Identidad expresada en amor

IDENTIDAD EXPRESADA EN AMOR A TODOS LOS PUEBLOS

Quien camina por el Camino de Hashem, no se encierra en un guetto o en unas murallas de exclusividad.   Es por ello que nuestra identidad no debe estar fundamentada en lo que NO es el otro, sino en la propia identidad que D-s nos da independiente de que el otro sea o no.
No podemos poner todo nuestro empeño en construir una identidad en función de otro, pues quien hace eso, rechaza la identidad inédita de su alma y comienza a construir una máscara carente de sentido que es sostenida por el  desprecio al prójimo.
Así ocurre en muchos campos: en la religión hay grupos que construyen su identidad en base a que los otros son “infieles” o “paganos” o “incrédulos”.  En la política, muchos movimientos construyen su identidad en función a su antagonismo con líderes del momento: “anti-obama”, “anti-uribe”, “anti-chavez”….   y paradójicamente, termina siendo ése “otro” el que les da sentido de identidad y vida.    Preguntémoles: si se acaban los infieles, los paganos, los incredulos, si se van Obama, Uribe y Chavez, ¿qué les queda de identidad?.
Rezamos en Havdalah: “Bendito Tú, H’ Nuestro D-s Rey del universo que establece una distinción… entre Israel y las naciones”.
Muchos han heredado el concepto cristiano de que la “distinción” es la forma como yo rebajo al otro y como me refiero a su sistema de creencias de una manera despectiva.   No! no debe ser así.  Aún si en el mundo sólo existiera Israel, ella tendría su propia identidad.  Aún si en el mundo existieran sólo “las naciones”, ellas tendrían su identidad.     La distinción entre Israel y las naciones, entre luz y oscuridad, entre lo “distinguido” y “el todo” es para que se genere un cambio en mi y así yo pueda extender armonía y convivencia. Es para que Israel ayude a las naciones a rectificar su sabiduría y a hacerlas volver al Creador, no en base a la identidad de Israel, sino en base a la identidad de cada una de ellas.
Constantino y los primeros padres del catolicismo crearon el término “pagano” para tratar de forma despectiva a los que aún no se convertian a su nueva religión.  Mahoma y su séquito usaron la misma estrategia: despreciar a los otros rotulándolos como “infieles” o “asociadores”.  Todos los imperialismos religiosos son así.

La identidad judía no debe servir para despreciar al otro, sino para mostrarle la verdad del amor.  Quienes se acercan al judaismo deben dejar ése pasado cristiano (o islámico) y en lugar de vivir obsesionados por demostrar ego y desprecio, deben comenzar a vivir obsesionados por demostrar humildad y amor, por enseñarles a las naciones a superar el cuadriculado imperialismo religioso, el mercadeo de almas, y en su lugar mostrarles las opciones que les brinda la Torah: el noajismo y el giur.

Mostrar la luz de la Torah no consiste en remanufacturar el ideario conquistador de las cruzadas ni tampoco consiste en hablar siempre con desprecio y de forma despectiva para intentar engordar nuestro ego y tratar así de crear una máscara externa (o interna) bajo la cual nos podamos refugiar a fin de dejar de escuchar la dura e inconveniente verdad.
Decía Rabbi Shlomo Carlebaj: “uno tiene que ser tan fuerte en su identidad judía, que nada en el mundo pueda moverlo, des-judaizarlo. Pero, por otro lado, tiene que estar completamente conectado a cada ser humano en el mundo”.
La labor más importante del retorno verdadero es limpiar los corazones de ira, de rencor y de desprecio, y la única forma de hacerlo es viviendo Torah y transformando nuestro caracter tal como ella nos enseña.
Reflexionemos: En una conferencia, Rabbi Shaul Maleh enseñaba: cuando Noaj (noe) se enfrentó a la noticia del diluvio, Hashem NO le ordenó “trae animales puros e impuros”, sino que le dijo: “trae animales puros y los no-puros”.
La Santa Torah no se atreve a deshonrar a ésos animales llamándolos “impuros” cuando no debe, sino que dice “no-puros”, guardando de ésa forma el honor de dichos animales.
Si así ocurrió con los animales, ¿cuánto más no debemos reflexionar sobre el trato que se le debería dar al ser humano que fue creado con la imagen de Elokim?.
Atrás quedan las religiones edomitas (cristianismo e islamismo), ahora en éstos días en que se vislumbra la geula (redención), la humanidad debe ser libre del desprecio al otro y debe entender que la identidad de la espiritualidad elevada no radica en función de mirar al otro por encima del hombro, sino en la identidad pura con la cual cada pueblo fue creado.  Hay Un solo D-s, somos una sola humanidad, y todos somos hermanos y hermanas, hijos de Adam y Java.
Ésa es la diferencia del judaísmo respecto a otras creencias.  Un judaismo vivo tan supremamente judío, que se abre al mundo con amor y les muestra a todos que el encerramiento, el miedo, el rencor y el odio se disipan ante la luz de la Torah, y de ésta forma se cumplirá:
“Entonces los egipcios y los asirios servirán a Hashem. En aquel día Israel será tercero con Egipto y con Asiria, bendición en medio de la tierra. Porque Hashem de los Ejércitos los bendecirá diciendo: ”¡Benditos sean Egipto Mi pueblo, Asiria obra de Mis manos e Israel Mi heredad!'”
(Ieshaiah 19.23-25)

Para terminar, y antes de invitarles a ver el siguiente video, quiero referirme a un mensaje que un contacto de messenger tenía por éstos días: “y reconocerán al noajismo… y entonces vendrá el Mesías” (nota: esta frase no es de mi autoría.  Ruego a su autor(a), que si la ve en mi blog, me perdone el atrevimiento pues en mi buena fe hago uso de ella.  Le pido a su autor(a) y que se comunique conmigo para pedirle que me autorice ponerla citándolo(a) como corresponde).

Reacción de Rabbi Shlomo Carlebaj al Holocausto (en inglés):