Saulo (Pablo, Shaul): Falso, Mentiroso y Pagano

Saulo (Pablo, Shaul): Falso, Mentiroso y Pagano





Notas del libro “La vie secrete de saint Paúl” de Robert Ambelain.





Jerónimo (De viris illustribus, M.L. XXIII, 615-646) dice que Saulo nació en Giscala y de adolescente sufrió la deportación masiva junto con sus padres a Tarso de Cilicia.  Esta deportación fue realizada por Varus 4 o 5 años antes de la Era Común.




LAS INCOHERENCIAS DE SAULO:




Primera incoherencia: para el “martirio de esteban” tendría más o menos 57 años, ¿cómo es que el escritor de Hechos (7:58) dice que era “un joven”? ¿quién miente?







Segunda incoherencia: los deportados y sus hijos eran considerados por la ley romana a perpetuidad como “esclavos del Cesar” y se les fijaba una residencia obligatoria (que en este caso sería Tarso), ¿cómo es posible que se ubiera trasladado libremente hasta Jerusalem supuestamente para aprender “a los pies de Gamaliel”?



Tercera incoherencia: en las fuentes judías se tiene un registro de todos los estudiantes de los sabios, incluido Gamaliel, ¿cómo es posible que no se lo mencione? No hay otra respuesta: Pablo miente.  Si alguien se nos presentara como licenciado de una universidad, pero en la universidad no consta ningún registro suyo, es evidente el fraude.







Cuarta incoherencia: a todo lo anterior hay que sumarle que Pablo afirma tener la civitas (ciudadanía) romana por nacimiento (Hechos 22:27-28). ¿Cómo es posible? los esclavos no tienen ciudadanía, los judíos tampoco la tenían.  Algo sucede, los orígenes de Pablo no pueden ser judíos.






Quinta incoherencia: suponiendo que sí fuera judío, esclavo, y que contrariando las leyes y la usanza de su tiempo, hubiera podido haberse liberado y ser considerado liberto. Entonces ¿cómo es que supuestamente lo ejecutaron con decapitación, una pena exclusiva para ciudadanos?




Sexta incoherencia: y si es natural de Tarso, ¿cómo sería ciudadano romano siendo que dicha ciudad no fue hecha colonia romana sino cien años después?




Séptima incoherencia: y si es ciudadano romano de nacimiento, como se ufana ante el tribuno Claudio Lisias (Hechos 22:27-28), significa que no puede ser judío de nacimiento porque a un judío de nacimiento no se le da la ciudadanía según la ley romana.




Octava incoherencia: ¿cómo sería posible que Saulo, un “judío”, fuera educado junto a Menahem y Herodes el Tetrarca según lo muestran en Hechos 13:1 Μαναήν τεἩρῴδου τοῦ τετραάρχου σύντροφος καὶ Σαῦλος ?  Este Saulo, Pablo, según los registros históricos, no es nada más ni nada menos que Saulo bar-Antipater, idumeo y herodiano.  Ya por lo menos esta cuestión desmintió sus supuestos orígenes. Hay que agregar:  en su carta (Rom. 16:6 y 11) se refiere a Herodión, Andrónico y Junias como sus parientes. ¿Se necesita más evidencia?



Octava incoherencia:  En Corinto Saulo se presenta ante Galión quien sabemos es hermano de Séneca (consejero de Nerón), procónsul de Acaya y de quien una inscripción descubierta en Delfos (1905) titula a nombre del Cesar como “Junius Galión, mi amigo, procónsul de Acaya”.  Muy curioso que según sus historias (Hechos 18:16), Galión eche del tribunal a todos los judíos, pero queda Saulo quien evidentemente no era contado entre “los judíos”.



Novena incoherencia: Dicen que Saulo estaba preso (Hechos 23), ¿cómo es posible que un simple preso pueda recibir la visita de su sobrino (v.16) y tras de todo tenga tal autoridad como para ordenarle a un centurión hacer algo (v.17)?



Décima incoherencia:  ¿Cómo es posible, que si se tratara de un simple judío, el tribuno ordene que sea llevado ante el gobernador Félix escoltado por un mini ejército de 200 soldados, 70 jinetes, 200 arqueros (Hechos 23:23-24) y tras de todo con caballo preparado especialmente para él?



Undécima incoherencia: ¿Cómo es posible que diga que se dedica a la industria del tejido de tiendas  (Hechos 18:3) si hacía más de un milenio el pueblo judío se hizo sedentario y dicha habilidad de tiendas sólo era conservada por ideumeos (árabes)? Se trata pues de un oficio y una necesidad propios de los pueblos vecinos de Israel y por tanto evidencia: no fue judío.



Duodécima incoherencia: Conociendo la realidad económica romana en dicha época, no es posible que dicho oficio ofreciera recursos como para costearse largas travesías por todo el imperio romano y viajes sin cesar.  Más: él mismo dice que “vosotros sabéis que a mis necesidades y a las de los que me acompañan han proveído éstas manos” (Hechos 20:33-34).



Decimotercera incoherencia: Este Saulo (Pablo) no fue educado como judío, la Homilia pseudo-Clementina 2:8-11 lo muestra: “Pablo, ambicioso de mala gloria, como hemos dicho, fue con Dositeus, y fingió su amistad, suplicándole, que si cualquiera de aquellos treinta fuera muerto, él inmediatamente debería sustituirlo en el espacio de los muertos… en cuanto (Pablo) fue contado entre los treinta discípulos de Dositeus, él comenzó a despreciar a Dositeus, diciendo que él no dio clases perfectas o puramente, y que esto no se lo despreciaba…”




Nota: estuvimos entonces ante la presencia de un ciudadano romano, no judío, familiar de Herodión, criado con Menahem y Herodes del Tetrarca, Saulo de nombre, completo: Saulo bar-Antipater.  Y nos habla la historia que era nieto de Herodes el Grande por línea materna.  Con los testimonios de Josefo se desenreda la genealogía de este personaje:Saulo bar-Antipater hijo de Antipater II, hijo del matrimonio de Costabaro con Salomé I, hija de Antipater I que era hijo del príncipe Idumeo (árabe) Herodes de Ascalón quien fuera también sacerdote de Apolo.


Todo un caso, no sólo se refuta su origen judío sino que la historia nos permite ver que su ascendencia era enteramente idumea ligada a la fuerza con la familia herodiana.  Por eso era que los herodianos, desesperados por ganarse el favor del público judío buscaban casarse con mujeres o viudas de entre los hijos de David.



SU PAGANISMO:



Primer punto: En Corintios 10:15-19 menciona dos frases curiosas: “comunión con la sangre” y “comunión con el cuerpo”. La comunión con los dioses a través de la ingesta de ofrendas y alimentos “sagrados” es una idea pagana, aberrante para cualquiera que hubiera sido educado como judío. ¡Y ni qué decir del canibalismo simbólico (o literal, si se acepta la transubstanciación) que es impensable y asquerosa! mucho más el fetichismo de sangre humana a sabiendas que el cadaver humano es, según la ley judía, lo que más puede volver ritualmente impura a una persona.



Segundo punto: Su concepción mística de “hijos de D-s” se aleja del concepto judío y es cercano a la concepción pagana puramente gnóstica según la cual los iniciados en los misterios revelados ascendían a ser llamados “hijos de dios”.



Tercer punto: la concepción de sacrificios humano como forma por excelencia y “precio más costoso” de satisfacer a la divinidad sólo se encuentra en los “Misterios” de las religiones paganas.



Cuarto punto: el mensaje de Saulo es enteramente órfico, voy a poner un paralelo entre Orfismo y el Nazarenismo (Cristianismo):




PAGANISMO
NAZARENISMO
Dionisio es el Logos sagrado, el intermediario entre Zeus y los hombres
Yeshu es el Logos, el intermediario divino (Jn. 1)
Dionisio es el hijo del dios supremo (Zeus) con una virgen (Perséfone).
Yeshu es considerado hijo de D-s con una virgen (María).
A Dionisio le fue prometido el gobierno del Universo.
Yeshu dijo “toda autoridad me es dada en el cielo y en la tierra” (Mt 28:18)
Los malvados Titanes se apoderaron del inocente Dionisio y lo asesinaron.
Dicen sus libros que los malvados romanos asesinaron al inocente Yeshu.
Zeus vio el sacrificio puro de su hijo y lo resucitó.
D-s resucitó a Yeshu en virtud de su sacrificio (Hc. 2:32).
Luego, “Zeus lo colocó sobre el trono real, le puso el cetro en la mano y lo hizo soberano sobre todos los dioses del universo” (Cf. Precios, Sobre el Cratilo de Platón).
Luego, “Dios, después de haber resucitado a Mashiaj (Cristos) de entre los muertos, lo sentó a la derecha de los cielos, por encima de todo principado, potestad y dominación” (Ef. 1:20-21).
En el gnosticismo órfico, los arkontes eran potestades y principados que reinaban antes sobre el mundo material.  A través de la sangre del redentor místico, se apaciguaba la ira de la divinidad sobre la humanidad y ahora los arkontes pasaban a ser destronados y presos bajo la cruz de los cuatro elementos.
Dice Saulo sobre Yeshu: “borró el acta cuyas prescripciones nos condenaban y que eran contrarias contra nosotros, y la quitó de en medio, clavándola en la cruz.  Despojó a los Principados y Potestades, los exhibió a la vista del mundo, triunfando sobre ellos por la cruz” (Col. 2:14-15).


Si desea ver un panorama completo, le invitamos a leer: Saulo, el nazareno (gnóstico)