Anti-misionerismo: una labor Incomprendida

Por: Penina Taylor
Tomado de: Instituto Anti-Misionero Shomrei Emet.
Soy incomprendida.   Como Anti-misionera, la gente piensa que mi meta es hacer sus vidas miserables;  perseguir a pobres cristianos que viven en nuestro país o decirle a la gente qué es lo que deben de creer.  Nada podría estar más alejado de la verdad.
Las personas piensan que la razón de ser de un misionero es destruir la libertad de religión en Israel para hacer algo similar a lo que los musulmanes hacen en sus países donde nadie es libre de creer en lo que quiera sino que todos son obligados a seguir las creencias de los poderosos de turno.  De nuevo, esta concepción es erronea.  Algunos piensan que yo odio a los Cristianos.  También es falso.

Créanlo o no, uno de los propósitos de los anti-misioneros es mejorar las relaciones entre judíos y cristianos.  Como dijo Robert Frost en su poema Reparación del Muro:  “buenos linderos hacen buenos vecinos.”     Al enseñarle a los judíos por qué no somos cristianos, y al enseñarle a los cristianos respecto a nuestros linderos, mejoramos la relación entre ambas creencias.  Hacer borrosas las líneas entre ambas creencias no sirve para crear puentes,  eso daña el judaísmo y hace que los Cristianos tengan menos respeto por los judíos.  (N. del T. la realidad muestra la veracidad de esta frase: hoy quienes más denigran, más critican y más hablan con odio de los judíos son los cristianos misioneros: mesiánicos, nazarenos y natzratim.)
Traspasar los linderos elimina las distinciones (n.de t. que nos identifican a ambos) y elimina los llamados diferentes de cada sistema de creencias, lo que al final sólo trae más odio y terror.    El proósito de un Anti-Misionero es fortalecer al pueblo judío y enseñarles a los Cristianos que nosotros tenemos razones por las cuales rechazamos sus creencias.    Cuando ellos puedan entender y aceptar esto, podremos hacer el progreso al siguiente nivel: rechazamos sus creencias sin rechazarlos a ellos como personas; y ambos podremos vivir como buenos vecinos en respeto y entendimiento mutuo, estando de acuerdo en que tenemos desacuerdos.

Cuando decimos que debería ser ilegal proselitizar, no queremos decir que los cristianos no tengan derecho a creer lo que deseen o incluso que no tengan derecho a adorar a D-s como quieran;  lo que estamos diciendo es que los Judíos tenemos derecho de vivir en Israel, en libertad, sin vivir acechados por quienes desean convencernos de que nuestra fe no es lo suficientemente buena y que necesitamos aceptar los conceptos cristianos para poder tener una buena relación con Nuestro D-s…   Le pedimos a los Cristianos que practiquen una buena amistad.  El mensaje que les queremos enviar es este:

No intenten convertirnos a sus ideas y conceptos.  Si ustedes se dicen amigos nuestros, no lo harían.  ¿Por qué? porque una amistad se extiende desde la sinceridad, sin buscar ataduras.     Nosotros entendemos que su sistema de creencias los obliga a compartir lo que creen con quienes no creemos en lo suyo.  Compremos que su biblia les instruye a compartir sus “buenas noticias” con nosotros los judíos… algunos hasta dicen que es po gratitud porque “jesús fue judío.”   Pero la mejor forma de mostrar gratitud hacia nosotros es respetarnos.  Muéstrenos que nos respetan, no traten de convencernos para que cambiemos nuestras creencias.

Entendemos que ustedes creen que no es sino por medio de sus creencias en Jesús (n. de t: o como le llamen) que una persona puede tener una verdadera relación con D-s.   Pero por favor recuerden que miles de años antes de ustedes, nuestra Fe enseñaba que cualquier persona siempre puede tener una relación íntima y personal con D-s…

Por favor respeten nuestra Fe y no traten de proselitizarnos…
Buenos linderos hacen buenos vecinos y los Anti-Misioneros somos muy incomprendidos por parte de ustedes.   Nosotros estamos aquí para construir, no para destruir;  para al final crear un mejor mutuo entendimiento, en lugar de promover odio.  Y esto sólo se puede hacer fortaleciendo el Judaísmo, no haciendo borrosos los linderos que hay entre nosotros.