo que Stern hizo fue un DELIBERADO CAMBIO de las palabras de Rashi para ofrecer a sus lectores una versión completamente distorsionada y cristológica del texto de Rashi. En esencia, Stern HA MANIPULADO las palabras del gran comentarista Rashi, así como Mateo ha alterado las palabras del profeta Isaías.Esto es lo que REALMENTE DICE RASHI sobre este versículo:Imanuel: significa que nuestra Roca estará con nosotros, y esta es la señal: ella es una joven y nunca ha profetizado”.

¿Sorprendente? Seguro. Pero sólo a causa de la nula honestidad intelectual de Stern. La palabra hebrea usada para hablar de esa joven es NITNEVIET, que Stern traduce como “contacto”, cuando su significado evidente es “profetizado” (su estructura es la raíz NVI, la misma de NAVI o profeta).
El Rabino Singer concluye diciendo:

“Este misionero traduce mal la palabra hebrea NITNEVIET en el comentario de Rashi para decir “sexo” o “contacto”. Esta traducción es absurda. La palabra NITNEVIET significa “profetizado”, no “contacto”. La raíz de la palabra hebrea NITNEVIET aparece frecuentemente en el Tanaj. Está relacionada con la palabra hebrea NAVI, que significa “profeta”, una palabra con la que muchos estudiantes de la Biblia están bien familiarizados”.

Si desean revisar el texto completo del Rabino Singer, pueden consultar el siguiente link:
En realidad, esta información es suficiente para dar por concluido mi análisis del texto de Brito, debido a que su premisa inicial ESTÁ BASADA EN UNA TRADUCCIÓN MANIPULADA E INCORRECTA del comentario de Rashi.
Pero sigamos, sólo porque hay más cosas en el texto de Brito que vale la pena refutar.
Brito agrega:
“… la palabra Almah aparece en la Torah en cuatro oportunidades:
1. Bereshit. (Genesis) 24:43. Refiriéndose a Rivkáh , la que posteriormente fue la esposa de Itzjak.
2. Mishlé (Proverbios) 30:19. La doncella cuyo corazón es cautivado por un hombre, y sufre de amor.
3. Shemot (Exodo 2:8.) Hace referencia a Miriam, hermana mayor de Moshé.
4. Yeshayahu. (Isaías) 7:14. He aquí la doncella concebirá y dará a luz…
Lo primero que llama la atención es que Brito NO ESTÉ ENTERADO que la Torá son los Cinco Libros de Moisés, e incluye a Proverbios e Isaías como parte de la Torá. INJUSTIFICABLE en un supuesto rabino, pero perfecto para evidenciar de qué está hecho el pseudo-rabinismo Mesiánico.
Y lo escandaloso sigue: Brito pretende demostrar que la palabra ALMÁH sólo se utiliza para hablar de mujeres vírgenes, y comete el DESCARO de MANIPULAR Y TORCER el sentido de Proverbios 30:19 (definitivamente, siguiendo la escuela del pseudo-teólogo Mesiánico David Stern).
El texto, desde el versículo 18, dice: “Tres cosas son maravillosas para mí, y cuatro no las entiendo: el camino de un águila en el cielo, el camino de una serpiente en la roca, el camino de un barco en alta mar, y el camino de un varón en una joven (ALMÁH)”.
No se necesita ser un erudito para entender el sentido del texto de Proverbios: está hablando de CONTACTOS FÍSICOS que no dejan rastro (espero que ningún Mesiánico me venga a decir que el vuelo de un águila no implica un contacto físico con el aire). Proverbios está hablando de sexo, no de una niña enamorada. Por lo tanto, está PERFECTAMENTE CLARO que en la Biblia la palabra ALMÁH sí se utiliza para referir a una joven que YA HA TENIDO CONTACTO SEXUAL.
Brito dice, más adelante:
“¿Qué decían algunos judíos no creyentes del nacimiento de Mashíaj aproximadamente en el siglo III? El libro Toldot Yeshu… se elaboró 300 años de la EC (sic). Este libro dice que Miriam tenía amores con Yojanan, también dice que Miriam fue violada por un soldado romano llamado Pantera y quedó encinta de Yeshu” (disculpen la redacción; he copiado el texto tal cual, pese a la tentación de hacerle las correcciones pertinentes).
Luego, cita otras fuentes que repiten esta historia de Miriam como una adúltera, o como una mujer violada. Y pregunta Brito:
“¿Cómo pudieron hacerse tales afirmaciones? Los cristianos hablaban de Yeshúa como del hijo (sic) de la virgen, y los judíos incrédulos se apoyaron de esta afirmación para difamarla. Se hicieron eco de este misterio y después lo utilizaron para sus fines. Parthenos, en griego significa virgen. Esta palabra fue tergiversada. Con burla llamaban esos judíos hijo de la virgen ben ha Pantra (sic, sic y más sic) lo cual en su idioma podría interpretarse como hijo de la Pantera”.
Para morir de risa.
En primer lugar, vuelve a hacerse evidente la pésima redacción. En segundo, Brito desconoce que el término griego “hijo de Panthera” fue usado por el historiador Celso. En las fuentes judías, el nombre aparece como “Pantiri”, “Pandiri” o “Pandera”, y los estudios de Saúl Liberman han demostrado que esta última forma es la original. Y es un hecho que el término hebreo no tiene nada que ver con el animal felino (la pantera, pues).
Dejemos de lado el origen etimológico del término. Vamos a lo importante: Brito pretende demostrar que DEBEMOS ASUMIR QUE ISAÍAS 7:14 HABLA DE UNA VIRGEN sólo porque los judíos de los siglos II y III ridiculizaban el griego PARTHENOS (la palabra usada en la versión griega de Isaías 7:14) cambiándolo por un nombre propio latino, y dando a entender con ello que Jesús era hijo de una relación adúltera y prohibida.
Se trata de una idea demasiado sofisticada. En realidad, el asunto es más vulgar que eso: lo único que se demuestra es que a los judíos les daba risa que les vinieran a hablar de alguien “nacido de una virgen”.
Y es lógico. Creo que en cualquier época y en cualquier cultura sucedería lo mismo. Imaginemos la situación: usted, amable lector, se entera mañana que la hija de su vecina está embarazada. Una niña de 14 o 15 años. Pero se entera, además, que la mamá anda diciendo que su hija es virgen, y que está embarazada de puro milagro, y que el niño va a ser el “hijo de la virgen”.
Seamos honestos: usted mismo se reiría. Y no faltaría quien empezara a hacer juegos de palabras. En español, se puede hacer un juego que resulta bastante soez, pero que voy a usar para ejemplificar lo que quiero decir: ante la insistencia de la vecina de que su nieto va a ser “hijo de la virgen”, no faltará quien diga que es “hijo de la verga” de vaya usted a saber quién.
El Ben Pandera es, simplemente, eso: un juego de palabras (no tan agresivo, toda vez que está sobradamente demostrado que Pandera era un nombre personal latino, bastante común, y es posible que haya sido usado para referirse a “un cualquiera”, como en inglés puede ser un “John Bull”, o en español un “Juan Pérez”). Y el juego surge, simplemente, por lo inverosímil de la pretensión: una muchacha embarazada que dice que sigue siendo virgen.
En cualquier época, en cualquier cultura, el resto de la humanidad sólo podría decirle: no, no eres virgen; eres una fácil, o una puta, o una desafortunada. Pero virgen, definitivamente, no.
Curiosamente, esto nos demuestra EXACTAMENTE TODO LO CONTRARIO a lo que Brito quiere demostrar: entre los siglos VIII AEC (cuando Isaías hizo su famosa profecía) y III EC (cuando el Toldot Yeshu, entre otras fuentes rabínicas, se burlaron del Ben Pandera) NADIE habló del nacimiento milagroso del Mesías, engendrado por D-os mismo en una virgen.
NO EXISTE NINGUNA FUENTE DOCUMENTAL judía que hable del tema. Ni en la misma Biblia, ni en los Rollos del Mar Muerto, ni en las tradiciones rabínicas.
Y resulta extraño, porque otros temas mesiánicos planteados por Isaías (como la llegada de una era de justicia, pureza, seguridad, paz o bienestar) fueron SISTEMÁTICAMENTE REPETIDOS, COMENTADOS, INTERPRETADOS Y DISCUTIDOS por los autores bíblicos posteriores (como Jeremías, Ezequiel o los Doce Profetas llamados menores), o por los autores de la tradición apocalíptica, o por los Esenios Qumranitas, o por Filón de Alejandría y otros autores helenistas, o por la propia tradición rabínica.
Es decir: son temas mesiánicos relevantes, y por ello fueron ampliamente discutidos y analizados. Pero de un nacimiento virginal NO HAY NADA, ABSOLUTAMENTE NADA en un lapso de poco más de un milenio.
Es un tema EXTRAÑO, AJENO Y ABSURDO para el Judaísmo. Por eso, la reacción obvia cuando se puso el asunto en la mesa de debate fue la burla.
Entonces, la burla judía no demuestra que el texto de Isaías deba entenderse como “virgen”. Sólo demuestra que a cualquier persona le puede dar risa que le digan que esa niña embarazada no tiene idea de lo que es el sexo.
A continuación, Brito pretende demostrar que el hebreo ALMÁH (joven) debe entenderse exactamente como el hebreo BETULÁH (virgen). Para ello, recurre a Génesis 24, donde se narra la historia de Rivka, la eventual esposa del patriarca Itjak.
Brito menciona que el versículo 16 describe a Rivka como una doncella muy hermosa, usando la palabra BETULÁH (virgen), y que luego el versículo 43 la describe como ALMÁH (joven). Y concluye:
“En este ejemplo podemos entender que la palabra ALMÁH y BETULÁH tienen el mismo significado. El versículo 16 de Génesis 24 se le dice a Rivka, Betulá (sic) y en el versículo 43 se le dice ALMÁH, lo que quiere decir que ambas palabras son sinónimas (virgen). Según la regla de interpretación bíblica llamada GEZEIRA SHAVA, la cual se encarga de resolver pasajes difíciles dice: una palabra explica otra que no sea muy clara de entender, y aunque no sea necesariamente la misma siempre y cuando las dos palabras sean aplicadas para describir un mismo caso o circunstancia…”
Veamos los elementos básicos de este párrafo:
  1. Un párrafo de Génesis dice que Rivka era virgen.
  2. Otro dice que era joven.
  3. Brito dice que esto es difícil de entender, que una palabra allí no tiene un significado claro, y que hay que usar una técnica rabínica de interpretación para explicar el asunto.
  4. Concluye diciendo que “virgen” y “joven” son sinónimos.
Espero que esté claro lo improcedente de dicho razonamiento. Simplemente, pregunto: ¿CUÁL ES LA DIFICULTAD para entender que Rivka era virgen y joven? ¿En qué momento se hace indispensable aplicar el GEZIRÁ SHAVÁ?
Por el contrario, el razonamiento de Brito nos lleva a un absurdo. Equivale a afirmar que si yo estuve hablando de lo feliz que estoy con mi auto COMPACTO, y luego mencioné que me encanta mi auto AZUL, entonces “azul” y “compacto” son sinónimos.
Génesis 24 dice que Rivka era virgen. Está bien. Nos queda claro su sentido. Luego, dice que era una joven. Está bien. Nos queda claro su sentido. Gracias a esas especificaciones, nadie ha tenido la necesidad de imaginarse a Rivka como una señorona virgen pero ya entrada en años.
¿Hay aspectos, detalles o recovecos oscuros en estas ideas? POR SUPUESTO QUE NO. Son perfectamente claras. A ningún exégeta de ninguna época le ha provocado dolor de cabeza leer en un versículo que Rivka era virgen, y en otro que la misma mujer era joven (del mismo modo que a ningún aficionado a los coches le resultaría oscuro o misterioso que yo hablara de un auto compacto y luego de un auto azul).
Aplicar el Gezirá Shavá en esta caso sólo tiene como objetivo inventarse la peregrina idea de que “virgen” y “joven” son sinónimos. Algo tan absurdo como irracional. Cierto: hay jóvenes que son vírgenes, como la descrita en Génesis 24. Y hay jóvenes que no son vírgenes, como la mencionada en Proverbios 30:19.
Hasta aquí llega el desafortunado comentario de Brito. Ahora, quiero resaltar dos ideas obligadas respecto a este tema, de las que Mesiánicos y Nazarenos jamás hablan.
  1. Como ya mencioné, la evidencia documental demuestra que durante los mil años posteriores a Isaías NADIE habló de ningún nacimiento virginal. Eso, me parece, es suficiente prueba de que NADIE entendió así Isaías 7:14.
  2. Sería bueno que, de cuando en cuando, la gente se tomara la molestia de LEER COMPLETOS los pasajes Bíblicos. Isaías 7:14 NO ES UNA FRASE AISLADA. Es parte de todo un discurso, y es muy claro en los versículos 15-16 que LA SEÑAL DE LA QUE HABLA EL PROFETA no es que una mujer se vaya a embarazar (vamos, eso no tiene nada de milagroso; pasa todos los días), sino que ANTES DE QUE EL NIÑO QUE VA A NACER PUEDA ESCOGER SUS ALIMENTOS, LAS TIERRAS DE SAMARIA Y DAMASCO ESTARÁN DESIERTAS. De eso está hablando Isaías (y reitero: sigo sin encontrarme un Mesiánico que quiera hablar de este tema).
Y para no dejar asuntos pendientes, paso ahora a hacer algunas observaciones sobre Rashi, toda vez que Mesiánicos y Nazarenos seguirán insistiendo en que él dijo que Isaías 7:14 habla de una virgen.
¿De dónde surge la confusión con Rashí? De que en su comentario al Cantar de los Cantares, explica que las doncellas (ALAMOT, plural de ALMÁH) mencionadas en el versículo 1:3 son vírgenes. Y es correcto, pero eso DE NINGÚN MODO SIGNIFICA que Rashi haya opinado que la palabra ALMÁH siempre debe entenderse como “virgen”. Está explicando el sentido de un pasaje, NO UNA CARACTERÍSTICA GRAMATICAL DEL HEBREO.
La prueba nos la ofrecen las dos traducciones al arameo que se hicieron en los primeros siglos de la Era Común: el Targum de Yonatan (traducción judía) y la Peshitá Aramea (traducción cristiana).
En la traducción judía, Yonatan simplemente usó la palabra aramea equivalente para el hebreo ALMÁH, y es OLMA-TA. En contraste, la Peshitá Aramea usó la palabra BETUL-TA, equivalente del hebreo BETULÁH. Está claro, entonces, que para el traductor de la Peshitá LA PALABRA ALMÁH NO SATISFACÍA SU PERSPECTIVA, por la simple razón de que NO SIGNIFICA VIRGEN. En consecuencia, usó la otra palabra, BETULAH, la que SÍ SIGNIFICA VIRGEN.
Un punto más en relación a Rashi: ¿a qué viene su observación de que la ALMÁH de Isaías 7:14 NO HABÍA PROFETIZADO?
A una cuestión muy lógica y clara en el razonamiento de Rashi, pero que Mesiánicos y Nazarenos tampoco tienen intención de comentar.
Veamos lo que dice Isaías 8:1-3:
“Me dijo el Señor: toma una tabla grande, y escribe en ella con caracteres legibles tocante al despojo que se apresura y la presa que se precipita. Y junté conmigo por testigos fieles al sacerdote Uríah y a Zejariah ben Yeberejiah. Y me llegué A LA PROFETISA, la cual concibió y dio a luz un hijo. Y me dijo el Señor: ponle por nombre Maher-Salal-Hasbaz, porque ANTES QUE EL NIÑO SEPA DECIR: PADRE MÍO, MADRE MÍA, SERÁ QUITADA LA RIQUEZA DE DAMASCO Y LOS DESPOJOS DE SAMARIA DELANTE DEL REY DE ASIRIA”.
Es MUY CLARO que está hablando de LA MISMA SEÑAL dada al rey Ajaz en el capítulo anterior. Por esto, muchos comentaristas han señalado que el niño anunciado en Isaías 7:14 es EL PROPIO HIJO DE ISAÍAS.
De esta postura, surge una pregunta simple: ¿por qué en Isaías 7 sólo se habla de la mujer de Isaías como “una joven” y no como “una profetisa”? Eso es lo que responde Rashi: la joven TODAVÍA NO ERA PROFETISA.
Y eso es lo que, descarada y cínicamente, tergiversa David Stern en su libro al traducir (si acaso se puede usar este verbo) la palabra “ha profetizado” como “ha tenido contacto”.
No pretendo tomar posturas respecto a si Isaías 7:14 habla del hijo de Isaías. Es otro debate, y se trata de una opción con fundamentos interesantes. Pero aclaro el punto para que quienes estén interesados en debatir esta nota no se pierdan en la discusión de ese tema.
Lo único que me interesa señalar es que SI NO SE TOMA EN CUENTA ESTE DETALLE, el comentario de Rashi resulta incomprensible. Y, debido a eso, muchos siguen creyendo que Rashí creía en el nacimiento virginal.
Es todo por el momento. Espero que quien guste refutar, haga un desglose de cada punto que he expuesto, revise los mismos contenidos que he analizado, y ofrezca su propia perspectiva de cómo deben entenderse.
Irving Gatell:.